25N. ERRADICAR LAS VIOLENCIAS, VISIBLES E INVISIBLES.

El 25 de noviembre es un día reivindicativo para las mujeres, porque se denuncia la violencia machista a nivel internacional. Desde el movimiento de pensionistas nos sumamos a todas las movilizaciones convocadas en Euskal Herria por el movimiento feminista, además de hacer nuestras las reivindicaciones de su manifiesto.
Este año 2020 también para las mujeres pensionistas, ha sido un año dramático, además de nuestra precariedad económica y de servicios socio-sanitarios, las estadísticas en este tiempo de confinamiento, nos ha reflejado la situación que se ha vivido en muchos hogares con las mujeres mayores; UNA VIOLENCIA INVISIBLE Y POR ELLO PASA DESAPERCIBIDA por la sociedad.

Las mujeres mayores seguimos siendo el colectivo que más dificultades tenemos para defendernos, ya que la desconfianza a ser creídas, el miedo a denunciar, la situación económica, la vulnerabilidad y la vergüenza acrecientan la sumisión y el silencio y no se denuncian las agresiones ni la violencia ejercida en el ámbito privado.
Pero además seguimos con una violencia estructural que es la violencia económica, la brecha en las pensiones sigue un 44% con respecto a las pensiones de los hombres, exigimos la derogación de las reformas de pensiones de los años 2011 y 2013. Exigimos una pensión mínima de 1080 para todas las pensionistas. Que la pensión sea un derecho subjetivo y no dependa de que estemos casadas o no. Que las trabajadoras de hogar tengan los mismos derechos que el resto de las y los trabajadores, formando parte del Régimen General de la Seguridad Social, así como el reconocimiento del trabajo de los cuidados y se les apliquen los derechos laborales dignos.

Por ello, queremos unir nuestra voz a la de todas las personas que luchan contra la violencia machista y contra esas desigualdades. Denunciamos la violencia machista que sufren las mujeres mayores. Denunciamos la situación de precariedad y abandono a que son sometidas gran cantidad de mujeres pensionistas como consecuencia de las PENSIONES DE MISERIA con que cuentan para subsistir. Esto unido a la escasez de servicios, recursos y prestaciones públicas, les colocan en una verdadera situación de POBREZA. Por ello queremos y debemos denunciar que:
¡LAS PENSIONES DE MISERIA ABOCAN A LAS MUJERES A LA POBREZA, SOLEDAD Y TRISTEZA!
¡NO A LA VIOLENCIA MACHISTA!
¡ACUDAMOS A LAS MOVILIZACIONES DEL 25N!
