“Angel Bidaurrazaga desvela la cascada iatrogénica: cuando tratar demasiado enferma”

Angel Bidaurrazaga Vandierdonck Doctor en Medicina, ex profesor de la UPV. Bilbao.

El médico y profesor Angel Bidaurrazaga Vandierdonck analiza e ilustra, a través del caso de Begoña, cómo la cascada iatrogénica puede convertir un duelo normalizado en una espiral de medicación peligrosa. ¿Dónde falló el sistema. Los artículos de Ángel Bidaurrazaga está recogidos en el libro de Juan Ramón Laporte de título “crónica de una sociedad intoxicada”. Este es el primero de una serie de artículos del autor que publicaremos por su interés y rigor crítico

la cascada iatrogénica

La señora  Begoña tiene 74 años y recientemente se ha quedado viuda, por Navidad. Después de un mes ha acudido al ambulatorio cercano para dar las gracias al médico que ha acompañado a su marido. Además de darle el pésame, el médico le pregunta cómo está y Begoña le responde que le falta el marido y que le está costando dormir. 

Begoña nunca ha tenido problemas y cuando iba al ambulatorio con su marido le medían la presión sanguínea sin problemas (125/85). El médico, sin embargo, le recomienda una analítica de control y dos medicamentos, uno para dormir mejor (lorazepam) y otro para “animar” (venlafaxina, un antidepresivo). Seis meses después quedarán para volver a verlo.

Después del verano, en la visita de septiembre, observa un ligero descenso de la presión arterial (150/95), pero el médico le indica que se mantiene demasiado alto y le dobla la dosis de valsartan, 80 mg. Como ha aprendido recientemente el doctor en el curso sobre los riesgos cardíacos, el nivel de colesterol y la hipertensión son una pareja temible. Por tanto, le recomienda un fármaco para bajar el colesterol (atorvastatina). Quedan para diciembre.

“Sólo fue a dar las gracias al médico y a hablarle, pero salió de la consulta con dos fármacos.”

Después de medio año, el médico ve mejor a Begoña, no tiene un aspecto tan triste, pero al tomar la tensión (165/95) le dice que le ha subido y le receta otro fármaco para la hipertensión (40 mg en la valsarta) y a los tres meses volverán a verse. Para entonces Begoña ya está tomando tres fármacos, uno para insomnio, otro para ánimo y el último para alta tensión.

Después del verano, en la visita de septiembre, observa un ligero descenso de la presión arterial (150/95), pero el médico le indica que se mantiene demasiado alto y le dobla la dosis de valsartan, 80 mg. Como ha aprendido recientemente el doctor en el curso sobre los riesgos cardíacos, el nivel de colesterol y la hipertensión son una pareja temible. Por tanto, le recomienda un fármaco para bajar el colesterol (atorvastatina). Quedan para diciembre.

En diciembre, la presión sanguínea no ha bajado (150/90) y el médico le ha cambiado la pastilla: un valsartan más diurético. Le pregunta cómo se encuentra y Begoña le dice que desde hace dos meses le duelen las piernas, sobre todo cuando sube y baja escaleras. Ha tomado paracetamol por su cuenta pero el dolor no se ha ido, por lo que el médico le ha administrado un analgésico duro, paracetamol más tramadol (un opioide). Ahora nuestra Begoña toma siete medicamentos.

El día de Nochebuena ha organizado una comida en casa con los familiares, pero después de comer le ha dado un mareo a Begoña; quizá por el ruido que hacen sus sobrinos y todos los demás, porque así suele pasar. Al día siguiente Begoña ha salido de casa a los encargos, se le ha olvidado que es festivo y, desgraciadamente, se ha caído por unas escaleras, dándose un golpe en la cabeza, y se ha roto el fémur.

Begoña estaba sana. Al cabo de un año, el sistema sanitario le ha convertido en un enfermo grave.

“La tristeza y la privación de sueño eran señales de duelo, no síntomas de una enfermedad”.

La tristeza por la muerte del marido y la falta de sueño eran señales de duelo, no síntomas de una enfermedad. Ella sólo fue a dar las gracias al médico y a hablarle, pero salió de la consulta con dos fármacos. La hipertensión descubierta en la segunda visita probablemente era por la venlafaxina. Las cifras de tensión medidas en septiembre (150/95) son normales en una persona de 75 años, pero por efecto del curso, además de duplicar la dosis, el médico le administró a Begoña atorvastina para bajar el colesterol. Finalmente, los fármacos de la familia estatina provocan dolor muscular y el médico, quizá porque no lo sabía, en lugar de extirpar la atorvastina le añadió un analgésico opioide. Así que en Navidad Begoña tomaba dos psicofármacos, uno para dormir y otro para quitar el dolor. El medicamento que estaba tomando para bajar la presión le provocaría mareo y el analgésico, pérdida de equilibrio.

Además, acudir a las compras durante un día festivo denota desorientación. Así que para entonces Begoña ya llevaba un peligroso cóctel en el cuerpo.

“Nadie, en este caso, llamará al servicio de farmacovigilancia por ello”

Cuando fue al hospital con el fémur roto, a nadie le sorprendió que a una vieja se le rompiera el muslo al caerse por las escaleras. Nadie, en este caso, llamará al servicio de farmacovigilancia por ello. Casos como el de Begoña ocurren cada año por miles, no se relacionan con los efectos secundarios de los medicamentos y mucho menos con los malos hábitos laborales de los médicos.

¿Quien es el culpable? el Médico, ¿por recetar a Begoña fármacos que no necesitaba? el ¿Sistema sanitario que obliga al médico a atender a 30-40 pacientes en consulta? los ¿Reguladores que autorizan fármacos con daños secundarios? ¿El sistema sanitario que cede la formación médica a las empresas farmacéuticas? ¿Los “expertos” pagados para elaborar guías clínicas impulsadas por las farmacias? ¿Una industria farmacéutica que no tiene otro objetivo que vender medicamentos?

Lo sufrido por Begoña se llama cascada iatrogénica. QUIEN NO NECESITABA medicamentos, por la cadena continua de efectos secundarios de los fármacos, acaba en el hospital o muerto. ¿Por desgracia?

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One Comment

  1. totalmente de acuerdo sobre todo con la atorvastatina ,tengo las piernas q no puedo ni andar,,,pero según dice el cardiólogo no tengo q tener nada de colesterol,,pero no dan opción a otra medicación sin ser tina gracias

Utzi erantzuna

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