Araba, Bizkaia eta Gipuzkoako, 65 urtetik gorako, lau emakumetik batek indarkeria matxista pairatu du.

Según el estudio realizado por Emakunde (una de cada cuatro mujeres mayores de 65 años (el 23,4%) ha sufrido violencia machista a lo largo de su vida en la comunidad autónoma vasca. y el 5,1% sufre actualmente violencia machista.
ARABA, BIZKAIA ETA GIPUZKOAKO, HIRUROGEI TA BOST URTETIK GORAKO – LAU EMAKUMETIK BATEK INDARKERIA MATXISTA PAIRATU DU. EMAKUNDEK AZTERKETA BAT EGIN DU – ETA HAU DA EMAITZA
Es un dato aterrador: En la CAV, casi 68 mil mujeres mayores han sido víctimas de esta violencia y actualmente, son aproximadamente 16.500 quienes la sufren.
Una realidad invisible. O, mejor dicho, INVISIBILIZADA. ¿Y por qué?
Pues porque, como indica el estudio becado por Emakunde, se pone la atención en las mujeres jóvenes, obviando a las mujeres mayores.
Porque se asume que estas mujeres sufren violencia por ser mayores, ignorando el carácter machista de esta violencia, lo que dificulta señalar los comportamientos violentos de los hombres mayores, al considerarlos, frágiles o “pero …si parece buena gente”.
Y porque se ha construido una imagen de la mujer mayor víctima de violencia machista, como un sujeto dependiente que requiere necesariamente de un proceso de tutela, sin tener en cuenta su capacidad de cambio y su derecho a tomar sus propias decisiones.
En el fenómeno de la violencia machista hacia mujeres mayores existe un carácter específico, determinado por la confluencia de tres elementos: el tipo de violencia, ser mujer y la edad. Y se cronifica en la vejez, con la jubilación y la necesidad de que requieran cuidados para realizar las actividades de la vida diaria, convirtiéndose fundamentalmente en violencia psicológica y de control económico

Las mujeres mayores de 65, víctimas de violencia machista, se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad cuando se dan factores de riesgo entre los que destacan la dependencia económica, las creencias y estereotipos sociales y la falta de recursos para eliminarla.
Queremos llamar la atención sobre dos cuestiones:
La primera: Tener medios económicos propios es una forma de luchar contra la violencia machista. Por lo tanto, reivindicar la pensión minima de 1.080 €, es también una forma de combatir la violencia quesufren las mujeres mayores de 65 años.
La segunda: No queremos que este estudio se quede en un cajón, Por lo tanto, exigimos que las recomendaciones recogidas en él, sean asumidas por el Gobierno Vasco o las Diputaciones, según sus competencias.
MILA ETA LAUROGEI EURO PERTSONA GUZTIENTZAKO GUTXIENEKO PENTSIOA
EMAKUME PENTSIODUNOK, AURRERA!
