BIHAR EGOITZETAKO LANGILEAK GREBARA ATERAKO DIRA. GURE ELKARTASUN OSOA LANGILE HORIENTZAT.

En la huelga de mañana, las trabajadoras de las residencias de Bizkaia tienen dos reivindicacionRAKURRIes básicas: renovación del convenio, con mejoras laborales de cara a la equiparación con el personal del IFAS (Instituto Foral de Asistencia Social), e incrementar los ratios de atención a las personas residentes.
Esos ratios, no son simples números. Deben ser la medida del tiempo de cuidado que una persona mayor residente necesita para su higiene, para realizar actividades, para pasear, para conversar con su cuidadora, y un largo etcétera. Un tiempo que va a depender de las características de la persona residente, de su capacidad de autonomía. En la anterior huelga, ya se reivindicaba un mínimo de 2 horas de cuidado para cada residente. Un mínimo que no se cumple.
Ana Freixas, denuncia que “al entrar en una residencia, pierdes la libertad”. Y es que, en muchas residencias, “se trata a las personas mayores como a niños”. Consideran que son y están en iguales condiciones y por lo tanto hay que uniformizar los cuidados, sin tener en cuenta la autonomía de cada persona. No podemos consentir que, guiados por un cúmulo de prejuicios, planifiquen las residencias sin tener en cuenta, las habilidades, conocimientos, experiencias, etc. de cada residente y les pongan a jugar al dominó, a ver televisión o hacer manualidades que un niño de 3 años ya rechaza por insulsas.
Debemos exigir, residencias más humanas, algo muy diferente a las de hoy. Deben ser revisados, los planteamientos de estos centros y de la atención a la dependencia, evitando que sean fuente de lucro. Es necesario que la ciudadanía se involucre para que las políticas públicas tomen en serio la vida de las personas mayores teniendo como objetivo hacerla más llevadera, más amable y más confortable. Y es la Diputación la que tiene que poner los medios y controlarlos para que realmente caminemos hacia unas residencias en las que el cuidado sea “como en casa”.
Hasta el Sr. Rementería ha dicho que quiere “que cada vez se parezcan más al hogar”. Y, para ello, plantean crear, dentro de cada residencia, “unidades convivenciales” de un máximo de 25 personas. Menos palabrería y más hechos
Son las trabajadoras las interesadas en cuidar con dignidad a las personas mayores y llevan tiempo de denuncia y lucha para conseguirlo.
Por eso van mañana a la huelga. Muchos querrán enfrentar a trabajadoras con residentes y familiares, diciéndoles que si hacen huelga serán los perjudicados. Que tengan claro que, responsables son la codicia de la Patronal y la inoperancia de Diputación.
HONENGATIK AMORRATZEN EZ BAGAUDE, EZ DUGU ARRETAZ BEGIRATZEN (si no estamos furiosos por esto es que no miramos atentamente)
Una sociedad que sitúa a las personas vulnerables, EN EL CENTRO, es una comunidad inclusiva que por encima del lucro y la prisa sitúa EL VALOR DE LA VIDA y reconoce el capital legado por las generaciones anteriores.
EMAKUME PENTSIODUNAK AURRERA
