Carmen Valls fue pionera en reivindicar la necesidad de incluir las diferencias de genéro entre hombres y mujeres en la salud

Gaurgeroari egotzi ezin zaion akatsagatik Martaren testuari zuzenketa txiki bat egin behar izan zaio, barkamena eskatzen dugu eta berria editatzen dugu.
Por error no imputable a Gaurgeroa se ha tenido que hacer una pequeña corrección al texto de Marta, rogamos disculpas y editamos el nuevo. Eskerrik asko
Carmen Valls fue pionera en reivindicar la necesidad de incluir las diferencias de genéro entre hombres y mujeres en la salud. Ya hace 15 años denunció la sobre-medicalización femenina: un 85% de los psicofármacos se venden a mujeres en las farmacias, frente a un 15% que se venden a los hombres.
La semana pasada Emakunde presentó un estudio realizado en el Hospital de Cruces sobre “Análisis de la asistencia de Urgencias de Psiquiatría y Salud Mental desde una perspectiva de género: Trienio 2017-2019”.
AZTERLAN HONEK ARGI UZTEN DU HAMABOST URTE HAUETAN OSO GUTXI ALDATU DELA EMAKUMEEN OSASUN-TRATAMENDU – Este estudio deja claro que en estos 15 años, ha cambiado muy poco el tratamiento sanitario para las mujeres.
Una de estas conclusiones es que: “La medicina convencional, mayoritaria, en la formación del colectivo médico, no contempla habitualmente ni la perspectiva psico-social ni de la – marcadamente desigual en la vida del 51% de la población mundial, – que somos las mujeres; tanto en el ámbito laboral (mayor precariedad y pobreza), como en el doméstico, donde los cuidados son en su mayoría de las mujeres”.
Ello conlleva que, se diagnostique de igual manera y exista una medicalización excesiva a las mujeres, a las que se les prescriben, sobre todo, ansiolíticos y antidepresivos.

GAINERA, DIAGNOSTIKOEN ARABERA, PERFIL MASKULINO ETA FEMENINO ARGIAK AGERTZEN DIRA. Además, según los diagnósticos, aparecen perfiles masculinos y femeninos claros.
En el Trastorno por uso de drogas, hay un perfil marcadamente masculino y las mujeres están, erróneamente diagnosticadas y tratadas. A estas mujeres se les prescribe un 80% más de fármacos antidepresivos que a los hombres. Es decir, se las trata como pacientes con “depresión” y no con un problema de adicción.
Las mujeres con trastorno por uso de drogas son un grupo minoritario, pero urge visibilizar la realidad de su adicción para poner en marcha recursos adaptados a sus necesidades específicas.
Por el contrario, en los trastornos mentales comunes y Trastornos de Personalidad, los perfiles son femeninos. En estos casos, a las mujeres les realizan menos pruebas diagnósticas complementarias que a los hombres, y se les prescribe, sin más, ansiolíticos.
Hablar de falta de ánimo, agresividad o depresión en los hombres, generalmente, se ocultan; dado el rol impuesto al sexo masculino, perjudicando seriamente su salud.
Por todo ello hay que adaptar los recursos al perfil de la demanda, para acabar con la prescripción de psicofármacos como recurso automático.
El estudio finaliza señalando que, en la punta del iceberg de la desigualdad estructural hacia las mujeres, está la violencia de género, que no se explora ni se pregunta ni se detecta en urgencias de forma adecuada.
Sufrir violencia convierte a las mujeres en más vulnerables a padecer determinados problemas de Salud Mental y viceversa.
Salud es más que medicar. Es prevenir y eliminar las causas que generan enfermedades. Entre otras, la pobreza a la que se condena a muchas mujeres, con pensiones de miseria.
GUTXIENEKO PENTSIOA, MILA ETA LAUROGEI EURO: Pensión mínima 1.080 euros
