Demandamos una pensión miníma de dignidad de 1080€ para todas las mujeres mayores

Es una reivindicación del Movimiento de Pensionistas que requiere la garantía de que todas las mujeres mayores de 65 tengamos el derecho subjetivo a una pensión mínima de 1080 euros.
Una reivindicación para las que, cotizando a la Seguridad Social en el mercado de trabajo o en el medio rural o pesquero y que, por la temporalidad, el trabajo a tiempo parcial, mayores tasas de paro, mayor precariedad, discriminación en el empleo, tenemos vacíos de cotización y al final de nuestra vida laboral recibimos menores pensiones.
Para las que venimos de una época anterior, en la que las mujeres eran despedidas de las empresas, con la ley de la dote franquista, que posibilitaba a los empresarios poder echar a las mujeres cuando se casaban y nos mandaban a casa a trabajar gratis el resto de nuestra vida.

La pobreza estructural tiene cara de mujer. La pobreza energética también la tiene. Es un problema que incide de manera directa en nuestras pensiones, que rozan o están por debajo del umbral de la pobreza, teniendo que elegir entre calentarnos o comer.
La pobreza energética se extiende mientras el precio de la energía y los beneficios de las eléctricas aumentan.
El Estado español tiene el precio más alto de la energía eléctrica de la Unión Europea para los hogares, antes de impuestos. Y además, es el estado europeo en el que más se ha incrementado la factura eléctrica para las familias.
Y ningún gobierno hace nada para poner remedio, porque en realidad el monopolio eléctrico decide la política de energía del estado en su propio beneficio.

La pobreza energética requiere un plan de choque inmediato. El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria exigimos que, de una vez por todas, se tomen decisiones que impidan que las grandes compañías eléctricas se sigan enriqueciendo a costa del incremento de la pobreza de la mayoría de las personas. El acceso a la electricidad es un bien básico. Exigimos regular el precio máximo de la energía y garantizar el acceso a la electricidad con carácter universal para todas las personas.
Las cifras de la pobreza las conocen bien los gobiernos de Madrid y de Gasteiz. Deben de parar este saqueo. La energía es un derecho, no un negocio.
Pensión Mínima 1.080 euros, Salario Mínimo 1.200 euros.
Emakumeok aurrera!!!
