El Gobierno Vasco bloquea las ILPs sociales mientras crece la solidaridad con Palestina

2025-11-01
Prólogo: El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria denuncia esta semana el rechazo antidemocrático del Gobierno Vasco a las iniciativas legislativas populares sobre pensiones y salario mínimo, respaldadas por casi 300.000 firmas ciudadanas. Mientras tanto, las movilizaciones continúan tanto en defensa de derechos sociales como en solidaridad con el pueblo palestino, con miles de pensionistas manifestándose en Madrid y Bilbao para exigir dignidad y justicia.

1. Rechazo del Gobierno Vasco a la ILP presentada por la mayoría sindical vasca
El Gobierno Vasco ha rechazado la ILP presentada por los sindicatos mayoritarios vascos, repitiendo lo ocurrido con la del Movimiento de Pensionistas. El 13 de noviembre, PNV y PSE-EE votarán previsiblemente en contra, bloqueando su tramitación.
Esta actitud antidemocrática desprecia a las 145.142 personas que avalaron la ILP del MPEH y a las 138.495 que respaldaron la sindical. Ambas buscaban complementar las pensiones mínimas hasta el SMI y establecer un salario mínimo propio para CAV y Navarra, beneficiando a unas 100.000 personas pensionistas, mayoritariamente mujeres, y trabajadores jóvenes vulnerables.
Ante el bloqueo y el rechazo de Confebask y CEN, el movimiento llama a crear marcos unitarios de movilización para denunciar estos comportamientos y exigir pensiones y salarios dignos.
2. Manifestación pensionista en Iruñea
El Movimiento de Pensionistas de Iruñea se manifestó ante el Gobierno de Navarra exigiendo que los presupuestos de 2026 incluyan complementos a todas las pensiones mínimas de forma individualizada hasta alcanzar el 100% del SMI.
Reclamaron actualizar las tablas del IRPF, ya que con el umbral actual de 14.500 euros, los pensionistas que reciban el complemento acordado para 2025 (14.490 euros) sufrirán retenciones del 8% ante cualquier subida.
También exigieron mejoras drásticas en servicios de atención a mayores con condiciones laborales dignas para cuidadoras reguladas por convenio, y mostraron solidaridad con Palestina exigiendo el fin de la ocupación, el apartheid y el genocidio israelí.
3. Miles de pensionistas en la manifestación de Madrid el pasado sábado
Más de 200 pensionistas vascos participaron junto a miles de personas del Estado español en la manifestación estatal. Se valoraron los logros de siete años de movilizaciones, como la revalorización según el IPC y la derogación del Factor de Sostenibilidad.
Se denunció que cada vez más personas mayores, especialmente mujeres, no pueden acceder a vivienda, alimentación y servicios dignos. La Ley 2/2023 perpetúa la insuficiencia al fijar las pensiones mínimas según el umbral de la pobreza y no del SMI.
Se reivindicó derogar los recortes vigentes, eliminar penalizaciones por jubilación anticipada con 40 años de cotización y rechazar nuevos recortes para gastos militares en lugar de necesidades sociales.
4. Israel continúa bombardeando sin piedad Gaza y bloquea la entrada de ayuda humanitaria
Israel rompe continuamente el alto el fuego. El martes un bombardeo masivo mató a más de un centenar de personas en Gaza. Mantiene el bloqueo de alimentos, medicamentos y combustibles, con un impacto brutal sobre los menores.
El sábado se celebró otra manifestación multitudinaria en Bilbao recordando a los más de veinte mil menores muertos y las decenas de miles que sufren hambre, amputaciones y traumas. Bajo la lluvia se alzaron zapatos al cielo en su homenaje, exigiendo acabar con el genocidio y llamando al boicot total a Israel.

El 15 de noviembre se celebrará en San Mamés el partido entre la selección vasca y la palestina, acompañado de otras iniciativas solidarias. El MPEH ratifica su compromiso activo con todas las movilizaciones de solidaridad con el pueblo palestino.

Hay dinero para ser malgastado y dicen que no hay para lo más necesario, como es ser justos con los mayores y las necesidades de la propia “casa” …
Parece más importante ayudar a los que vienen de otro continente, cuando sus propios paises deberían atenderles. Así se demuestra que por la caridad entra la peste.