Emakumearen ahotsa – Lunes 13 de julio

La gravedad de la situación exige tejer una unidad de colaboración y acción entre el personal de Osakidetza, de las residencias de mayores, de los servicios sociales, de la atención domiciliaria y con el movimiento de pensionistas.
Las mujeres pensionistas somos protagonistas en esta pelea por nuestras pensiones y nuestros derechos sociales, contra este sistema que nos explota doblemente, como mujeres, como trabajadoras y ahora como pensionistas, o sin pensión propia.
Porque necesitamos unos Servicios Sociales Públicos y de calidad, que deben ir acompañados de recursos personales y equipamientos adecuados. Y esto no está siendo así.
Porque los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Bilbao están al límite. Ya hace un año las trabajadoras del Área de Acción Social mostraron su malestar concentrándose ante este mismo ayuntamiento, por las dificultades que tienen para poder prestar un servicio digno y de calidad a la ciudadanía. Es evidente que, con esta pandemia, sus condiciones laborales se han agravado, repercutiendo a la vez negativamente en nosotras.
Lo mismo ocurre con las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio, que luchan para mejorar sus condiciones de trabajo. Nosotras las necesitamos en nuestros hogares, pero con sus derechos íntegros.
El envejecimiento, la soledad y el aislamiento nos producen enfermedades físicas y psíquicas, que generan dependencia y desprotección. Reclamamos una planificación y organización acorde al contexto social actual de los Servicios Sociales.

En Bizkaia, vivimos solas 44.225 mujeres mayores de 65 años. De ellas, 12.320 con más de 85 años, muchas con dependencias o esperando una valoración.
Demandamos una red de residencias para mayores de titularidad pública al 100%, en las que prime la calidad asistencial sobre el beneficio económico. Por una vida digna de las residentes actuales y para las que, en el futuro, podamos necesitar acudir a ellas para recibir cuidados integrales.
De un total de 155 residencias de mayores autorizadas en Bizkaia, 122 son privadas-concertadas, y sólo 33 son públicas. Todas están en la red foral de Bizkaia, con un total de 10.628 personas residentes. La autoridad foral debe aplicar un control interno en el conjunto, también en las privadas, por ser concertadas con dinero público. Tenemos que saber que nuestras familiares están atendidas correctamente.
Los grupos de presión de la sanidad privada en el Estado Español obtienen beneficios desorbitados a costa del despojo a la Seguridad Social y ahora, la patronal hospitalaria reclama 246 millones de euros al Estado y autonomías, dicen que por su contribución en el Covid-19.
Porque el Sistema de Salud tiene que dejar de ser un negocio. Porque la salud es un derecho. Los gobiernos del Estado y Vasco, tienen la obligación de revertir recortes y privatizaciones y destinar los medios profesionales y económicos necesarios para levantar el Sistema Público de Salud.

Ya no tienen excusas, con lo que estamos pasando.
Hay dinero. Demandamos una reforma fiscal justa, y parar las obras inútiles que nos quitan el dinero público.
Pensión Mínima 1080 euros. Salario Mínimo 1200 euros.
Emakumeok aurrera!!
M.ª Dolores Pisón Ochoa de Eribe – Pentsionistak Martxan – Gaurgeroa
