Estamos hartos.


Los familiares de personas residentes en residencias públicas y concertadas, estamos hartos de la soberbia, indiferencia, olvido, chulería, poca profesionalidad, arbitrariedad y abuso de poder, de la Diputación Foral de Gipuzkoa y más concretamente de su departamento de Política Social. No puede ser que se cambien, de manera arbitraria las normas de acceso a nuestros mayores y residentes. Independientemente de la situación, a estas alturas ya se tiene debidamente, o se debería tener, controlado todo lo referente a aislamiento por medios materiales.
No puede ser que cambien las normas de contacto y acceso a los mayores y familiares sin previo aviso, y lo que es peor, normalmente, en fines de semana.

Estos cambios producen unas alteraciones significativas en los familiares que a estas alturas tienen programadas sus vacaciones en función de las normas que se han establecido en el periodo de confinamiento.
Seguimos con los comportamientos individualizados. Lo que es lo mismo que decir que, cada centro articula según su criterio. ¿Dónde están las normas de carácter homogéneo que hagan, cuanto menos, entendible unos mínimos de utilización y acceso?
Sabemos que todo esto se produce por la no cobertura de las vacantes y las vacaciones de las trabajadoras. Estas situaciones alteran y provocan que los centros vayan cambiando sus medidas en función del momento en que se encuentran, sin importarles lo mas mínimo el sentir de los residentes y sus familias.

Añadir que, la medida de una sola visita y de media hora, impuesta por este departamento de Política Social, nos parece, a todas luces, escasa. No nos parece de recibo asumir que, a estas alturas, y teniendo en cuenta que “todo va bien”, de repente, retrocedamos de una manera significativa y nos retrotraigamos a tiempos del confinamiento. ¿Dónde están todas las inversiones hechas en materiales y estructuras técnicas que han hecho, o hacen, que seamos una de las comunidades más avanzadas en la lucha contra esta pandemia?

No nos cansamos de recibir quejas de los familiares que, no entienden este vaivén de la Diputación y de las empresas explotadoras. Solo comprueban que son ellos y sus familiares residentes los pacientes de esta sin razón.
Por otro lado, tenemos pendiente que este departamento de Política Social cumpla con sus compromisos adquiridos hace ya bastante tiempo en relación con la devolución de las cantidades indebidamente cobradas sin haber dado el servicio correspondiente.


Estamos hartos que nos cierren los centros de día sin saber porque , no hay nada que justifique nadie con el virus .porque no hacen el P C R para saber ,. si de verdad les preocupa las personas mayores.?.