Fortalecimiento de Servicios y Prestaciones para una Atención de Calidad ( Nº 2 )

“Continuando con el artículo anterior , presentamos los apuntes (Nº2) sobre cuidados, con el fin de estimular el debate. Estos textos son recopilaciones de diferentes observatorios.”
Ámbito de actuación: Reforzando servicios y prestaciones flexibles y de calidad.
Promover procesos de desinstitucionalización real y efectiva, acompañada de un refuerzo de otros servicios y apoyos desde la doble lógica de la centralidad y autonomía de las personas, y de la atención, hasta donde sea posible, en su domicilio y comunidad para evitar el riesgo de la familiarización y feminización de los cuidados; esto es, que sigan siendo las mujeres del entorno familiar las que principalmente los asuman. Para ello, es necesario establecer programas y calendarios para avanzar hacia la desinstitucionalización y el desarrollo de una nueva gama de recursos y servicios de promoción de la vida en la comunidad. Garantizar procesos de tránsito seguros y elegidos de forma que sean las propias personas las que decidan su lugar de residencia.
Reforzar e impulsar la Asistencia Personal como recurso de apoyo dirigido de forma específica a la vida independiente y en la comunidad de quienes requieran cuidados de larga duración. Impulsar fórmulas que permitan un acceso y cambio flexible a los cuidados profesionales que se reciben en el domicilio. Ello requiere redefinir, sobre bases diferentes a las actuales, la Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS) de Atención a Domicilio (SAD) y la Prestación Económica de Asistencia Personal (PEAP), e impulsar esta última, así como crear prestaciones específicamente orientadas a la contratación de servicios profesionales a domicilio. Requiere, además, establecer sistemas que permitan acompañar y asesorar a las personas en situación de dependencia en los procesos de contratación y gestión de esas prestaciones.
Incrementar la cuantía e intensidad horaria de las prestaciones económicas del SAAD para adecuar las prestaciones a las necesidades de las personas.

Modificar la regulación de la Prestación Económica de Cuidados en el Entorno Familiar (PCEP), convirtiéndola en una prestación económica para atención a la dependencia desvinculada de la existencia o no de una cuidadora familiar.
Incrementar la red de Centros de Día, ya que forman parte de la red de centros de cuidado y debe fomentarse su extensión y accesibilidad como espacios públicos de proximidad, reorientándolos hacia modelos de servicios de día comunitarios que favorezcan la participación de la persona en su comunidad y la interacción y conexión con otras personas de su entorno.
Flexibilizar los servicios y horarios de los centros de día de forma que estos se adapten a las necesidades de las personas y su proximidad, habilitando servicios de transporte suficientes y adecuados desde y hasta el centro que permitan a las personas usuarias acceder al mismo.
Favorecer fórmulas alternativas de alojamiento con apoyos y reorientar el actual modelo de atención residencial, garantizando el mayor grado posible de personalización de la atención en unidades de convivencia.
Ámbito de actuación: Gobernanza y coordinación.
Mejorar y reforzar el sistema de Gobernanza del SAAD, impulsando innovaciones institucionales que combinen acuerdos conjuntos de principios e indicadores comunes con la implementación descentralizada y la convergencia en términos de resultados, basada en evaluaciones comparativas para el aprendizaje mutuo y el intercambio de buenas prácticas.
Reforzar la coordinación entre la atención a la salud, los servicios sociales y los cuidados de larga duración, así como integrar los distintos niveles de prestación de cuidados y apoyos, teniendo en cuenta las particularidades de los territorios, con especial atención a las zonas rurales, situando a las personas en el centro de la atención para garantizar el enfoque de derechos y la calidad de los cuidados en todas las etapas del ciclo vital. Elaborar un mapa de la infraestructura y los servicios de cuidados disponibles, analizando la demanda insatisfecha, teniendo en consideración las desigualdades territoriales y los retos demográficos.
Acordar criterios comunes de composición y actuación de los órganos de valoración de los distintos territorios de la comunidad de Euskadi que, en todo caso, tendrán carácter público, deberán ser dinámicos y podrán y deberán actualizarse de forma ágil, exigiendo una formación socio-sanitaria adecuada y actualizada de las personas profesionales que los integren.

Como conclusión, todo esto implica dar a los cuidados el valor que realmente se merecen y reconocer el trabajo de las personas cuidadoras, lo que supone también su reconocimiento económico, dotándoles de unas condiciones de trabajo dignas y de calidad, facilitándoles una formación y capacitación adecuada. Avanzar hacia un nuevo modelo es una tarea compleja que implica transformar las organizaciones asistenciales actuales y requiere liderazgo claro desde las Administraciones Públicas, que necesariamente ha de contar con la participación e implicación de organizaciones, agentes sociales, familias y las propias personas afectadas.

La primera ley del Gobierno de Pradales: 68 millones a la concertada para equiparar sueldos con la escuela pública
El gobierno de Derechas del PNV ,apoyando a la enseñanza PRIVADA.
A los y las Pensionistas que les den,
La Oposición de izquierdas no tiene nada que decir??