JUBILAZIOA ARRANTZAN

En el sector pesquero de Gipuzkoa y Bizkaia, las cotizaciones a la seguridad social para las contingencias comunes se regulan por el sistema de Régimen Especial del Mar.
Es un sistema obsoleto y caduco puesto en marcha a principios de la década de los 70 del siglo pasado y aunque se han hecho algunas modificaciones, en lo fundamental ha cambiado poco, en las últimas décadas.
Se regula en bloques o tipos de flota, barcos mayores de 150 TRB, (buques de altura) y menores de 150TRB, (bajura). La mayoría de la flota está integrada en este grupo.

Los buques mayores de 150TRB cotizan en base a los ingresos reales percibidos durante el mes trabajado como en el régimen general, y en bajura por medio de tarifas fijas por ser sus ganancias a la “parte”.
Este régimen de cotización tarifada, posibilita el no tener en cuenta los beneficios realmente percibido por ser sus ganancias a la “parte” y como toda la actividad extractiva esta “regulada” por usos y costumbres, no hay nómina que justifique los ingresos realmente percibidos durante los meses trabajados durante las campañas.
Todos los años el Gobierno central actualiza las bases tarifadas para contingencias, pero son subidas irrisorias. En consecuencia el arrantzale cuando alcanza la edad de jubilación se encuentra con unas bases reguladoras muy bajas comparado con los ingresos que ha tenido durante su vida laboral, y con ello el importe de pensión que le queda, le imposibilita llevar una jubilación mínimamente digna.

El arrantzale que se haya jubilado en 2019 y que haya estado embarcado en barcos de Bajura en Guipuzkoa y Bizkaia, su pensión de jubilación no excede de 1.250€ brutas y la gran mayoría no llega a los 1.000€ netos, mes.
Debido a las duras condiciones de trabajo en el sector, los arrantzales por medio de coeficientes reductores, reguladas por tipo de barco, tienen la posibilidad de jubilarse hasta 10 años antes, pero también hay que decir que el arrantzale llega a esa edad en muy malas condiciones físicas.
Estas condiciones extremas de trabajo han generado fallecimientos a temprana edad en todo el sector extractivo en general
En este sector además de los arrantzales embarcados mayoritariamente hombres, las mujeres han tenido una presencia fundamental en el funcionamiento del sector. Además de llevar adelante sus funciones familiares, su labor de apoyo a toda la actividad económica que ha generado la extracción de las especies marinas, estas nunca han sido reconocidas como trabajadoras por ninguna legislación ni institución.

El trabajo de las mujeres como colectivo en el sector pesquero se ha valorado muy poco y en consecuencia no ha tenido la posibilidad de cotizar por su dedicación al trabajo en el sector, su trabajo se ha considerado como ayuda al funcionamiento de la actividad; no embarcaban ni se dedicaban a la extracción, pero si ejercían trabajos realmente duros, sin jornada, de sol a sol en los puertos, para que la flota zarpara todos los días, estas mujeres se les reconocía como neskatillas, rederas, empacadoras, manipuladoras de pescado, vendedoras de pescado, etc
Cuando las condiciones extremas de trabajo de los arrantzales han generado fallecimientos por caídas al agua, accidentes, etc., las mujeres viudas se están quedando con pensiones de miseria porque sus maridos cotizaron por tarifas fijas bajas y porque ellas no han tenido la posibilidad de cotizar como trabajadoras del sector.

El colectivo de mujeres que han trabajado en los puertos de Gipuzkoa y Bizkaia, debido a esta situación actualmente están en situación de precariedad alarmante y dependientes de familiares.
La bonanza económica de las décadas de los años 50, 60, 70 del siglo pasado en los puertos de EH, con una actividad económica con grandes beneficios sobre todo para la industria conservera, pero que revertía poco en los colectivos arrantzales y sus familiares, hoy el sector pesquero se está quedando sin futuro `por la negativa a embarcar las nuevas generaciones en estas condiciones.
