La derecha vasca (PNV y UPN) se alinean de nuevo con las empresas energéticas

El PNV junto a UPN y su controvertido voto: a favor de las empresas energéticas
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Unión del Pueblo Navarro UPN han tomado una decisión que ha generado controversia al votar en el Congreso de Madrid en contra de la aplicación de un impuesto especial a las empresas energéticas. Esta postura se sitúa en un contexto donde estas corporaciones han reportado récords de beneficios al concluir el año 2024. Este voto no solo revela una clara alineación con los intereses de las grandes compañías, sino que también plantea serias repercusiones económicas para la ciudadanía vasca.
La negativa del PNV y UPN a implementar este impuesto implica que las haciendas vascas dejarán de recaudar aproximadamente 100 millones de euros (solo en la CAV), una cifra que representa un tercio del costo necesario para complementar las pensiones más bajas hasta alcanzar los 1,080 euros. En un momento crítico en el que muchas personas dependen de estas ayudas para sobrevivir, la decisión del PNV y UPN parece desatender las necesidades más urgentes de la población.
El argumento que esgrime el PNV para justificar su voto en contra es que el impuesto “discriminaría” a este sector empresarial en comparación con otros que también reportan beneficios. Sin embargo, esta justificación parece más un pretexto que una razón válida. Al priorizar los intereses de una minoría empresarial, el PNV y UPN ignoran las realidades de la mayoría de la población, que lucha diariamente por mantener una vida digna.

Cabe recordar que en el sector pensionista de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAVP) hay más de 120,000 personas que viven con ingresos inferiores a 1,000 euros. De estas, una gran parte son mujeres que reciben pensiones de viudedad por debajo de los 800 euros. Además, muchas personas que cuentan con pensiones propias aún necesitan ser “complementadas a mínimos” debido a que sus ingresos también se encuentran por debajo de esta cantidad.
Este escenario pone de manifiesto cómo se distribuye la riqueza generada por nuestra sociedad. Mientras la mayoría trabajadora produce y genera riqueza, una minoría empresarial, respaldada por sus gestores políticos, se apropia de los beneficios. La decisión del PNV y UPN refleja un patrón preocupante en el que las necesidades de la población son relegadas en favor de los intereses de las grandes empresas, perpetuando así un sistema que favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría.
La pregunta que queda en el aire es: ¿quién defiende realmente los intereses de la ciudadanía vasca en un momento en que la desigualdad y la precariedad son cada vez más evidentes? La respuesta no parece estar en las decisiones del PNV y UPN, que, al alinearse con el poder económico, deja a la mayoría de la población en una situación de vulnerabilidad.

os dais cuenta ahora es la extrema derecha española,- vasca