La resiliencia, el recurso de los seres humanos

La resiliencia como concepto, es un término que proviene de la física y se refiere a la capacidad de un material para recobrar su forma después de haber estado sometido a altas presiones. Para Domínguez (2005), la resiliencia es el proceso de adaptarse bien ante situaciones adversas o ante fuentes significativas como el estrés.
Las investigaciones confirman que tras acontecimientos traumáticos de toda índole hay personas que no sólo se mantienen suficientemente equilibradas sino que además, desarrollan características y conductas inusitadas, que les permiten rehacerse y crecer desde la adversidad. Esta es por lo tanto la atractiva propuesta de la resiliencia: constatar que los seres humanos pueden enfrentarse a su sufrimiento y esquivar un destino incierto y ser los protagonistas para crear condiciones de mejora y bienestar. Los mecanismos resilientes se constituyen en factores protectores ante la adversidad. Algunos de ellos tienen relación con la autoestima, identidad positiva y vital sobre sí mismo, optimismo, y estrategias de afrontamiento.
Centrándonos en la pandemia del covid-19, son muchos los ejemplos de resiliencia, desde el personal sanitario, ante una situación tan extrema, como colectivo, han mostrado fortaleza, cohesión, y especialmente humanidad, ofreciendo acompañamiento y afecto, elementos tan importantes, fundamentalmente en el proceso de muerte. También los profesionales del ámbito de la dependencia son otro ejemplo más de resiliencia, ofreciendo soluciones en algunos casos como convivir con los residentes para preservar la vida de éstos.
Y especialmente las personas mayores que viven solas, con discapacidades, y los ingresados en centros residenciales, y las que han pasado por el hospital en soledad, esas son las que de verdad sobreviven gracias a sus recursos resilientes.
