La salud es un derecho humano fundamental, no es un privilegio, ni una mercancía

En el año 1948, la Asamblea Mundial de la Salud proclamó el 7 de abril como Día Mundial de la Salud.
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Es un derecho accesible para todas las personas. Con servicios integrales de calidad. Sin discriminación. En cualquier lugar. Porque la vida no consiste simplemente en vivir, sino en estar bien. Nadie debería tener que elegir entre una buena salud y otras necesidades vitales. Cuando sabemos que ir al dentista o comprar unas gafas está fuera del alcance de parte de la población, está claro que nuestro derecho a la salud no existe.
Las mujeres tenemos distintas necesidades de cara al sistema sanitario. Sufrimos distintas enfermedades y de distinta manera. El sistema nos trata de distinta manera. Precisamente porque es distinto, se debe investigar sobre ello y en muchos casos, tomar medidas políticas, porque no enfermamos del mismo modo ni somos tratadas del mismo modo.

Comenzando por los niveles de salud. En todos los sitios en que se hacen encuestas en profundidad sobre salud, aparece que las mujeres tenemos una autopercepción de nuestro nivel de salud peor que la de los hombres. Nos sentimos más enfermas pero vivimos más años, en peores condiciones.
Los servicios de salud tienen que estar preparados para hacerse cargo de esta demanda diferente de las mujeres ante el sistema sanitario. No solamente necesitamos servicios especiales en lo relacionado con la reproducción, sino que, además, reaccionamos distinto ante muchas enfermedades que son comunes. Tenemos distinta incidencia, distinta prevalencia.
Necesitamos una medicina que tenga en cuenta a las mujeres, desde su inclusión en los estudios y ensayos clínicos hasta la atención primaria presencial, puerta de entrada de las personas al sistema público de Salud.

¿Para cuándo la eliminación del copago farmacéutico que el Gobierno del Estado ha prometido eliminar? ¿Por qué el Gobierno Vasco no devuelve “de oficio” este repago, cuando tiene informatizados los datos de todas las personas pensionistas?
La recomendación nº 8 del Pacto de Toledo, Gestión del Sistema de Seguridad Social, en su estilo ambiguo, apunta pautas sin ningún compromiso hacia la sanidad pública, y que se dirigen a una sanidad privatizada.
Exigimos revertir los recortes en la sanidad pública y volver a la atención primaria presencial.
¡Por una Sanidad pública y de calidad!
¡No al Pacto de Toledo!
Pensión Mínima: 1.080 euros. Salario Mínimo: 1.200 euros.
Emakumeok aurrera!!!!
2021eko apirilaren 12an, astelehena
