LAS MUJERES MAYORES, EJEMPLO DE DIGNIDAD

Loli pisón Ochoa de Eribe

En tiempos de recesión económica, las personas que ya corrían el riesgo de vivir en condiciones de pobreza, que solemos ser mayoría mujeres, nos encontramos en una posición vulnerable, tanto las que somos pensionistas como las que están en el mercado laboral.

Las políticas de austeridad solicitadas por la Comisión Europea y aplicadas por los Estados miembros, sumadas a la crisis económica de los últimos años y a la que estamos viviendo con la Covid19, han ampliado las desigualdades y han afectado especialmente a las mujeres, agravando nuestra situación. 

Las mujeres que viven en las zonas rurales se ven particularmente afectadas por la pobreza.  Gran número de ellas ni siquiera están registradas en el mercado laboral o cuentan como desempleadas.  La tasa de desempleo de las mujeres en estas zonas es muy alta, y las que están empleadas tienen salarios muy bajos y, como resultado de todo ello, llegan a pensiones muy bajas o a ninguna pensión.  

Las personas mayores no perdemos nuestros derechos, tenemos unas necesidades específicas que deben ser atendidas y que no tenemos garantizadas. Vivir bajo la amenaza de la pobreza desemboca en exclusión social y falta de participación en la vida colectiva.

La pobreza impide el acceso a una vivienda adecuada en situaciones de dependencia, a una alimentación adecuada, a la energía para calentarnos, a medicación no incluida en la Seguridad Social, ahora también mascarillas, al derecho al ocio.  

Una vida digna en la vejez está ligada a unos ingresos mínimos. Nuestras únicas rentas son las pensiones que, para ser dignas, deben alcanzar como mínimo 1080 euros, en 14 pagas.

Las medidas del gobierno llevadas a la Mesa de Diálogo Social del Pacto de Toledo, son capitalistas, antisociales y antiobreras.  Congelan nuestras pensiones y condenan a la pobreza a las pensiones futuras.

Hay dinero:  

Las grandes empresas, también las vascas, aportan casi nada de impuestos, a diferencia de las personas asalariadas y pensionistas.  Estas empresas devuelven un 7,6% de sus beneficios por Impuesto de Sociedades, cuando debieran pagar un 24%.

Según el gobierno de Gasteiz, las obras del TAV se van a alargar otros cinco años, como  “tradicionalmente” está ocurriendo. Miles de millones de euros en 15 años de obras. Parece que el negocio de este TAV inútil son las obras.  Cuanto más se alarguen, más sobrecostes y más dinero público para las constructoras amigas. 

Tenemos dignidad y la ejercemos en las plazas.

Pensión Mínima 1080 euros, Salario Mínimo 1200 euros. 

¡NO AL PACTO DE TOLEDO!

Emakumeok aurrera!!

Views: 2
Spread the love

Similar Posts

One Comment

  1. No debemos cejar en la lucha por la defensa de unas pensiones mínimas y dignas para todas. Como bien expones nos deben a las mujeres de la clase trabajadora toda la generación de beneficios y la interacción de los mismos que llevó a una sociedad que pasada la peor etapa de guerra y castigo,llego a formar una sociedad de riquezas esperanza y dignidad. Musu denori.

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude