Las pensiones no son un gasto: son una deuda pendiente
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha publicado un nuevo informe sobre el gasto en pensiones. Los medios han titulado con alarma. Nosotros lo leemos con calma, desde Ego Euskal Herria, y nos hacemos una pregunta que nadie parece querer hacerse: ¿por qué llamamos gasto a lo que en realidad es una deuda pendiente?
1¿Qué es la AIReF?
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, conocida como AIReF, es un organismo público del Estado español creado en 2013 con el mandato de evaluar si las administraciones públicas cumplen sus objetivos de estabilidad presupuestaria. Actúa como auditor independiente del conjunto de las instituciones, analizando presupuestos, emitiendo informes y advirtiendo cuando detecta desviaciones. Las administraciones están obligadas a responder públicamente si no siguen sus recomendaciones. No sanciona, pero su peso institucional es real. Está presidida actualmente por Inés Olóndriz.
📄 Puedes leer el informe original aquí: Informe AIReF — Seguimiento del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo 2025-2028
2Lo que dice la AIReF — y lo que no dice
El pasado 14 de mayo la AIReF publicó un nuevo informe sobre el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo del Estado. Los medios de comunicación titularon con alarma: “fuerte gasto en pensiones en 2027”. Pero si se lee el informe con calma, la realidad es bastante más matizada.
Lo que la AIReF describe es el funcionamiento normal del sistema: las pensiones se revalorizan cada enero en función del IPC del año anterior. Si la inflación sube en 2026, las pensiones suben en 2027. No es una anomalía, es exactamente el mecanismo para el que fue diseñado el sistema. El déficit previsto de la Seguridad Social es moderado y estable, en torno al 0,1% y 0,2% del PIB hasta 2030. Las cotizaciones sociales se mantienen sólidas. No hay ningún colapso en el horizonte.
3¿Por qué “gasto” y no “inversión”?
Hay una pregunta que conviene hacerse antes de aceptar el lenguaje de los informes técnicos: ¿por qué llamamos gasto a las pensiones?
La palabra gasto implica algo que se consume, que pesa, que resta. Es el lenguaje de quien mira las pensiones como un problema. Pero una persona que ha cotizado durante 40 o 45 años no está recibiendo un subsidio del Estado. Está recuperando, con retraso, una parte de lo que aportó obligatoriamente durante toda su vida laboral. Es su dinero. Es su ahorro. Es la devolución de una deuda colectiva contraída con quienes construyeron la economía y la sociedad que hoy disfrutamos.
Además hay otro dato que conviene no perder de vista: aproximadamente el 50% de lo que se paga en pensiones regresa de inmediato a las arcas públicas a través del IVA y el IRPF. Es decir, la mitad del llamado “gasto” en pensiones no sale realmente del sistema, vuelve al Estado. El coste real es sensiblemente menor de lo que los titulares sugieren.
Y las pensiones no desaparecen. Se convierten de inmediato en consumo real, en compras en el mercado del barrio, en el pago del alquiler, en servicios, en cuidados. Son uno de los estabilizadores económicos más potentes que existen. El dinero de las pensiones no se evapora, circula y sostiene la economía local.
4La mirada desde Ego Euskal Herria
Ego Euskal Herria, Gipuzkoa, Bizkaia, Araba y Nafarroa, no es un territorio cualquiera en este debate. El concierto económico y el convenio navarro otorgan a sus instituciones una capacidad fiscal y de gestión que no existe en ningún otro territorio del Estado. Recaudan sus propios impuestos, gestionan sus propios presupuestos y tienen margen real para tomar decisiones que en otros lugares dependen exclusivamente de Madrid.
Las pensiones contributivas las gestiona y paga el Estado, eso es así. Pero las instituciones de Ego Euskal Herria tienen competencias para complementarlas cuando son insuficientes. No es una hipótesis, es una realidad demostrada: Nafarroa ya ha dado pasos en esa dirección, aunque insuficientes. Ese ejemplo sin embargo no admite excusas. Si Nafarroa ha podido avanzar, aunque sea parcialmente, Gipuzkoa, Bizkaia y Araba tienen los mismos recursos y las mismas competencias para ir más lejos. La pregunta deja de ser técnica o económica para convertirse en estrictamente política: ¿hay voluntad de hacerlo o no?
5La realidad en la calle
Mientras los informes técnicos hablan de décimas del PIB, en Gipuzkoa, Bizkaia y Araba hay personas mayores que malviven. El coste de la vida en Ego Euskal Herria es de los más altos del Estado y no para de crecer. Productos básicos de la cesta de la compra como el aceite, los huevos, las frutas o las verduras acumulan subidas que superan el 40%. La luz, el gas, la vivienda y la dependencia están por las nubes.
En ese contexto, 145.142 personas de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba firmaron una iniciativa legislativa popular para que las pensiones más bajas se complementen hasta el Salario Mínimo Interprofesional. Una movilización ciudadana excepcional, con el máximo respaldo sindical y social. Fue vetada en el parlamento por PNV, PSE y VOX, sin ni siquiera permitir que se debatiera.
Y hay un rostro concreto en todo esto. Las pensiones más bajas las perciben fundamentalmente las mujeres. No es casualidad, es la consecuencia directa de décadas de discriminación laboral y de una dedicación al cuidado de hijos, mayores y enfermos que nunca apareció en ninguna nómina pero que sostuvo la sociedad entera. Ese trabajo invisible, no remunerado y no cotizado, es una deuda histórica que la sociedad tiene pendiente con las mujeres. La brecha de género en las pensiones de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba supera el 30% y nadie parece tener prisa por cerrarla.
Las ayudas existentes como la RGI no solo son insuficientes, sino que agravan la injusticia. Al integrar a la mujer en una unidad de convivencia como condición para acceder a la ayuda, la hacen económicamente dependiente de otras personas, negándole la autonomía que nunca tuvo. En lugar de corregir la desigualdad histórica, la perpetúan. En lugar de reconocer a la mujer como una unidad económica independiente con derecho pleno a su propia vida, el sistema la mantiene atrapada en la misma dependencia de siempre, solo que ahora con sello institucional.
6Una sociedad que no acepta el silencio
Los datos de la AIReF no mienten, pero tampoco cuentan toda la historia. Detrás de las décimas del PIB y las proyecciones hasta 2030 hay personas reales que han trabajado toda su vida, que han cotizado durante décadas, que han cuidado a sus familias y a su comunidad sin que ese trabajo fuera reconocido ni compensado. No piden un favor. Reclaman lo que es suyo.
Ego Euskal Herria tiene las herramientas, tiene los recursos y tiene los ejemplos. Nafarroa ha demostrado que se puede avanzar. Gipuzkoa, Bizkaia y Araba no pueden seguir mirando para otro lado mientras 145.142 de sus ciudadanas y ciudadanos les dicen con su firma que esto no puede esperar.
Las pensiones no son un gasto. Son la devolución de una deuda colectiva. Son inversión en calidad de vida. Son el reconocimiento de que una sociedad se mide por cómo trata a quienes la construyeron.
La pregunta no es si hay recursos. La pregunta es si hay voluntad.

además de todo esto hay que tener en cuenta que el PP regaló 65.000 Metros a los bancos. de una Caja de Pensiones que nunca ha sido deficitaria, y que nunca fueron devueltos a las arcas pensionistas. Que no nos engañen y que devuelvan lo que es de todos. En otros países se devolvió el rescate bancario. En España no. por qué?