Las Seis de la Suiza: Cuando defender a una compañera se paga con cárcel

Puntu eta jarrai

Desde Euskal Herria, no nos tragamos esta “justicia”

Ya han pasado unos días desde que las seis compañeras de La Suiza atravesaron las puertas de la cárcel. Seis mujeres que ahora despiertan en una celda por el simple hecho de haber dicho “basta” cuando una compañera embarazada sufría acoso. Seis nombres que se suman a la larga lista de quienes han pagado con libertad el precio de la solidaridad.

Pero aquí, desde Gaurgeroa, no nos quedamos calladas. Porque sabemos reconocer la represión cuando la vemos. Y esto, amistades, es represión con todas las letras.

Esto no va de ideología, ni de nostalgia, ni de costumbre. Va de algo mucho más básico: de saber cómo funciona esta “justicia” española que conocemos demasiado bien. Aquí en Euskal Herria nos ha tocado vivirla en carne propia durante décadas. Hemos visto cómo criminalizan a quien se organiza, cómo persiguen a quien defiende su lengua, cómo encarcelan a quien lucha por sus derechos. Desde el franquismo hasta hoy, pasando por la tortura, los estados de excepción, la Audiencia Nacional… Los tribunales castigan sistemáticamente a quien se atreve a levantar la voz, a quien defiende lo público, a quien no se somete.

¿El delito? Hacer lo que cualquier persona decente debería hacer: defender a una trabajadora embarazada que sufría acoso laboral. Eso es sindicalismo, eso es solidaridad, eso es dignidad. Pero los tribunales lo llaman “coacción” y lo castigan con tres años y medio de cárcel.

Mírenlo bien: seis mujeres, seis sindicalistas de la CNT, van a la cárcel por manifestarse ante una pastelería de Gijón. Se manifestaron frente a la pastelería La Suiza para protestar por el despido de una de ellas, y ahora cumplen tres años y medio de cárcel. No robaron, no mataron, no estafaron. Defendieron a una compañera. Y por eso van a prisión.

Mientras tanto, los empresarios que explotan, los políticos que roban, los que especulan con la vivienda… esos siguen en la calle. Pero seis mujeres que dijeron “no” a la injusticia, esas sí que son peligrosas para el sistema.

Una historia que duele, pero que no nos sorprende

La cosa viene de lejos. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó en 2023 la pena de prisión para seis de los ocho sindicalistas condenados, y la CNT presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo alegando vulneración de derechos fundamentales. Pero ya sabemos cómo acabó eso: el Tribunal Supremo confirmó la condena de tres años y medio de prisión.

¿La multa? Más de 125.000 euros. Por defender a una compañera. Que no se les olvide.

Lo que más duele es que esto no es casual. Es un mensaje claro: “Si te organizas, si protestas, si defiendes a tus compañeras, te castigamos”. Es el mismo sistema de siempre, con nuevas formas. El que criminaliza la protesta, el que convierte la solidaridad en delito, el que protege al empresario y castiga a la trabajadora.

Desde Gaurgeroa: sabemos lo que es la represión

Aquí en Euskal Herria hemos vivido todas las caras de la represión: la policial, la judicial, la mediática, la económica. Hemos visto cómo nos niegan el derecho a decidir, cómo criminalizan nuestras organizaciones, cómo persiguen a nuestros jóvenes por defender su tierra. Hemos visto cómo usan la “justicia” para castigar a quien no se somete, a quien se organiza, a quien dice “no” al sistema.

Por eso entendemos perfectamente lo que les está pasando a las seis compañeras de La Suiza. Porque es la misma represión de siempre, con nuevas formas.

Como personas comprometidas con una sanidad pública y digna, una ley vasca de cuidados, y un sistema vasco de pensiones justo y público, desde el primer día el sindicato ha sostenido su defensa jurídica, dado respaldo político, emocional y económico, porque no hay cárcel ni sentencia que nos hagan abandonar a nuestras compañeras. Y nosotras, desde Euskal Herria, nos sumamos a esa defensa sin dudarlo.

Porque esto va más allá de seis personas. Va del modelo de sociedad que queremos. Va de si vamos a permitir que criminalicen la solidaridad, que castiguen la organización, que conviertan en delito el apoyo mutuo.

En Euskal Herria sabemos lo que cuesta defender nuestros derechos. Sabemos lo que es que te persigan por hablar tu lengua, por defender tu cultura, por organizarte. Sabemos lo que es que te criminalicen por no someterte. Y por eso sabemos también que no podemos permitir que esto siga pasando, ni aquí ni en ningún lugar.

Porque cuando encarcelan a seis mujeres por defender a una compañera, nos están encarcelando a todas. Cuando criminalizan la solidaridad, nos están criminalizando a todas. Cuando nos dicen que nuestro lugar está en el silencio, nos están diciendo que no existimos.

Solidaridad activa, no palabras vacías

En Gaurgeroa, nuestro apoyo no se queda en palabras:

Libertad inmediata para las 6 de La SuizaEl sindicalismo no es delito, es un derechoSolidaridad con la CNT y todas las organizaciones que luchan sin pedir perdón

Y esto no queda aquí. Invitamos a participar en las movilizaciones, en la petición de indulto, en difundir la lucha. En demostrar que aquí, en Euskal Herria, seguimos defendiendo lo común con dignidad, sin dar un paso atrás.

Porque si algo tenemos claro es esto: la dignidad no se jubila. Y tampoco se encarcela. Y cuando nos tocan a unas, nos tocan a todas.


Desde Gaurgeroa, con las seis compañeras de La Suiza. Con la CNT, con todas las que no se callan ante la injusticia. Porque sabemos que la libertad se defiende todos los días, y que la solidaridad es nuestra mejor arma contra la represión.

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2 Comments

  1. Hay convocada una concentración en apoyo a ” las de La Suiza” para el sábado, 19 a las 13:00 horas en la plaza del Arriaga.

  2. La dignidad es nuestra bandera,la dignidad es quienes somos y de dónde venimos,la dignidad es tener conciencia de clase,dignidad es no dejarnos explotar,dignidad es estar al cobijo de nuestra ikurriña,dignidad es estar en pie por los asesinad@s en lucha por su libertad como clase y como nación.

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