Miles de abogados vascos y navarros reclaman una “ventana de traslado” al RETA para escapar de la Mutualidad de la Abogacía

Los letrados denuncian décadas de discriminación mientras el PNV echa la culpa a Madrid y ni Euskadi ni Nafarroa ofrecen complemento alguno
Los abogados y abogadas de Euskadi y Nafarroa han alzado su voz para denunciar una situación dramática: tras décadas de cotización obligatoria a la Mutualidad de la Abogacía, sus pensiones son tan miserables que la mayoría no podrá jubilarse nunca. El colectivo “Afectad@s por la Mutualidad de la Abogacía” ha hecho llegar un escrito donde detallan una problemática que afecta a miles de letrados vascos y navarros, sin que ninguna de las dos comunidades haya articulado el más mínimo complemento para paliar esta grave situación social.
Medio siglo de discriminación contra los abogados
La historia de esta discriminación se remonta a 1948, cuando se creó la Mutualidad de la Abogacía de adscripción obligatoria. Hasta 1995, los abogados y abogadas sufrieron una discriminación flagrante respecto al resto de la ciudadanía: mientras cualquier trabajador podía elegir cotizar al sistema público (RETA), a los letrados se les obligaba a cotizar únicamente a esta entidad privada.
Cuando en 1995 se abrió supuestamente la posibilidad de optar por el RETA, la realidad es que se trataba de una trampa perfecta: los abogados que quisieran cambiar de sistema perdían automáticamente todas las cotizaciones realizadas durante años a la Mutualidad, dinero que no podían rescatar ni siquiera para destinarlo al RETA. Además, todo el tiempo cotizado se perdía, no computando para efectos de la futura pensión.
Los colegios de abogados, que no dejan de ser entes públicos, incentivaron activamente la permanencia en la Mutualidad, recomendando este sistema privado a los nuevos colegiados. Esta política institucional generó que miles de abogados quedaran “atrapados” en un sistema alternativo al público, con cotizaciones cautivas que solo pueden recuperar al jubilarse, pero con una fiscalidad que los trata como un mero plan de pensiones privado cuando se trata en realidad de su sistema de previsión básico.

La dramática realidad: abogados que no pueden jubilarse
La situación actual es demoledora: los abogados y abogadas constatan día a día cómo sus compañeros de mayor edad no se pueden jubilar. Las estimaciones para poder hacerlo son cada vez más irreales para las generaciones más jóvenes. Tras décadas de ejercicio profesional y cotización, muchos letrados ven cómo su pensión de la Mutualidad resulta inferior a una pensión no contributiva, lo que les obliga a seguir trabajando sin posibilidad real de jubilación digna.
Esta realidad es especialmente cruel para una profesión que, como explican los propios afectados, ha cotizado durante toda su vida profesional creyendo que tenían un sistema de previsión básico, cuando en realidad estaban alimentando un instrumento del sistema financiero privado totalmente inadecuado para satisfacer las necesidades económicas de la jubilación.
Los abogados recalcan que no están pidiendo privilegios ni prebendas: solo reclaman que se les permita rescatar el dinero aportado durante décadas a esta entidad privada mutual y poder destinarlo al sistema público, exactamente igual que se hizo en su día con otros colectivos como notarios y corredores de comercio. “Solo pedimos que se nos trate igual que al resto de personas trabajadoras”, explican en su escrito.
PNV y Gobierno de Nafarroa: “esas son cosas de Madrid”
Lo más indignante para los abogados vascos y navarros es la respuesta institucional que reciben cuando plantean este grave problema social.
Desde el PNV, con la ya clásica estrategia de echar siempre la culpa a Madrid cuando surge cualquier problema, se limitan a responder que “esas son cosas de Madrid”, lavándose las manos de una situación que afecta a miles de letrados vascos.
Esta respuesta es especialmente sangrante porque demuestra una vez más la hipocresía del discurso jeltzale: cuando conviene, presumen de las competencias vascas y de la capacidad de autogobierno, pero cuando surge un problema social real que requiere actuación, siempre es “cosa de Madrid”. ¿Dónde está el famoso autogobierno vasco cuando se trata de complementar las pensiones de los abogados vascos?
En Nafarroa la situación es idéntica: el Gobierno navarro tampoco ha articulado complemento alguno para paliar esta dramática situación. Cientos de abogados navarros se enfrentan al mismo problema, con la misma ausencia total de respuesta institucional.
Ni una sola medida, ni un solo euro de complemento, ni siquiera un plan de ayudas. Tanto en Euskadi como en Nafarroa, las instituciones autonómicas han brillado por su ausencia total ante un problema que afecta a miles de profesionales que han cotizado durante décadas.
El Movimiento #J2: cuando los abogados dicen basta
Miles de abogados de todo el Estado, hartos de esta situación de desamparo institucional, se han organizado en el Movimiento #J2 (léase “jodidos”) junto con otros profesionales liberales como procuradores, arquitectos, aparejadores, ingenieros, gestores administrativos y químicos. Pero son los abogados quienes lideran esta reivindicación, ya que son el colectivo más numeroso y el que más tiempo lleva sufriendo esta discriminación.

Los letrados del Movimiento #J2 han presentado tres reivindicaciones claras y justas:
- 1. Ventana de traslado al RETA: Los abogados reclaman la posibilidad voluntaria de recuperar todas sus aportaciones a la Mutualidad con destino al RETA, computando todos los años cotizados en la Mutualidad (reconocimiento de antigüedad y vida laboral) y convirtiendo el capital acumulado en bases de cotización al sistema público. Los letrados que aún no hayan alcanzado la edad de jubilación pasarían a cotizar por el RETA para complementar sus años, mientras que quienes ya estén en edad de jubilación pasarían directamente al cobro de su pensión pública.
- 2. Mejoras fiscales en la jubilación: Para los abogados que permanezcan en la Mutualidad, que sus prestaciones no tributen como planes de pensiones privados, ya que cumplen la función de pensión básica de jubilación. Los importes acumulados en la mayoría de casos son escasos y permiten rentas mensuales muy reducidas, por lo que resulta injusto que encima tributen.
- 3. Compatibilidad jubilación-ejercicio profesional: Dado que las pensiones de los abogados van a ser muy insuficientes, tanto vía Mutualidad como vía RETA, se debe regular la posibilidad de compatibilizar la jubilación parcial con el mantenimiento del ejercicio de la abogacía.
Un problema social urgente que requiere solución inmediata
Los abogados subrayan que se trata de un problema social que nace de décadas de discriminación legal y de variaciones normativas que no han hecho sino empeorar su situación. “No debe seguir siendo obviado, ni ocultado, ni parcheado”, explican en su escrito, “sino que debe ser abordado sin dilación y con carácter urgente”.
El Estado no les ha protegido como debía e incluso les ha discriminado, imponiendo obligatoriamente la cotización solo a través de la Mutualidad y posteriormente incentivando la opción por dicho sistema privado. Los mecanismos de protección y control han fallado estrepitosamente, realizándose reformas legales que les han perjudicado aún más.
La situación actual es que miles de abogados han quedado atrapados por un instrumento del sistema financiero totalmente inadecuado para satisfacer las necesidades económicas de la jubilación. Mientras tanto, el PNV sigue con su cantinela de echar la culpa a Madrid y el Gobierno de Nafarroa brilla por su ausencia.
La ausencia de respuesta tanto en Euskadi como en Nafarroa es especialmente grave porque demuestra que ni el supuesto autogobierno vasco ni la autonomía navarra sirven para nada cuando se trata de resolver problemas reales de los ciudadanos. Es más fácil echar la culpa a Madrid que asumir responsabilidades y buscar soluciones.
Los abogados vascos y navarros no piden privilegios, solo justicia y el mismo trato que se dio a otros colectivos. Mientras las instituciones autonómicas siguen mirando hacia otro lado, miles de letrados se enfrentan a un futuro sin posibilidad de jubilación digna tras décadas de ejercicio profesional.
PENSIONES DIGNAS PARA TOD@S, TAMBIÉN PARA EL COLECTIVO DE ABOGAD@S

Según leía este artículo, me han surgido algunas dudas: un abogado que tiene despacho propio y que cobra una factura por su servicio profesional, ¿es un autónomo? Así mismo, un abogado que esté contratado por un bufete de varios profesionales, ¿es un empleado asalariado? En el primer caso, tenemos a los autónomos de toda la vida; en el segundo, se trata de un empleado con nómina, como cualquier trabajador. Viéndolo así, parece fácil una solución a su problema. Por otra parte, siendo que desde el año 1948 están en la injusta situación que tampoco se arregló con la modificación de 1995, ya han tardado un verse “Jodidos” para organizarse y pelear por unos derechos elementales, como es una jubilación digna. A ver, que yo estoy de parte de cualquier reivindicación justa, como por supuesto lo es el disponer de una pensión digna, sólo faltaría… Pero partiendo de la máxima de que “las leyes están pensadas para los robagallinas”, dicho nada más y nada menos que por el presidente del CGPJ, pues cabe pensar que… “con la iglesia hemos topado”.
https://movimientoj2.wordpress.com/ Para más información. Manifestación nacional convocada por J2 el sábado 14 de junio a las 12 h Pza España Madrid. Saludos
Salvando las diferencias me recuerda ligeramente el mismo problema que tenemos los jubilados del metal de Gipuzkoa con Geroa, donde está nuestro dinero?y si ya no trabajamos, porqué no podemos recuperar lo cotizado obligatoriamente?