MUJERES EN EL PACTO, PERO PARA LAS MUJERES, NI MIGAJAS

Loli Pisón Ochoa de Eribe
En estos días en que estamos a la espera de que se abra la puerta del Pacto de Toledo y veamos qué recomendaciones se van a llevar al Gobierno en materia de pensiones para los próximos años, somos muchas las que nos preguntamos qué medidas se van a recomendar para paliar la gran injusticia histórica que supone el actual sistema para la mayoría de las mujeres.
Sabemos que han estado mujeres dentro de las reuniones del Pacto, sin ir más lejos una mujer, Magdalena Valerio, ha presidido las mismas. Sin embargo, la presencia de mujeres en el cargo de dirección no garantiza de ninguna manera que se haya hecho una lectura de género de la situación económica de las actuales y futuras mujeres pensionistas.

Las mujeres pensionistas, junto a nuestros compañeros, llevamos ya casi tres años luchando en la calle, en las plazas. Una de nuestras reivindicaciones más importante es acabar con la gran desigualdad en cuanto a pensiones y su acceso a las mismas existente entre los géneros. Lo que se le suele llamar la brecha de las pensiones. Brecha que no se va llenar con palabras, sino con acciones concretas.
Acciones concretas como el cómputo de los años dedicados al trabajo de cuidado y mantenimiento de las familias; el cómputo por jornadas de los trabajos realizados a tiempo parcial; el cómputo de todo el trabajo remunerado pero no reconocido, … deberían de haber sido tomadas en cuenta para que todas las mujeres pudiéramos acceder a una pensión de dignidad al llegar a la edad para ello. Dignidad que siguiendo las recomendaciones europeas, se sitúa al menos en 1080 euros.
Acciones concretas, como que desde YA se suban las pensiones más bajas a cuantías de dignidad, pensiones éstas recibidas mayoritariamente por las mujeres.

De la misma forma, sabemos que los colectivos de mujeres viudas hicieron una petición para poder exponer su situación real y sus reivindicaciones concretas, como la subida del porcentaje al acceder a una pensión de viudedad; así como que no haya limitaciones por edad, ni por situación laboral para poder acceder a ellas. Y por supuesto, que no se saquen estas pensiones del sistema general.
Hasta donde nosotras sabemos, el Pacto de Toledo no ha hecho esa lectura diferenciada, y por lo tanto las recomendaciones para hacia las mujeres van a quedar en una mera mención de intenciones, sin ninguna concreción.
Una vez más se ha despreciado la participación del conocimiento real de las mujeres, y hacen, en contra, una política paternalista, injusta y exclusivista.
A las mujeres, a los millones de mujeres mayores de nuestros pueblos, nos queda la calle como forma de presión y reivindicación, y sobre todo, contamos con la solidaridad de nuestros compañeros, y por supuesto con la solidaridad de todas las mujeres de cualquier edad.
Seamos capaces de llevar esta injusticia a todos los rincones y personas de nuestro entorno.
Emakume pentsionistak aurrera!!
