Mujeres mayores = pensiones y vida dignas

Lunes 14 de junio de 2021
Las mujeres pensionistas queremos alzar la voz para decir que cuando echamos la vista atrás, nos aparecen imágenes en las que las mujeres hemos sido y somos calor, ternura, alimentos en nuestros hogares.
Hemos sido y somos cuidadoras, hemos sido y somos ingenieras de la vida. Hemos tenido que luchar, muchas veces sin éxito, para que se nos abrieran las puertas en las empresas. Se nos ha condenado a la economía sumergida y al bajo salario. Hemos sufrido el poder de quienes privilegian sus beneficios sobre nuestros derechos y también hemos sufrido el poder de quienes deciden, antes y ahora, que “las mujeres en lo doméstico y los hombres en lo público”. De esta forma hemos llegado a la edad de la jubilación, con menos derechos y con gran parte de nuestro trabajo invisibilizado y no pagado.
Reclamamos el reconocimiento social y económico por nuestro trabajo, remunerado y no remunerado, y nuestra contribución al mantenimiento de la sociedad y de la vida.

Demandamos que los gobiernos estatal y vasco adopten medidas competenciales o compensatorias para cumplir el objetivo de que ninguna pensión (incluidas las de viudedad y no contributivas) esté por debajo de 1.080 euros, en catorce mensualidades, que nos permita vivir con dignidad.
Exigimos que todas las mujeres que han estado privadas de libertad tengan también derecho a una pensión justa.
Requerimos una Ley de Dependencia y Autonomía que se cumpla sin restricciones, que nos permita vivir en nuestro entorno social en viviendas dignas y, en caso de ser necesario, que nos posibilite acceder a apartamentos tutelados y residencias públicas de calidad, eliminando copagos ilegítimos e injustos.
Urgimos la eliminación del copago farmacéutico. Pedimos apoyo económico para la atención bucal, que permita superar la desigualdad en el cuidado de nuestra salud.
Necesitamos de la sociedad la erradicación urgente de toda forma de agresión física y verbal y humillación o desprecio hacia nosotras.
Reivindicamos nuestro derecho a participar en la toma de decisiones institucionales en lo que se refiera a nuestro bienestar económico y social.

Nos solidarizamos con todas las mujeres y niñas de nuestra tierra y de fuera de ella que están sufriendo cualquier tipo de violencia y condiciones de vida miserables, en todo tiempo y lugar y ante la conmemoración del día Mundial de las Personas Refugiadas, el 20 de junio, recordando que un gran número de mujeres refugiadas y migrantes tienen empleos vulnerables, feminizados, mal remunerados y sin protección laboral, por lo que están más expuestas a ser víctimas de violaciones de los derechos humanos.
¡Pensión Mínima: 1.080 euros. Salario Mínimo: 1.200 euros!
Emakumeok aurrera!!!
