“Mujeres y migrantes, los más castigados: la doble brecha que Euskal Herria no puede ignorar”

Euskal Herria, 5 de abril de 2025 — Miles y miles de trabajadores, trabajadoras y pensionistas han tomado hoy las calles de Bilbao, Gasteiz, Donostia e Iruña para exigir salarios y pensiones “justas y suficientes” que garanticen condiciones de vida dignas. Las protestas, convocadas bajo el lema “¡Salarios y pensiones dignas, ya! ¡Aquí y para todos/as!”, denuncian el aumento de la pobreza laboral y la precariedad en las pensiones, en contraste con los récord de beneficios empresariales.
Unidad histórica que fortalece la lucha
La manifestación ha demostrado una cohesión sindical sin precedentes en apoyo a las reivindicaciones de pensionistas y trabajadores. “Esta movilización marca un antes y un después: por primera vez en años, el movimiento sindical en su conjunto ha unido fuerzas para exigir pensiones y salarios justos. Es la prueba de que cuando hay voluntad de lucha, las divisiones se superan”, destacaron desde la organización.
Un sistema que empobrece a la mayoría
Los manifestantes han criticado duramente las políticas fiscales que, según denuncian, benefician a las rentas del capital mientras condenan a trabajadores y jubilados a la precariedad. “Es inaceptable que las grandes empresas energéticas y financieras sigan batiendo récords de ganancias mientras miles de personas no pueden pagar lo básico”, señaló un portavoz sindical.
Los datos expuestos son contundentes: en Hego Euskal Herria, más de 80.000 personas recibieron el año pasado salarios por debajo del umbral de pobreza, y cerca de 200.000 pensionistas perciben pensiones inferiores a mil euros mensuales. Además, se destacó la brecha de género y racial: las mujeres siguen cobrando menos, y las personas migrantes ingresan de media 12.000 euros menos al año que las no migrantes.

Unidad contra la división generacional
Uno de los ejes centrales de la protesta fue el rechazo a lo que califican como “falsas narrativas” que enfrentan a jóvenes y mayores. “Salarios y pensiones son dos caras de la misma moneda: la lucha por la redistribución de la riqueza”, afirmaron los organizadores.
Las demandas concretas incluyen:
- La aprobación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para un complemento autonómico de pensiones que equipare las pensiones mínimas al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
- La negociación de un SMI vasco-navarro que refleje el coste real de la vida.
- Un cambio radical en las políticas fiscales para priorizar el gasto social sobre el militar.
“La movilización no termina hoy”
Los convocantes advirtieron que esta jornada de protesta es solo un paso más en una lucha que continuará. “Hoy no acabamos, hoy reafirmamos nuestro compromiso. Volveremos a salir cuantas veces sea necesario hasta lograr justicia social”, afirmaron.
Con una alta participación y un mensaje claro de unidad intergeneracional, el movimiento busca presionar a instituciones y patronales para un reparto equitativo de la riqueza. “Hay recursos suficientes; lo que falta es voluntad política”, sentenciaron.

La calle ha hablado. Ahora, la pelota está en el tejado de los gobiernos.
