Nosotras tambien:”Euskara gara”

Puntu eta jarrai
Gaurgeroa se suma a la 24 Korrika: la lucha no tiene edad de retiro
Cuando la memoria se echa a correr
El 19 de marzo de 2026, cuando la 24ª Korrika parta desde Atharratze para llegar a Bilbao el 29 de marzo, miles de personas volveremos a demostrar que este pueblo sigue vivo. Y que su lengua también.
Porque “Euskara gara”. Somos euskera. Y sin lengua no hay patria.
Esta es la historia de una lengua que sobrevivió a imperios, de AEK que transformó la resistencia en movilización, y del compromiso de quienes hemos vivido cada paso de este camino. Desde Gaurgeroa, la plataforma de jubiladas y pensionistas de Euskal Herria, queremos sumarnos a esta carrera que es nuestra. Porque la Korrika no es solo de las jóvenes. Es de todas las que nunca dejamos de creer.
El euskera: voz antigua de Europa
Antes de Roma, antes de las fronteras, antes de los Estados, ya existía el euskera. Única lengua preindoeuropea viva en el continente, es un milagro histórico que resistió cuando todas las demás, íbero, etrusco, ligur, tartesio, desaparecieron.
Resistió porque generación tras generación, las mujeres y hombres de este territorio se negaron a abandonarla.
Cuando Roma impuso el latín para el poder y la administración, el euskera quedó en la vida cotidiana, el hogar, la comunidad. Así nació la distinción entre la lengua propia y la lengua del poder, lo que siglos después nombraríamos como erdara.
Erdara: nombrar al otro desde lo propio
Erdara no es un insulto. Es nuestra forma de nombrar las lenguas ajenas: castellano, francés, cualquiera que no sea euskera. No importa el Estado ni el poder. Erdara es lo que no es nuestro.
Durante siglos, el euskera fue lengua del pueblo. Las erdaras, lenguas de Iglesia, administración, comercio exterior. Pero en los caseríos, plazas, cocinas, campos y mar, se vivía en euskera.
Hasta que el Estado moderno decidió que eso debía terminar.
La persecución: cuando hablar se convierte en delito
Con los Estados-nación del siglo XIX, el euskera pasó de minorizada a perseguida. Primero el desprecio: lengua de aldeanas, símbolo de atraso. Luego la exclusión: fuera de escuela, administración, espacio público.
Y llegó la dictadura.
Cuarenta años de franquismo. Hablar euskera en la escuela significaba castigo. Enseñarla, clandestinidad. Miles de niñas golpeadas, humilladas, obligadas a avergonzarse de la lengua de sus abuelas.
Muchas de nosotras lo vivimos. Sentimos el miedo. Tragamos la rabia. Vimos cómo intentaban arrancarnos la lengua de la boca.
Pero no murió. Porque había quienes se negaban a dejarla morir.

AEK: militancia que lo cambió todo
En plena dictadura, cuando el euskera estaba prohibido, nacieron las primeras alfabetizaciones clandestinas. Mujeres y hombres enseñando en sótanos, sin recursos, con todo el riesgo.
De ahí nació AEK en 1976. No esperó permiso del Estado. No pidió limosna institucional. Nació del pueblo, para el pueblo.
Alfabetización de adultas que nunca pudieron leer en su lengua. Euskaldunización de quienes recuperaban lo robado. Clases nocturnas para trabajadoras de día.
Y lo hicieron vigiladas, amenazadas, señaladas como “problema vasco” por enseñar euskera de forma popular y masiva. Porque molestaba la autonomía, la organización popular, la demostración de que podíamos construir nuestras herramientas sin pedir permiso.
AEK fue perseguida. Pero no se detuvo.
1980: nace la Korrika
En ese clima de resistencia, AEK tuvo una idea tan sencilla como radical: una carrera popular, continua día y noche, que recorriera todo Euskal Herria. De pueblo en pueblo, sin detenerse. Conectando las siete provincias. Uniendo territorios separados por fronteras estatales.
La Korrika nació para:
- Visibilizar el euskera en el espacio público
- Recaudar fondos para su enseñanza
- Unir Euskal Herria más allá de divisiones administrativas
La primera Korrika fue un acto de valentía colectiva. Miles salieron a correr en plena transición, cuando el miedo estaba en el cuerpo y la represión era real.
Las autoridades vigilaron, cuestionaron, intentaron criminalizarla. Pero no pudieron pararla. Porque la Korrika era del pueblo.
Con los años creció hasta convertirse en la mayor movilización popular a favor de una lengua en Europa. Dejó de ser sospechosa para convertirse en fiesta. Pero nunca dejó de ser reivindicación.
Euskal Herria: siete provincias, una lengua, un pueblo
El euskera no es solo una lengua. Es nuestra identidad. Junto a las siete provincias —Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Nafarroa, Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa—, el euskera nos define como pueblo.
No somos vascas por vivir en un territorio. Lo somos porque compartimos memoria, cultura, una forma de nombrar el mundo. Y esa forma se llama euskera.
Defender el euskera es defender nuestra existencia como pueblo. Es resistir la homogeneización. Es decir que tenemos derecho a ser quienes somos, a transmitir a nuestras hijas lo que nuestras abuelas nos transmitieron.
Sin lengua no hay patria. Y sin patria, no hay dignidad.
Korrika 24: del 19 al 29 de marzo de 2026
La 24ª Korrika partirá desde Atharratze el 19 de marzo a las 15:30h y llegará a Bilbao el 29 de marzo.
Recorrerá 2.175 kilómetros, atravesará 3.436 puntos de relevo y pasará por 460 pueblos y ciudades: Maule, Donibane Garazi, Iruñea, Baiona, Donostia, Gasteiz… Cruzará las siete provincias. Unirá lo que nunca debió estar separado. Consulta el recorrido completo.
El lema es claro: Euskara gara. Somos euskera.
No es una afirmación. Es una constatación. Somos la lengua que hablamos, la memoria que transmitimos, la resistencia que no se rinde.
Gaurgeroa: la memoria en movimiento
Muchas de nosotras hemos vivido cada etapa de este camino. Nacimos cuando hablar euskera era castigo. Crecimos en el silencio impuesto. Luchamos en la clandestinidad. Vimos nacer AEK. Corrimos las primeras Korrikas cuando el miedo no nos detenía.
Hemos visto morir a compañeras que dedicaron su vida a la lengua. Hemos visto crecer a nietas que hoy hablan euskera sin el terror que nosotras conocimos.
Y ahora, desde la jubilación, seguimos aquí. Porque la lucha por el euskera no tiene edad de retiro.
Gaurgeroa somos las que no nos rendimos. Las que sabemos que sin lengua no hay patria. Las que entendemos que la Korrika es resistencia, memoria, dignidad colectiva.
Por eso, estaremos en todos los pueblos y ciudades por donde pase. Estaremos aplaudiendo, animando, acompañando. Algunas correrán alguna etapa, porque el compromiso no entiende de años.
Llamamiento a todas las korrikalaris
Desde Gaurgeroa queremos deciros:
Corred por las que ya no están. Por las maestras clandestinas. Por las abuelas que resistieron en silencio. Por las niñas castigadas por hablar su lengua.
Corred por las que estamos. Por las jubiladas que seguimos creyendo. Por las que sabemos que la lengua es la patria.
Corred por las que vendrán. Por las nietas que hablarán euskera sin miedo. Por el pueblo que se niega a desaparecer.
¡Ánimo a todas las korrikalaris! Desde Atharratze hasta Bilbao, cada kilómetro es resistencia. Cada paso, victoria. Cada testimonio, semilla de futuro.
Reconocimiento a AEK
Sin AEK no estaríamos aquí. No esperó permiso. No pidió subvenciones. Actuó. Organizó. Enseñó. Resistió.
Fue perseguida por enseñar una lengua. Vigilada por organizar al pueblo. Criminalizada por garantizar el derecho a aprender la lengua propia.
Y se convirtió en columna vertebral del movimiento popular por el euskera. Sin su militancia, valentía y trabajo constante, hoy no tendríamos lo que tenemos.
La Korrika es el símbolo. AEK es el motor.
Desde Gaurgeroa, muchas aprendimos euskera en sus aulas, enseñamos en sus programas, militamos en sus filas cuando significaba riesgo.
Eskerrik asko, AEK. Gracias por no rendiros. Por enseñarnos que la lengua es poder popular. Por convertir la resistencia en movilización.

Nosotras también, Euskara gara
Desde Gaurgeroa, hacemos nuestro el lema: Euskara gara.
Nosotras también somos euskera.
Lo somos en la memoria que guardamos. En el compromiso que mantenemos. En la resistencia que no claudica.
Hemos vivido y sufrido cada paso. Conocemos el precio de la libertad lingüística. Sabemos lo que cuesta defender lo nuestro.
Y por eso, estaremos ahí.
En cada pueblo. En cada ciudad. Aplaudiendo, animando, acompañando. Algunas correrán. Otras caminarán. Todas estaremos presentes.
Del 19 al 29 de marzo, Euskal Herria volverá a correr. Y nosotras, las jubiladas y pensionistas de Gaurgeroa, correremos con ella.
Conclusión: correr para no olvidar
La Korrika no es solo una carrera. Es memoria. Grito colectivo. Confirmación de que somos pueblo, tenemos lengua, tenemos derecho.
Detrás está AEK. Militante, perseguida, incansable. Transformando resistencia en movilización, silencio en palabra, miedo en esperanza.
Detrás estamos todas las generaciones que hemos defendido el euskera. Las niñas castigadas. Las jubiladas combativas. Las transmisoras de memoria.
Hay gestas que no se escriben en libros oficiales. Pero se corren. Se gritan. Se transmiten.
Gora euskera. Gora AEK. Gora Korrika.
Euskara gara. Todas. Siempre.
Más información
- Korrika 24: korrika.eus
- AEK: aek.eus
