Noticias e informaciones de interés 10-diciembre-2021

1.- La anunciada actualización con alrededor del 8,5% de las pensiones contributivas en el 2023 no reparará las pérdidas de los últimos años
Tan solo entre los años 2021 y 2022 ‒si se confirma el 6,8% de IPC de este año‒ la pérdida acumulada en la nómina de las pensiones contributivas comunes ha sido del 7,6%. En el caso de las mínimas contributivas ha sido del 7,1%. Ello, además, ha venido acompañado de la pérdida de los retroactivos correspondientes al reconocimiento de los IPC habidos en ambos años.
Esto es así porque las pensiones contributivas comunes se actualizaron con el 2,5% ambos años, es decir en el 2021 y en el 2022. Y los IPCs correspondientes fueron del 5,5% en 2021 y el 6,8% en 2022, si finalmente se confirma. El porcentaje acumulado de pérdida de las pensiones mínimas es un poquito menor porque su actualización en 2021 fue de un 2,5%, pero en el 2022 de un 3%.
Si a este retroceso añadimos la pérdida de un 4,2% desde el 2011 al 2020, sumándola al 7,1 de las mínimas o al 7,6% del resto de las pensiones contributivas en los dos últimos años, nos encontraremos a finales de este año 2022, con una pérdida acumulada de entre un 12% y un 12,5%. Por tanto, con un 8,5% de actualización el próximo año 2023, no solo no recuperamos el valor nominal perdido de nuestras pensiones, ni los retroactivos que nos correspondían hasta el 2022, sino el IPC del año 2023.

Conviene recordar, además, que la subida de los precios de los alimentos está por encima del IPC general, pues en la actualidad están situada un 15,4% por encima del mismo mes del año pasado. El Banco de España, la banca en general, la CEOE y compañía ponen el grito en el cielo y presionan al Gobierno para que no se aplique el 8,5% de actualización en enero próximo. Pero si el gobierno de coalición quiere mantenerse y los partidos que lo sustentan ganar las próximas elecciones tiene que responder actualizando las pensiones con ese 8,5%, debido a una necesidad social generalizada de la mayoría del mundo pensionista y a la presión y movilizaciones del movimiento pensionista. Aun así, continuaremos en la pelea para que asuma las reivindicaciones y demandas pendientes que estamos defendiendo desde hace 5 años.
2.- Reconocer y aplicar de oficio la RGI
En la actualidad algo más de 49.000 personas cobran la RGI en la CAV (Comunidad Autónoma Vasca). Pero desde la propia administración reconocen que hay otras cerca de 30.000 que pueden tener derecho a acceder a esa prestación por encontrase en riesgo de pobreza y no la piden bien por desconocimiento, las dificultades burocráticas que les imponen, o porque son personas que no quieren ser conocidas o reconocidas como pobres.

Según nuestras apreciaciones y datos son muchas decenas de millares de personas más quienes tienen derecho al ingreso económico de la RGI, muchas de ellas mujeres con pensiones por debajo de ese ingreso. Solo basta recordar que, según el XII Informe Indicador Arope, hay más de 138.000 pensionistas en la CAV que ingresan menos de 681 euros mensuales en 14 pagas y que más de 69.000 cuentan con pensiones iguales o inferiores a 454 euros en 14 pagas. En las recientes entrevistas que ha mantenido el movimiento de pensionistas con partidos políticos que forman parte del Parlamento de Gasteiz, incluso del propio Gobierno, reconocen que muchas personas no acceden a la RGI por razones diversas. Pero quienes forman parte del Gobierno de Lakua se niegan a que la administración actúe de oficio para que toda la gente que tiene derecho a la RGI pueda disponer del mismo, pues así se “ahorran”, o no gastan ese dinero que deberían destinar a las personas que les corresponde. Conocen perfectamente los ingresos económicos que tiene todo el mundo, pueden actuar, reconocer y resolver sin dificultades es ese problema. Pero continúan cerrados en banda a la petición que una y otra vez les hemos hecho el movimiento de pensionistas.
3.- Garamendi y El Correo no paran
El reelegido presidente de la CEOE, Garamendi, no para en sus declaraciones regresivas. Se opone radicalmente a que las pensiones se actualicen con el previsto 8,5% ‒a sabiendas de que no se va a reponer ni de lejos las pérdidas acumuladas en los últimos años‒, el SMI se acerque como mínimo a 1.200 euros o a que los salarios se actualicen también año a año con el IPC. Se opone al proyecto de Escrivá de reforma de la segunda parte de las pensiones porque le parece excesivo e injustificado el destope de la cotización máxima a la seguridad social. Eso sí, le parece bien que se aumente a 30 el número de años de cotización para el cálculo del salario regulador de las pensiones. Y, cómo no, también se opone a los nuevos impuestos a los beneficios de las grandes empresas, de la banca, o de las grandes fortunas.
El diario El Correo es la terminal propagandista y mediática más importante con que cuenta la CEOE, las patronales vascas y la banca para la defensa de sus intereses en la CAV El Correo y el grupo Vocento del que forma parte no paran ni un día en tratar de justificar lo que esas élites defienden, proporcionándoles cobertura ideológica.
El 19 de noviembre encabezaba una noticia con el titular: “Apenas medio millar de vascos ‒se refiere a los de la CAV‒ pueden verse obligados a pagar el nuevo impuesto a los ricos”. Solo se refería a los impuestos sobre las Grandes Fortunas”, no citaba los correspondientes a los grandes beneficios de la banca, las grandes empresas eléctricas, gasísticas o petroleras. Y daba a entender que como no son muchos, tampoco hay que dar importancia a lo que estos puedan o deban aportar. Señalaba, por otro lado, que el PNV, según las fuentes consultadas “se inclinaría por dejar sin efecto este nuevo tributo en Euskadi con el argumento de que los vascos ya pagan el Patrimonio y la Comunidad Autónoma ha sufrido hasta ahora una fuga de contribuyentes que recalaban en Madrid para evitar el pago del impuesto”,

El mismo día 19 de noviembre encabezaba otra noticia con el titular: “Las rentas altas mantendrán la pensión más baja de Europa pese a la subida histórica de cotizaciones”. Le parecía injusto ese destope de la cotización máxima a la Seguridad Social, cuando a día de hoy en el Estado español hay 1.200.000 personas que tienen salarios o ingresos mensuales por encima de los 4.139,4 euros (49.672,8 anuales) y el proyecto del Gobierno es solo destopar progresivamente un 30% entre los años 2025 y 2050. A corto y medio plazo los ingresos por ese plan de subida van a ser muy limitado y en el 2050 se continuará asistiendo a cientos de miles de personas que seguirán cotizando por debajo de sus salarios o ingresos.
4.- Crisis en Osakidetza con una dirección autista y prepotente
A los problemas que venimos sufriendo desde hace años en la Atención Primaria y en los Hospitales ‒agudizados durante la pandemia‒ ahora se vienen a sumar los del intento de traslado de la Cirugía Cardíaca del hospital de Basurto al de Gurutzeta (Cruces) o los de la OSI (Organización Sanitaria Integrada) de Donostialdea.
Desde hace varios años se ha convertido en el pan de cada día el cierre de los PAC (Puntos de Atención Continuada), las restricciones de horarios de atención en los ambulatorios, el cierre de consultorios médicos en entornos rurales, la sobrecarga de trabajo de médicos, enfermeras y otras profesionales en la Atención Primaria y en los hospitales, que no pueden disfrutar de sus descansos por la falta de personal que no se sustituye o repone, provocando, además, la fuga de profesionales hacia la sanidad privada o al extranjero. Sus consecuencias son un creciente deterioro de Osakidetza y de la asistencia debida a toda la ciudadanía.
Desde hace algunos meses asistimos al intento de traslado de la Cirugía Cardíaca del hospital de Basurto (Bilbao) al de Gurutzeta (Barakaldo) y en estos momentos las Urgencias de ambos hospitales están desbordadas, en especial las de Basurto. Y ahora nos encontramos con las destituciones y dimisiones de los equipos médicos directivos de la OSI de Donostialdea.
Tampoco podemos olvidar los problemas de favoritismo y corrupción denunciados en los últimos años sobre varias OPEs (Ofertas Públicas de Empleo) promovidas por Osakidetza, con una pompa y propaganda desmesurada, que además han ido acompañadas del abandono de algunos médicos en el hospital del Alto Deba, que se atrevieron a denunciarlas y como venganza tuvieron que soportar presiones y marginaciones que les forzaron a dejar sus puestos de trabajo.
Es tal el deterioro de Osakidetza que han sido y continúan siendo múltiples las movilizaciones de protesta y denuncia que se viene llevando a cabo ante los problemas sanitarios que venimos sufriendo el conjunto de la ciudadanía. Concentraciones, manifestaciones y huelgas convocados por los sindicatos y comités de empresa en la Atención Primaria y en los hospitales, protestas en las capitales y numerosos pueblos por los problemas en los ambulatorios o cierres de consultorios médicos… se han convertido en un paisaje cotidiano y permanente. La última manifestación de protesta tuvo lugar el viernes de la semana pasada en Bilbao, donde un millar de personas se manifestaron en defensa del Hospital de Basurto y del mantenimiento y mejora de todos sus servicios.

El disgusto de los sindicatos y de la ciudadanía se ve ahora ampliado a direcciones como la de la OSI de Donostialdea y a la práctica totalidad de los responsables de servicios médicos tanto en la OSI de Donostialdea como en la de Basurto. Las denuncias públicas y los plantes o concentraciones cotidianas de estos altos cargos profesionales son algo desconocido en Osakidetza y muestran un disgusto generalizado en los profesionales sanitarios y en toda la sociedad.
Una dirección de Osakidetza autista, prepotente e incapaz
El consejero Darpon y la consejera Nekane Murga, que precedieron en la consejería de Salud a la actual consejera Gotzone Sagardui, tuvieron que dimitir o fueron cesados por el descontento social generalizado por sus actuaciones o incapacidades. Ahora la consejería de Salud y el Gobierno de Lakua continúan sin oír, sin negociar con los sindicatos o diversos estamentos profesionales, actuando con una prepotencia sin límites para llevar adelante sus planes de centralización hospitalaria y con una actitud privatizadora de Osakidetza cada vez más clara y semejable a la de Ayuso en la Comunidad Autónoma de Madrid. Da la impresión que conseguir cambiar sus actitudes y proyectos va a ser difícil con movilizaciones parciales, locales o descoordinadas. No estaría de más plantearse una movilización general, unitaria y coordinada para que rectifiquen.
5.- Manifestación el lunes en Basauri en defensa de una sanidad pública y de calidad
Convocada por el Movimiento de Pensionistas de Basauri, pasado mañana, lunes 12 de diciembre, se llevará cabo una manifestación que arrancará del Ayuntamiento a las 12:00 y culminará ante el ambulatorio. Denuncian que “la atención primaria y pediatría están colapsadas por falta de médicos. En las especialidades las citas son a seis o más meses vista y para intervenciones no urgentes otro tanto o más según la intervención que sea. Si haces una reclamación y protestas por las esperas tan largas, aparecen huecos y te reducen la espera a un mes”. Y añaden “eso hace pensar en la intencionalidad del caos y el interés de que nos asustemos ante tales esperas y nos hagamos un seguro privado”.
Concluyen su manifiesto para la movilización, con una cita de la escritora Lucia Etxebarria: “Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en la Sanidad porque la cosa esté mal, sino porque la Sanidad es un gran negocio y si se privatiza, al estilo de los Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios”
6.- Huelga de 5 días de las trabajadoras de la Atención Domiciliaria en Bizkaia
El lunes iniciaron otra huelga de 5 días, que culminaron ayer, las trabajadoras de la Atención Domiciliaria en Bizkaia. A lo largo de toda la semana también han llevado a cabo manifestaciones y concentraciones ante diversas instituciones y sedes de patronales del sector.
Son unas 1.200 trabajadoras que llevan desde 2015 con sus salarios congelados y mientras la patronales obtienen unos beneficios de 1,5 millones de euros solo les ofrecen una sabida del 3,5%. Denuncian que las licitaciones de los Ayuntamientos han aumentado de un modo importante, pero los beneficios de las mismas quedan en manos de las patronales mientras que las trabajadoras no se benefician en nada de las mismas. Exigen ‒entre otras medidas‒ recuperar el poder adquisitivo de los salarios, extender los contratos indefinidos y a toda la jornada de trabajo, el que todos los servicios de atención sean al menos de una hora y que se evalúen todos los riesgos que se derivan de su trabajo.

Su función es imprescindible para atender en sus casas a miles de personas en situación de dependencia, en general personas mayores y pensionistas con pocos recursos. El esfuerzo que debieron realizar durante la pandemia fue extraordinario. Pero una vez más se trata de un sector de mujeres trabajadoras, esencial para el trabajo de atención y cuidados de las personas más dependientes y necesitadas, a quienes no se les reconoce unos salarios y condiciones laborales mínimamente dignas. El movimiento de pensionistas se solidariza con ellas y les apoya en la defensa y exigencia de sus justas reivindicaciones.

