Noticias e informaciones de interés 15-agosto-2020

– 1.571 personas murieron en Hego Euskal Herria entre enero y junio de este año a la espera de las ayudas por dependencia

Desde estas líneas informábamos el 18 de julio que según el presidente de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales y del Observatorio Estatal de la Dependencia asistíamos a una situación terrible de las personas dependientes, injustificable en un estado desarrollado de Europa.

Señalaba que en el conjunto del estado español hay 392.526 personas dependientes a la espera de ser atendidas y que 32.035 habían fallecido en los seis primeros meses del año, en buena parte durante el periodo de confinamiento entre los meses de marzo y mayo.

Ahora hemos podido saber que de esas personas fallecidas 1.400 lo fueron en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y 171 en Nafarroa, haciendo un total de 1.571. 

Concluye el informe subrayando que el gobierno español debe incrementar de manera urgente y sin esperar a los Presupuesto Generales del Estado la financiación de la dependencia. Y pone también el foco en los gobiernos autonómicos, reclamándoles que acometan las reformas necesarias que agilicen los trámites para el reconocimiento de la dependencia y las prestaciones que le corresponden. Efectivamente, la valoración de la dependencia es competencia de las Diputaciones Forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y del Gobierno Foral de Nafarroa. A esas instituciones les corresponde tomar medidas para recortar el tiempo de espera desde que se solicita la valoración de la dependencia hasta que se asigna el servicio o la prestación correspondiente. Si no lo hacen, serán responsables del sufrimiento y desatención de las personas en situación de dependencia, en especial de las personas fallecidas durante la tramitación de la dependencia.

En el desglose del informe por CCAA, destaca el hecho de que el sistema de atención a la dependencia en la CAV crece a la mitad del ritmo que el conjunto del Estado (3,15% vs 6,38%). Y destaca que el 86%de las nuevas atenciones se concentran en prestaciones de bajo coste, tales como Teleasistencia y Prestación Económica para el Cuidado en el Entorno Familiar (PECEF); mientras que el resto de prestaciones del catálogo se cerró con valores próximos a una mera tasa de reposición y otros como la Ayuda a Domicilio con valores negativos. En el caso de Nafarroa, considera que el sistema está estancado y destaca también la apuesta por la PECEF.

Prestaciones de bajo coste, sí, pero, sobre todo, prestaciones que hacen que el peso del cuidado recaiga en las familias, en especial, en las mujeres de esas familias, eludiendo la responsabilidad institucional en el desarrollo de los servicios de atención a la dependencia. Y para ello, las Diputaciones Forales y el Gobierno de Nafarroa deben incrementar el presupuesto dedicado al desarrollo de los servicios sociales públicos.

  1. – La Atención Primaria vital para las Personas Mayores

Vaya por delante que la Atención Primaria es fundamental para la salud de toda la sociedad. No es por casualidad que los países que disponen de una Atención Primaria bien dotada y de calidad presentan mejores índices de salud.  Las inversiones presupuestarias en el sistema sanitario son muy importantes, sobre todo después de la experiencia de la pandemia, que sigue presentando rebrotes muy preocupantes. Pero en el marco de esas inversiones o gastos presupuestario la Atención Primaria no pude ser considerada como un sector de carácter secundario o desvalorizado.

La Atención Primaria juega un papel de primer orden en la atención y cuidado de las personas mayores. Permite una relación directa con ellas, conocen sus dolencias, su historial médico, las condiciones de riesgo ante epidemias como la que hemos conocido, dan confianza a las mismas… todo ello fundamental para atender sus necesidades de salud y el desarrollo de una vida con cierta calidad.

El papel de los y las profesionales de la Atención Primaria en el rastreo e identificación de personas sintomáticas y asintomáticas en el periodo de la pandemia, ha sido sino vital si muy importante. De tal modo que Osakidetza les asigna ahora un papel de primer orden en el seguimiento de los efectos de la pandemia del covid-19 y sus rebrotes.

Las quejas de los y las trabajadoras de Atención Primaria vienen de lejos, habida cuenta de los recortes que han venido conociendo. Pero se han agudizado de un modo enorme durante la pandemia, teniendo que abandonar no pocos de sus profesionales la atención primaria para cubrir las necesidades de los hospitales y servicios sanitarios, colapsados por la covid-19.

Sus manifestaciones de hartazgo y cansancio se manifiestan cada día con más fuerza. Y si bien los problemas de las residencias y la necesidad de superación de los mismos han ocupado y sigue ocupando un foco de atención de primera línea, no podemos dejar de señalar que, entre otras cosas, el 95 % de las personas mayores están en casa, bastantes de ellas necesitadas de una atención directa por parte de las profesionales de la atención directa. Aunque tampoco estaría de más, una coordinación de los servicios sanitarios de Atención Primaria con los de las residencias, bajo el control de Osakidetza y de las instituciones, más aún ante las deficiencias y graves problemas observados en las concertadas, bajo gestión privada.

La reducción de servicios de Osakidetza y en particular de la Atención Primaria en verano está desbordando el vaso.  Desde el equipo médico que durante el verano atiende el ambulatorio de Bermeo, aseguran que no hay un día en que alguna de nosotras no salga del trabajo por el estrés que soportamos. Subrayan que la sobrecarga de las agendas les lleva a pasar consulta a entre 50 y 60 pacientes a diario.  El motivo es sencillo, al igual que en otros centros como los de Amorebieta, Ondarroa, Lekeitio, Gernika…  soportan la temporada estival con la mitad o menos de la platilla de profesionales en activo. Lo hacen entre 4 y 5 médicos, cuando lo habitual es que el ambulatorio esté atendido por 11 profesionales.

3.– El Tribunal de Cuentas Públicas estatal aprieta para que se haga urgentemente una reforma de pensiones que reduzca gastos de la Seguridad Social

Un informe reciente del Tribunal de Cuentas Públicas del estado advierte de que dado el alto déficit de la Seguridad Social es imprescindible una reforma temprana de las pensiones para que la viabilidad de las mismas no caiga en peligro. Y apremia para que en septiembre los partidos que participan en la negociación de las recomendaciones del Pacto de Toledo lleguen a un acuerdo que pueda ser ratificado lo antes posible por el Congreso de Diputados.

Lo que no hace el Tribunal de Cuentas es mojarse en qué medidas hay que tomar para mejorar los ingresos, ni tampoco deducir del déficit de la Seguridad Social muchos gastos que no le corresponden, aunque sean gestionados o cubiertos por ella. 

De los debates y recomendaciones que conocemos de la Comisión Técnica del Pacto de Toledo no sólo no hacen más que avalar los retrocesos del sistema de pensiones que hemos conocido en los últimos años, sino que se plantean propuestas aún más regresivas.

Por el momento no parece que se amplíe la jubilación legal más allá de los 67 años -lo que ya es escandaloso- aunque se está pensando en favorecer a quién se jubile más tarde con complementos mayores. Por otra parte, el propio ministro Escrivá se ha convertido en adalid para que las jubilaciones anticipadas se retrasen lo máximo posible, penalizando aun más las condiciones en que se realizan.

En cuanto a los 25 años de cotización para el cálculo del salario regulador, cuya aplicación completa se realizará a partir del 2022, hay quienes plantean que se extienda a toda la vida laboral. Y hay quién para quitar hierro a la pérdida de las pensiones, tomando como referencia los últimos 25 años, y no se vean penalizados aún más, porque han estado en paro o en otras circunstancias de no empleo, alimentan la ilusión de que puedan elegir los mejores años de cotización. 

El factor de sostenibilidad es probable que siga en el limbo, es decir formalmente reconocido, pero suspendida su aplicación hasta 2023, tal como se acordó.

Lo único en que parecen que están de acuerdo es en que las pensiones se revaloricen cada año con el IPC, pero sin comprometerse, por el momento, en que este compromiso se blinde por ley.

El reto inmediato al que nos enfrentamos es preocupante. No podemos dejar que se cuezan en secreto esas recomendaciones e intenten llevar a la sociedad el miedo y la frustración de que no existen otras alternativas o medidas. Los partidos de izquierda tienen que levantar la voz para denunciar lo que se está fraguando. Más aún los sindicatos, aunque algunos de ellos no lo hagan porque quieren el diálogo social, imposible de compartir ante un empresariado voraz. De igual modo, el movimiento de pensionistas tenemos que seguir en pie con nuestras concentraciones y movilizaciones. 

Coordinar esfuerzos y promover iniciativas masivas de movilización es imprescindible si no queremos encontrarnos en octubre o antes de finales de año con una mayoría del congreso que avale esas medidas y un gobierno que las aplique, justificándose en un consenso de las fuerzas mayoritarias.

4.- Denuncia del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia sobre la situación de la Residencia Birjinetxe -IFAS-Diputación-

Esta residencia dependiente del IFAS (Instituto Foral de Asistencia Social) está conociendo desde el 7 de agosto una saturación de usuarios contagiados con el covid-19, derivados de otras residencias. De tener 6 usuarios la semana anterior ha pasado a tener 23.

El nerviosismo y abuso por parte del equipo directivo, condicionado por la falta de personal a quién ha obligado a coger vacaciones, le ha llevado a imponer turnos de 6 tardes seguidas, personal sustituto que está doblando y que debe renunciar a sus derechos.

La cadena de problemas que se están dando en estos momentos en esta residencia es muy amplia y fue denunciada ayer públicamente en una nota de prensa del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia.

Los rebrotes de contagios que se han dado en las últimas semanas, con sus efectos también en diversas residencias, han puesto una vez más de manifiesto la falta de previsión e improvisación que se observan por las diputaciones forales y el gobierno de Gasteiz. Instituciones que no nos permiten conocer la situación real de las residencias, las actuaciones de inspección y sus resultados y el imprescindible plan de choque que hemos reclamado públicamente para los servicios socio- sanitarios de atención a la dependencia.

  1. – 24 de agosto en Bilbao: Una manifestación a realizar con las condiciones de seguridad sanitaria

Los rebrotes de la pandemia conocidos en las últimas semanas nos obligan al movimiento de pensionistas de Bizkaia a realizar esta manifestación respetando escrupulosamente el uso generalizado de la mascarilla, la higiene previa de manos y la distancia de seguridad sanitaria.

Durante estos días se está popularizando y socializando la manifestación con un cartel y una hoja viral donde se explicitan los motivos de la misma. Una vez más destacamos la falta de atención e inversión pública en sanidad y servicios socio-sanitarios, la improvisación y la autocomplacencia con la que han actuado desde el Gobierno de Gasteiz y las Diputaciones Forales. Al mismo tiempo reclamamos, lo que desde hace dos años y medio venimos demandando con movilizaciones, unas pensiones públicas dignas y un sistema público y universal de protección social. Recordamos que la manifestación se iniciará a las 12 del mediodía en la Plaza Elíptica y culminará en el Arenal. 

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