Noticias e informaciones de interés 16-septiembre-2023

1.- El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria retoma con ánimo las concentraciones de los lunes
En las cuatro capitales y en unos 60 pueblos de Hego Euskal Herria el movimiento de pensionistas vasco retomamos el lunes la marcha de las concentraciones habituales. Aún faltan algunos pueblos de sumarse y se advierte que todavía estamos a finales de verano y que algunas personas pensionistas continúan con ciertos compromisos familiares. Entre los miles de compañeros y compañeras participantes en las concentraciones se advierte un buen estado de ánimo e ilusión para continuar con la pelea por unas pensiones públicas, dignas y suficientes, en especial por conseguir la pensión mínima de 1.080 euros, que no nos cansaremos de repetir, es especialmente importante para un amplísimo sector de mujeres pensionistas, que malviven con pensiones de miseria.
Desde luego, resulta difícil de entender que con esos ingresos algunas encuestas intenten resaltar un elevado grado de bienestar de la población tanto en la Comunidad Autónoma Vasca como en Nafarroa. Rascando un poco en la realidad de la calle, los resultados de esas encuestas, o al menos de sus titulares, no serían tan optimistas o benevolentes.

Con la puesta en marcha de todo el movimiento de pensionistas, ahora nos toca preparar todas las iniciativas y movilizaciones para el próximo curso, en especial hasta finales de año. Tanto al gobierno del Estado como a los de la CAV y Nafarroa tenemos que exigirles que asuman las reivindicaciones que defendemos y que en los próximos presupuestos para el 2024 se destinen las partidas económicas necesarias para que sean debidamente atendidas.
2.- 1 de octubre: Día Internacional de las Personas Mayores
Para el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, entre otras razones porque la gran mayoría somos gentes de cierta edad, el “1 de octubre: Día Internacional de las Personas Mayores”, es una fecha con una significación especial. Por ello, al igual que lo venimos haciendo desde el 2018, haremos de esa fecha un día de movilización reivindicativa y de defensa del reconocimiento y dignidad de las personas mayores, no sólo de Euskal Herria sino de todo el mundo, en especial de aquellos países en que sus condiciones de vida y dignidad están muy maltrechas.
Como cae en domingo, lo celebraremos el lunes 2 de octubre, por la sencilla razón de que es el día habitual que las personas pensionistas tienen destinado para las concentraciones y ello nos permite reunir a más gente. Editaremos un manifiesto y un cartel y previsiblemente combinaremos concentraciones en determinados pueblos con manifestaciones en las capitales.
Unas condiciones materiales dignas exigen unas pensiones públicas y dignas. Por ello las demandas que tenemos planteadas en torno a las pensiones ocuparán un espacio reivindicativo importante ese día. Pero como venimos resaltando en múltiples movilizaciones a lo largo de todo el año y en especial el 1 de octubre, las cuestiones de salud y de cuidados son también vitales para las personas mayores. Defender y exigir no sólo una sanidad pública y de calidad, sino unos servicios sociosanitarios también públicos (residencias, atención domiciliaria, centros de día…) cobran cada día mayor importancia, más aún, cuando estamos asistiendo cada vez más a un mercadeo de la vida con privatizaciones crecientes. Tampoco podemos olvidar las malas condiciones de habitabilidad de muchas personas mayores y las dificultades que sufren para el disfrute de sus relaciones sociales o de ocio.

Y sobre todo queremos resaltar la dignidad y el reconocimiento de todos los derechos a las personas mayores, sin cuya contribución la vida actual de la humanidad no hubiera sido posible. Al igual que otros años, intentaremos converger ese día con las Asociaciones de Familiares de Residentes, pues son quienes sufren más directamente las condiciones de sus familiares en las residencias.
3.- Más dinero que nunca en el gobierno vasco para complementar las pensiones a 1.080 euros
A lo largo de los últimos años hay un importante remanente de dinero que el gobierno de Gasteiz no gasta, a pesar de las necesidades sociales existentes. Al inicio de este año 2023, el remanente de tesorería disponible era de 1.480,2 millones de euros. Por otra parte, la recaudación de las haciendas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa hasta agosto, superaba ampliamente el 5% de aumento previsto por el gobierno vasco. Y todo hace prever que ese incremento de la recaudación, debido fundamentalmente al impuesto del IRPF que pagamos en su inmensa mayoría los trabajadores/as, pensionistas y sectores populares, se va a mantener, incluso aumentar, de aquí a finales de año.
En la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) hay 167.728 personas pensionistas con pensiones inferiores a 1.080 euros, la inmensa mayoría de las cuales son mujeres. En un informe bien razonado y justificado, elaborado por el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH), se estima el coste de complementar las pensiones mínimas a 1.080 euros en 14 pagas en un 2% del actual presupuesto de la CAV.
Resulta poco explicable y menos justificable que el gobierno de Gasteiz (sostenido por el PNV y el PSE-EE) continué sin aceptar ni asumir ese complemento a las pensiones mínimas. Esperamos que a lo largo de este mes se lleven a cabo las reuniones o entrevistas previstas del MPEH con la Comisión de Asuntos Sociales y de Juventud del Parlamento Vasco y con la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Nerea Melgosa. En ellas la representación del movimiento de pensionistas abundará en la explicación del informe citado, que se les hará llegar previamente.

Les resultará difícil rebatir los datos y argumentos recogidos en el informe. Pero cabe pensar que, al menos los dos partidos que conforman el gobierno, pongan resistencias a la petición de complementar las pensiones mínimas a 1.080 euros y muestren una vez más falta de voluntad política para dar solución a ese problema.
Pronto se dará comienzo a la presentación y negociación de los próximos presupuestos para 2024. Sin duda alguna, la responsabilidad principal de que esta demanda sea reconocida y aplicada corresponde a los partidos PNV y PSE-EE, que forman parte del gobierno. Pero también corresponde a todos los partidos que forman parte del Parlamento a definirse y asumir la responsabilidad de defender esa reivindicación.
No podemos dejar de pasar esta ocasión para resolver este problema. Este otoño es vital para conseguirlo. Desde luego el MPEH multiplicará sus esfuerzos con movilizaciones y otras iniciativas para lograrlo. E impulsaremos una campaña que posibilite un amplio arrope social que no permita al gobierno dejar de lado una respuesta positiva, incorporando la partida económica necesaria en los próximos presupuestos de 2024.
Avanzamos, también, que al igual que en la CAV, en la Comunidad Foral Navarra llevaremos, conjuntamente con sindicatos y otros agentes sociales, un plan de trabajo similar, con entrevistas con los partidos en el Parlamento, e incluso directamente con una representación del gobierno de Chivite, acompañadas de movilizaciones y otras iniciativas sociales.
4.- Se reanudan las concentraciones para que se reabra todos los días el Servicio de Urgencias del Centro de Salud del Alto Urola
Pasado el descanso de los meses de verano, el miércoles 6 de septiembre, la Plataforma 24/7 del Alto Urola (Gipuzkoa) volvió a convocar a toda la ciudadanía de Urretxu y Zumarraga a acudir a la concentración que se realiza todos los primeros y terceros miércoles de cada mes, para que el servicio de Urgencias del Centro de Salud se mantenga abierto las 24 horas del día durante los 7 días de la semana.
Han pasado ya más de tres años desde que el servicio de urgencias de la atención primaria se cerró en la comarca. Gracias al trabajo ciudadano se logró que se repusiera los fines de semana y los festivos de 9 de la mañana a 9 de la noche, pero no es suficiente.

Todos los servicios públicos de salud son imprescindibles, y no se puede permitir que vayan desapareciendo de una manera o de otra. Y más aún los servicios de urgencias. Durante estos tres años se han llevado a cabo múltiples iniciativas ciudadanas para que, como señalan desde la Plataforma 24/7, “nuestra comarca no pierda calidad en nuestro sistema sanitario público”
En la concentración se informó de las iniciativas que se van a ir llevando a cabo, como la entrevista ya concertada con la dirección de sanidad de la comarca para este mes de septiembre. Así mismo, se animó a participar en las concentraciones y otras iniciativas con el convencimiento de que “la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
5.- Piden la absolución de las personas que van ser juzgadas por la larga huelga de Tubacex
El pasado lunes día 13, trabajadores/as de Tubacex se concentraron en la Herriko Plaza de Laudio para denunciar los juicios que se van a llevar a cabo próximamente contra varias personas por participar y solidarizarse con la huelga de Tubacex, y demandar su absolución.
Pasado mañana, lunes 18, se celebrará el primer juicio. Tres jóvenes de la comarca serán juzgados y se enfrentan a una petición de cárcel de 4 años y 7 meses. Otro juicio está previsto para el 11 de octubre, en este caso dos trabajadores de Tubacex se enfrentan a una petición de cárcel de 14 meses, acusados de desórdenes públicos y delitos contra la autoridad.
En la concentración, los convocantes denunciaron que en el caso de los tres jóvenes no solo se enfrentan a unas peticiones fiscales desorbitadas, sino que lo que está en juego es el intento de criminalizar la solidaridad con las reivindicaciones de la clase obrera.
Denunciaron, asimismo, el papel de la Ertzaintza con su actuaciones represivas y violentas, cumpliendo de hecho el papel de piquetes al servicio del Consejo de Administración de Tubacex. Además de las movilizaciones y actos de solidaridad en Laudio, llevarán a cabo sendas concentraciones de apoyo y solidaridad con los encausados ante el Juzgado de Gasteiz, antes de que se inicien los juicios, los días 18 de septiembre y 11 de octubre, en que serán juzgados. Desde el movimiento de pensionistas de Aiara y de Euskal Herria nuestro total apoyo a los jóvenes y trabajadores imputados por haber participado en una lucha tan ejemplar como la de Tubacex.
6.- ¡A la carga!
No hay día que pase sin que voceros y medios de comunicación al servicio de la banca, el IBEX-35 o grandes aseguradoras hagan propaganda señalando que el sistema actual de protección y seguridad social es insostenible y que hay que reducir el gasto en pensiones. En este caso, hace unos días ha sido el diario El PAIS quién ha dado un amplio espacio a la agencia estadounidense de calificación Moody’s, quien pide a España “más ajustes en pensiones para evitar un aumento de la deuda pública y el deterioro de su calificación crediticia”.
El carácter privado de esta agencia, arropada por grandes bancos y entidades corporativas, tales como Vanguard Group con grandes intereses en bancos españoles o en casas aseguradoras como Mafre, deja pocas dudas del servicio de a quién está a la hora de hacer sus análisis y propuestas.

Refiriéndose a la situación en el Estado español hace unas previsiones interesadas sobre el aumento de la población pensionista hasta el 2050, muy descompensada en relación a los trabajadores/as en activo, estimando que la proporción de 3,1 trabajadores/as en activo por cada persona mayor de 65 años en el 2019, pasará a ser de 1,5 en el 2050, incluso reconociendo que un sector importante de población inmigrante puede paliar esa previsión. Por otra parte, añade que, si se mantiene la actualización de las pensiones con el IPC, el déficit público de la seguridad social va a ser muy grande y la deuda pública del Estado se va a convertir en insostenible.
Es poco riguroso y atrevido hacer previsiones demográficas de esa relación entre pensionistas y trabajadores/as en activo hasta el 2050, menos aún si se tienen en cuenta los datos de las dos últimas décadas, en que no se ha dado una descompensación significativa. Pero más allá de esto, hay elementos en que Moody’s no quiere entrar. La productividad y la riqueza generada por las fuerzas del trabajo en las últimas décadas ha crecido de un modo exponencial. De igual modo, es previsible que esa productividad y riqueza siga creciendo con el desarrollo de las nuevas tecnologías de producción, incluso con un número menor de trabajadores/as en activo.
Las condiciones de desarrollo tecnológico actual permiten liberar horas de trabajo, reduciendo significativamente la jornada de trabajo, por ejemplo, hasta las 32 horas semanales. Igualmente se pueden limitar los años del llamado trabajo productivo, posibilitando que la jubilación se reduzca a los 60 años y que con un reparto equitativo de la riqueza actual se pueda contar con una pensiones y calidad de vida dignos. Pero esto, claro está, sólo puede hacerse obligando a los empresarios y a las instituciones políticas a que acepten esas medidas, renunciando a seguir explotando sin límites a la gente y continuar reservando para ellos los grandes beneficios.
Moody’s tampoco plantea mejorar los salarios y el empleo de las mujeres y los jóvenes, repartiendo el trabajo y acabando con la precariedad y la eventualidad, posibilitando así unos ingresos mayores a la caja de la seguridad social, que garanticen las pensiones públicas. Ni que los grandes beneficios y fortunas paguen siquiera los impuestos que les corresponden mejorando los ingresos públicos.

Más aún, una buena parte de la deuda pública viene dada por las ayudas públicas al sector privado (no hay más que recordar por ejemplo la cantidad de dinero público no recuperado destinado al rescate de los bancos), el impulso con dinero público de grandes infraestructuras -muchas veces injustificadas- para beneficio de grandes constructoras y corporaciones, los gastos militares que no sólo en el Estado español sino en todo el mundo están creciendo sin límites.
Para Moody’s nada de esto hay que tocar para reducir la deuda pública. Sólo se fija en reducir pensiones y gastos sociales y para ello todo vale. De hecho, dar cabida en El PAIS a artículos de esta naturaleza, forma parte de un ataque constante ¡a la carga! a las pensiones y derechos sociales bajo el “mantra” de limitar la deuda pública
