Noticias e informaciones de interés 17-octubre-2020

- – Campaña contra la gripe y necesidad de ampliar y generalizar las pruebas de PCR
La semana anterior en Nafarroa y el martes en la Comunidad Autónoma Vasca se inició la campaña de vacunación contra la gripe. En la CAV se ha comenzado por el sector de población con más riesgo, entre quienes nos encontramos todas las personas mayores de 65 años. Para este sector de población no es necesario solicitar cita para recibir la vacuna. Osakidetza se encargará de ponerse en contacto con cada persona, concretando la fecha de la cita y el lugar donde recibirla.

Sin duda es aconsejable que el mayor número de gente reciba esa vacuna, pues la gripe combinada con el contagio por el conid-19, acentúa los riesgos y problemas derivados de éste. Pero es necesario advertir que la vacuna contra la gripe no protege la inmunidad ante la pandemia. Y que el modo más seguro de controlar ésta es la utilización más generalizada posible de la PCR,
En diversos pueblos y comarcas de la CAV y Nafarroa se ha invitado a toda la población, o con cierto carácter selectivo pero amplio, a hacerse las pruebas de la PCR para controlar la pandemia. Pero no parece suficiente que se limite a unos determinados pueblos o comarcas con un cierto nivel de positivos, sino que se amplíe más por la sencilla razón de que los y las rastreadoras no pueden localizar a todos los contagiados, menos aun cuando el número de asintomáticos con riesgos de contagios es muy alto y es muy difícil de localizar e identificar a todos ellos.
Estos días se ha hecho público que en China después de dos meses sin contagios, en una localidad habían reaparecido 12 contagios y que las autoridades chinas, para controlar sus posibilidades de expansión, habían decidido hacer la prueba de la PCR en tres semanas a 9 millones de habitantes del entorno de esa localidad. Parece que la utilización de confinamientos comunitarios y ese tipo de medidas, desde que se inició la pandemia en ese país, ha dado unos resultados exitosos.
2.- Solidaridad del Movimiento de Pensionistas de Bilbao con el Pueblo Saharaui

El día 12 se realizaron concentraciones de pensionistas en unos 35 pueblos de Hego Euskal Herria. En Bilbao, como en el resto, en primer lugar, se centró una vez más la atención en los temas de las residencias y atención a las personas mayores, y al seguimiento de las negociaciones del Pacto de Toledo. Pero a continuación se posibilitó un espacio, a la solidaridad y apoyo a la celebración ese mismo día del Día de la Unidad Nacional Saharaui.
Se leyó un poema en euskera y castellano -que reproducimos a continuación- por una compañera del MPB y una activista del movimiento saharaui. A continuación, intervino el responsable de sus jóvenes en Euskal Herria, que destacó las condiciones que vive el pueblo saharaui de pobreza y falta de sanidad en un entorno totalmente desértico, invitando a apoyar la recogida, sobre todo en estos momentos, de medicinas y medios de prevención y protección ante la pandemia.
Al término de sus declaraciones recibieron un caluroso aplauso, que quisieron agradecer no sólo a las y los pensionistas de Bilbao sino a todo el pueblo de Euskal Herria por su solidaridad manifestada desde hace años con el Pueblo Saharaui.
No nos falta
No nos falta igualdad, nos sobra supremacía.
No nos falta tolerancia, nos sobra xenofobia.
No nos faltan talentos, nos sobran ignorantes.
No nos faltan políticos, nos sobran corruptos.
No nos falta trabajo, nos sobran parados.
No nos falta salud, nos sobran agentes contaminantes.
No nos faltan medicamentos, nos sobran armamentos.
No nos falta paz, nos sobran guerras.
No nos falta dinero, nos sobran ladrones.
No nos falta alimentos, nos sobra codicia.
No nos falta cobijo, nos sobra desamparo.
No nos falta justicia, nos sobran injusticias.
No nos faltan altruistas, nos sobran egoístas.
No nos falta clemencia, nos sobra violencia.
Nos sobran muchas cosas y nos faltan aún más.
Nos falta libertad, nos falta dignidad.
Nos falta solidaridad, nos falta unanimidad.
Nos falta inmunidad.
3.- Preparación de las movilizaciones conjuntas, a finales de mes, impulsadas por las Asociaciones de Familiares de Residentes y el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria

En un manifiesto que lleva por título “¡S.O.S. Residencias! Nuestros derechos como personas mayores no caducan con la edad” señalan que “Las asociaciones de familiares de personas usuarias de residencias, Babestu de Araba y Bizkaia, Gipuzkoako Senideak, Irauli Zaintza y Familiares de Personas Usuarias de Residencias y Centros de Día de Araba, así como el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, hacemos una llamada de emergencia a las organizaciones sociales y sindicales a coincidir con nosotras y nosotros en las manifestaciones que vamos a realizar a finales de mes en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria”.
A lo largo del documento manifiestan “su más profunda preocupación por la situación que viven tanto las personas mayores más frágiles, muchas de ellas usuarias de residencias, de centros de día y de servicios de ayuda a domicilio, como sus familiares”.
Denuncian “los recortes en los presupuestos, la privatización de los servicios, la falta de personal, la precariedad de las condiciones de trabajo y el abandono de las tareas de inspección por parte de las administraciones competentes que han deteriorado la calidad de los servicios”.
Subrayan que “los afanes privatizadores y economicistas de las distintas administraciones han derivado en un modelo de negocio y lucro, basado en criterios mercantiles, que busca la rentabilidad económica. Y critican que Osakidetza ha hecho dejación de sus obligaciones y que ni siquiera se cumple la legislación vigente ni se ha cumplido con el Plan Estratégico 2017-2020, aprobado por el Gobierno Vasco junto con las tres Diputaciones y Eudel”.
Exigen “la obligatoriedad de unidades socio-geriátricas y demandan el reconocimiento del trabajo en domicilios, en gran medida realizado por mujeres inmigrantes sometidas a unas condiciones de trabajo inaceptables”.
Recuerdan que “lo estamos exigiendo en decenas de movilizaciones y seguimos sin respuesta por parte de las Diputaciones Forales y el Gobierno de la CAV, ni una sola explicación de lo que pasa en las residencias”. Y añaden “no entendemos que, tras 700 fallecimientos, ninguna de esas instituciones haya hecho una reflexión autocrítica de su actuación, al contrario, se felicitan de haber hecho bien las cosas”. Y concluyen señalando que “queremos participar en la evaluación de las medidas y protocolos que se adoptan para hacer frente a la pandemia, así como en la gestión de las visitas y salidas”.

Aunque está prevista una fecha para la realización de las movilizaciones, aún no se ha concretado definitivamente, a la espera de los resultados de los contactos y propuestas con las organizaciones sociales y sindicales. Pero la preparación del trabajo previo para que las movilizaciones sean un éxito, siguen sin descanso su curso. El próximo martes se dará una rueda de prensa conjunta en Bilbao, en la que se hará público el conjunto del documento y se darán más detalles de los apoyos recibidos y de la organización y fecha concreta de las movilizaciones.
- – Quieren acelerar las negociaciones del Pacto de Toledo
El Gobierno de Pedro Sánchez quiere acelerar las negociaciones y aprobación de las medidas sobre pensiones para presentarlas a Europa y preparar los próximos presupuestos. Esta semana se han planteado por algunos portavoces diversas propuestas en línea con las que fueron presentadas por una representación del Movimiento de Pensionistas de Hego Euskal Herria hace varias semanas a Magdalena Valerio, presidenta de la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo. Pero más allá de respuestas con declaraciones de buenas intenciones, no se ha asumido la concreción de las mismas, ni el establecimiento de fechas para su estudio y materialización.

Más allá de la subida del IPC a las pensiones, no se ha dado ningún paso, por ejemplo, en subir las pensiones más bajas hasta 1.080 euros, ni siquiera hasta el SMI actual de 950 euros. La derogación de las reformas de pensiones, en el mejor de los casos, quedaría reducida a algunos aspectos de la de 2013, permaneciendo la de 2011, con los recortes y limitaciones de calado que supuso.
Las ilusiones de que las jubilaciones que se dieron con más de cuarenta años de cotización, pudieran conocer la eliminación de sus coeficientes de reducción, tampoco están garantizadas.
Por otra parte, desde diversos medios se ha publicado que la edad de jubilación de las y los funcionarios a los 60 años, con los derechos ya adquiridos, serán blindados dentro del sistema general de la seguridad social.
La integración en el régimen general de la Seguridad Social de las y los funcionarios, bajo el régimen de mutualistas, fue ya aprobado en el año 2011, por lo que no supondrá cambios reales si así se recoge en las recomendaciones del Pacto de Toledo y luego se ratifica en el Congreso.
No está de más recordar, que si bien las y los funcionarios deben conservar sus derechos de jubilación y prestaciones, no está justificado que los trabajadores y las trabajadoras vean prolongada en el 2027 su edad de jubilación legal a los 67 años, la mayoría de los cuales se han deslomado con trabajos duros físicamente, con dolencias de todo tipo por los altos ritmos de trabajo, turnos ininterrumpidos de mañana, tarde y noche…Tampoco es justo que después de 40 años cotizados tengan sus pensiones muy mermadas y que ni siquiera se admita retornar a la jubilación legal a los 65 años.
Según diversas fuentes, tras una relectura de las recomendaciones, el día 27 se reunirá en pleno la comisión del Pacto de Toledo, que en el plazo de otras dos semanas dará por finalizadas las mismas. Su aprobación definitiva acabaría en el Congreso.

Poner freno a los recortes y limitaciones de las recomendaciones del Pacto de Toledo va a exigir una respuesta y movilización social muy fuerte. El movimiento de Pensionistas de Hego Euskal Herria lo vamos a hacer en la medida de nuestras posibilidades. Pero la respuesta y la movilización no puede quedar reducida al movimiento de pensionistas, es imprescindible unir fuerzas con el movimiento sindical y otros sectores sociales y populares. Y no podemos dejar de recordar que, si todos los partidos de izquierda y progresistas con mayoría parlamentaria están dispuestos a ello, se puede lograr frente a las presiones de las derechas y los grandes poderes económicos y financieros, un sistema público de seguridad social solvente que garantice unas pensiones públicas y dignas.
