Noticias e Informaciones de interés 18-diciembre-2021

1.- El movimiento de pensionistas de Euskal Herria denunció el lunes la pérdida de pensiones con el nuevo IPC

En las concentraciones de pensionistas del pasado lunes, se explicó y repartió un escrito del movimiento de pensionistas de Euskal Herria en el que se denunciaba la pérdida de un 3,1% de nuestras pensiones, si se aplica en el año 2021 el nuevo índice de revalorización del 2,5% en lugar del IPC del 5,6 % a finales de noviembre, que el INE ahora ha corregido situándolo en el 5,5%. Y añadía, que con esta reducción nuestras pensiones habrán perdido algo más del 7% de su capacidad adquisitiva en los últimos diez años (2011-2021).

Los y las pensionistas asistentes a las concentraciones acogieron con interés el escrito, pues recogía algunos ejemplos prácticos que permiten comprobar el recorte o pérdida concreta en las pensiones a percibir.  Los próximos lunes y casi sin descanso hasta la movilización del 15 de enero, el movimiento de pensionistas continuaremos informando y explicando las preocupantes consecuencias de la aplicación de ese nuevo índice de revalorización, no solo para las pensiones, sino para la actualización y renovación de los salarios en los convenios, tanto para los que se actualicen a final de año, como para los que se vayan a negociar para el 2022 o más años.

En algunas localidades, habida cuenta del periodo festivo en que entramos, la campaña de información y explicación ira acompañada de diversas iniciativas. Por ejemplo, en Bilbao, el próximo lunes se celebrará una especie de kalejira, que, presidida por algunos txistularis, Mari Domingi y Olentrezo, arrancará a las 12:00 horas del Ayuntamiento pata hacer entrega a los bancos, la Diputación y la subdelegación del Gobierno del Estado del regalo de carbón negro que se merecen por sus prácticas regresivas en sus comportamientos sociales.

2.- Pensiones de viudedad

En el nuevo proyecto de reforma de las pensiones no está previsto el aumento del coeficiente de la pensión de viudedad, ni siquiera acercándose algo más al 100% que demandamos el movimiento de pensionistas.

Es más, debemos precisar que a todas las personas viudas no se les reconoce el 60%, que se consiguió por la presión del movimiento pensionista. Para poder tener derecho a ese porcentaje es preciso reunir las siguientes condiciones: tener una edad igual o superior a 65 años;  no tener derecho a otra pensión pública española o extranjera; no percibir ingresos por la realización de trabajos por cuenta ajena o por cuenta propia; no disponer de rentas de capital mobiliario o inmobiliario, ganancias patrimoniales o rentas de actividades económicas, superiores a 7.707 euros/año. Quienes no reúnan esos requisitos continúan con el 52%.

Por otro lado, quienes conocieron la actualización al 60% e incluso así no llegaban a la pensión mínima, no vieron en su pensión ninguna mejora, pues la pequeña subida de la pensión de viudedad que tuvieron al pasar al 60% fue absorbida del complemento a la pensión mínima.

Con la revalorización que está prevista en la nueva reforma de pensiones para los años 2021 y 2022 las pensiones para las personas viudas –decenas de miles en Hego Euskal Herria y más de un millón en el conjunto del Estado, en su inmensa mayoría mujeres– que están acogidas a la pensión mínima contributiva van a continuar prácticamente en la miseria. A la mayoría de ellas, aunque les subieran el porcentaje de viudedad al 70% no les va suponer ninguna mejora, porque seguirán estando por debajo de la pensión mínima y continuarán con la misma. La única solución real a este problema es que se reconozca la pensión mínima contributiva de 1.080 euros.

3.- La mayoría sindical vasca exige la subida del IPC (5,6%) para la actualización y renovación de los convenios

Tras la exigencia del movimiento de pensionistas de Euskal Herria de que las pensiones se actualicen al 31 de diciembre de este año con el IPC histórico (5,6% interanual en noviembre) y   que esa constituya la base sobre la que se aplique la subida del 2022, la mayoría sindical vasca hace suya esa demanda para que los salarios no pierdan poder adquisitivo en la actualización y renovación de los convenios. Sin duda, la petición del movimiento de pensionistas adquiere así un respaldo sindical y social importante.

Las patronales vascas no quieren asumir esa actualización o subida del IPC con el 5,6%. Adegi recomienda que se tome como referencia el IPC medio en lugar del acumulado, o repartir la subida entre los dos próximos ejercicios. Cebek ni siquiera es partidaria de recomendaciones generales sino de pedir “que se tenga en cuenta el resultado de las empresas, no solo la subida del IPC, ya que la mayoría de las empresas no se han recuperado y sufren por la subida de costes”.

Resulta curioso que el grupo Mercadona, que emplea a un total de 93.000 trabajadores/as en todo el Estado español, haya anunciado que actualizará el sueldo a su plantilla al cierre de este ejercicio con la subida del IPC acumulado a final de año, es decir el que las personas pensionistas demandamos. Si finalmente lo hace, será sin duda para mejorar su imagen, un tanto deteriorada por las condiciones laborales de su plantilla.

En la Comunidad Autónoma Vasca son muchos los convenios que vencen a finales de año –no pocos con cláusulas de regularización con el IPC– a muchos otros les corresponde renovar a inicios del 2022 y también hay un sector importante de trabajadores/as que tiene congelado su convenio. Como no se planteen los sindicatos, en especial la mayoría sindical vasca, movilizarse y de forma firme, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios va a ser muy fuerte. Y si los salarios no se actualizan con el 5,6%, las subidas posteriores se harán con bases salariales más bajas, las cotizaciones e ingresos a la seguridad social también serán menores, así como sus futuras pensiones.

El movimiento de pensionistas de Euskal Herria estamos preparando ya una movilización pensionista potente en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria para el sábado 15 de enero, con ocasión del cuarto aniversario del inicio de nuestras protestas. La actualización de las pensiones con el IPC histórico (5,6% o 5,5%) y una pensión mínima de 1.080 euros constituirán las reivindicaciones centrales de ese día. Es una buena ocasión para que los sindicatos apoyen y participen en esa movilización para coincidir y reforzar la presencia en la calle con el movimiento de pensionistas, exigiendo el reconocimiento y aplicación del IPC histórico, tanto en las pensiones como en los salarios.

4.- Conflictos y protestas en las residencias y en Osakidetza

En las residencias de Gipuzkoa y Bizkaia. Después de más de dos años sigue latente el conflicto de las trabajadoras de las residencias de Gipuzkoa por demandar un convenio provincial justo y digno. El martes las trabajadoras de las residencias de Bizkaia, convocadas por ELA y LAB, hicieron un día de huelga demandando mejoras en los servicios y los salarios. Y el día 9, convocadas por los sindicatos LAB, UGT, CCOO y ESK, fueron las trabajadoras de la limpieza de las subcontratas de Osakidetza las que se movilizaron en contra de los recortes de sus derechos en el Hospital Donostia. El día 2 lo hicieron en el de Gurutzeta (Cruces) de Bizkaia y el miércoles 15 en el Hospital Txagorritxu (Gasteiz).

Las mujeres trabajadoras desde hace varios están siendo pioneras en la lucha por sus derechos y contra las discriminaciones a que se ven sometidas. Pero en estos conflictos las Diputaciones y Osakidetza se lavan las manos, mostrando un desprecio hacia las trabajadoras de las residencias y hacia las personas residentes que, a pesar del sobreesfuerzo que realizan las plantillas, ven debilitada su atención por estos problemas.

Las personas trabajadoras del CVTTH piden la equiparación a Osakidetza.  En la segunda jornada de huelga de los días 9 y 10, convocada por Satse, ELA, LAB, CCOO, UGT, ESK y Utese, trabajadoras y trabajadores del Centro Vasco de Transfusiones y Tejidos Humanos (CVTTH) se concentraron junto al autobuses de Donaciones de Sangre. 

Denunciaron la discriminación y recortes sistemáticos de plantilla que sufren y reclamaron su equiparación salarial y de condiciones laborales con el resto de profesionales sanitarios del hospital de Galdakao donde se ubica el citado centro. Criticaron la nula capacidad negociadora mostrada hasta ahora por la nueva directora de Recurso Humanos de Osakidetza y anunciaron nuevas movilizaciones para exigir el cumplimiento de sus demandas.

Movilizaciones de la Atención Primaria. En Araba, convocadas por la Junta de Personal –órgano representativo de toda la plantilla– de la Atención Primaria se llevaron a cabo concentraciones a la entrada de los centros de salud el jueves día 16 de diciembre a las 13:00 horas. El mismo día también hubo concentraciones en las inmediaciones de los ambulatorios en Nafarroa convocadas por la Plataforma Navarra de Salud Y el día 22 serán los sindicatos de la intersindical de Osakidetza quienes llamarán a concentrase a las 13:00 horas ante las puertas de todos los centros de salud. 

El denominador común de todas estas movilizaciones es denunciar el repetitivo y grave problema    de escasez plantillas y medios en la atención primaria que se vuelve a recrudecer con la sexta pandemia que estamos sufriendo. Situación injustificada a la que los gobiernos de Gasteiz e Iruñea, Osakidetza  y Osasunbidea continúan haciendo oídos sordos.

Estos conflictos son una expresión más de la incapacidad y falta de voluntad de las Diputaciones, Gobierno de Gasteiz y Osakidetza para dar solución a los problemas de las residencias y de los servicios públicos de salud que vuelven a recortar horarios en numerosos ambulatorios del 6 al 10 de diciembre y del 24 de diciembre al 7 de enero, tal como lo hicieron durante dos meses en el verano. Sin sonrojarse, públicamente declaran que lo que hacen es “ejemplo de una buena gestión económica de la inversión pública en servicios sociales, de una utilización racional y adecuada de los recursos humanos, que respetan y tienen cuenta los derechos laborales de los y las trabajadoras y que, para ellos, lo más importante son el cuidado y la atención a todas las personas”.

5.- La temporalidad en las Administraciones Públicas de Nafarroa y la CAV alcanza cifras escandalosas

Ambas están a la cabeza de la temporalidad de la Administración Públicas del conjunto del Estado. Y esto sin contar con las personas eventuales que trabajan en contratas y subcontratas para ambas administraciones. En la Comunidad Autónoma Vasca se calculan algo más de 59.000 trabajadoras/es interinos/as o temporales repartidos entre gobierno, diputaciones, ayuntamientos, organismos dependientes, etc.

En Nafarroa, la propia Cámara de Comptos (órgano fiscalizador de la gestión económica del sector público de la Comunidad Foral) señala en su último informe que la temporalidad dentro de la Administración Pública en Nafarroa alcanza ya a 17.000 empleadas/os públicas/os de 32.000 que componen el conjunto de las plantillas, es decir un 54% de las mismas, cifra que se considera por debajo de la realidad. Y alertaba de que “el personal se encontraba cada vez más en una situación inestable y que la temporalidad alcanza cotas nunca vistas e inaceptables”. Asimismo, destacaba, que desde el año 2015 el aumento de la temporalidad se ha disparado, cuando el porcentaje se situaba en el 38%, 16 puntos menos. Situación que, con parecidos porcentajes de aumento, se ha dado en la Comunidad Autónoma Vasca.

Merced a un acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez, ERC y PNV, las personas interinas con 5 o más años ocupando un mismo puesto pasarán a fijos. Pero esto va a generar situaciones injustas pues un importante número de interinos que llevan más de 5 años encadenando contratos en puestos distintos, presentándose regularmente a las listas para ocupar un puesto estable, van a quedar fuera de ese acuerdo. Por otro lado, el número de interinos que llevan entre uno y casi 5 años, es muy elevado.

Mantener como hasta ahora un nivel tan alto de temporalidad y eventualidad –76.000 personas entre la CAV y Nafarroa– no solo es un problema por la falta de estabilidad de esas trabajadores y trabajadores, sino que conlleva problemas en la calidad de los servicios públicos, como por ejemplo en Osakidetza y en Osasunbidea, en esta última con una tasa de temporalidad del 64%.  Y de este “ejemplo” de las Administraciones Públicas se sirven las patronales para protestar de cómo se pretende imponerles tasas de temporalidad o eventualidad por debajo del 15%.

6.- La Hacienda de Bizkaia relaja las medidas tributarias para algunos sectores

Con el argumento de querer impulsar la reactivación de la economía en la provincia, las Juntas Generales de Bizkaia han aprobado una norma foral que introduce en el sistema tributario de Bizkaia una serie de medidas fiscales –que entrarán en vigor el próximo 1 de enero– centradas en el apoyo al emprendimiento, la creación de empleos de calidad y la atracción de profesionales con alta cualificación.

Así, se incrementa la deducción por inversión en Pymes y microempresas de nueva o reciente creación tanto en el IRPF como en el Impuesto de Sociedades. Se establece un tratamiento más favorable en el IRPF para los emprendedores. Y se mejora también el régimen especial en el IRPF a trabajadores con alta cualificación para que retornen o vengan a Bizkaia.

Resulta poco comprensibles estas medidas cuando en las tres Haciendas de la Comunidad Autónoma Vasca –como informábamos la semana pasada– habían llevado un ajuste a la baja –deflactado– de solo un 1,5% en las tablas del IRPF frente a una inflación o aumento del coste de la vida que ha sido del 5,6%. Esto constituye para el grueso de las personas asalariadas y pensionistas pagar más impuestos vía IRPF, además del incremento de lo que hemos estado pagando por el IVA.

Las Haciendas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa hasta noviembre de este año han recaudado 14.436 millones de euros, 1.775 más que en el mismo periodo del año pasado, que fue especial a causa de la pandemia. Pero también superan en 230 millones de euros los ingresos de 2019. Y, como siempre, el mayor crecimiento de la recaudación viene por el IRPF y el IVA.

Por supuesto, los bancos, grandes empresas, altos patrimonios y elevadas rentas salariales o de otro tipo, no quieren ni oír hablar de controles y reformas fiscales que les hagan pagar más. Tampoco Pedro Azpiazu, consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Gasteiz, que ante las peticiones de los sindicatos más importantes de la CAV y de los partidos de izquierda para llevar a cabo un debate para una reforma fiscal progresista, siempre contesta que “este no es el momento”.

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