Noticias e informaciones de interés 25-diciembre-2021

1.- Regalos de carbón a la Banca, Diputaciones y Delegaciones del Gobierno de Madrid y de Lakua
El lunes en Donostia se regaló carbón a la Diputación Foral y a la Delegación del Gobierno de Gasteiz. Otro tanto se hizo en Bilbao, pero en la capital vizcaína el regalo se hizo a la Banca, Diputación Foral y Subdelegación del Gobierno central, tras arrancar desde el Ayuntamiento en una manifestación de más de 600 pensionistas, encabezados por txistularis, Mari Domingi y Olentzero.
Ante los medios de comunicación, Olentzero en euskera y Mari Domingi en castellano, manifestaron que se hacía ese regalo porque:
La banca está cerrando sucursales y destruyendo miles de puestos de trabajo; limita la atención presencial; impone cada día más la utilización telemática para cualquier servicio bancario y cobra comisiones bancarias injustificadas.
La Diputación Foral recorta y privatiza servicios sociales propios de sus competencias. Se despreocupa de las residencias y atención a las personas mayores, dejando a las patronales privadas que aumenten sus beneficios mediante la reducción de medios, plantillas y derechos laborales, deteriorándose así la atención y calidad de vida de las personas mayores usuarias de las residencias.

La Subdelegación del Gobierno del Estado representa al Gobierno central que va a aplicar la ley de la primera parte de la reforma de las pensiones, que supondrá este año un recorte considerable de la “paguilla” que nos corresponde, al igual que una pérdida del 3% de nuestras pensiones.
Terminaron resaltando que “hoy les regalamos carbón pero que no se les olvide que continuaremos con nuestras movilizaciones y protestas. Nuestro próximo reto importante es el próximo 15 de enero, cuarto aniversario del inicio de nuestras movilizaciones, día en el que el movimiento de pensionistas de Euskal Herria volveremos a ocupar las calles de Bilbao, Donostia, Gasteiz e Iruña”.
2.- Continúan las protestas en las residencias y la atención primaria
El viernes de la semana pasada fueron las trabajadoras de las residencias de Gipuzkoa las que volvieron a salir a la calle convocadas por ELA y LAB, junto con el respaldo del colectivo de familiares de residentes Gipuzkoako Senideak, para solicitar a la diputada foral de Acción Social, Maite Peña, una reunión “que ponga fin a un conflicto que dura más de tres años y dar un servicio digno y de calidad a las personas usuarias”.
Un grupo de trabajadoras acudió a la residencia Txara II, en Intxaurrondo y lugar de trabajo de Peña, pero no fueron recibidas, a pesar de las promesas realizadas. Son más de tres años de huelgas, concentraciones y manifestaciones por un convenio provincial digno, que se encuentra bloqueado. Pero la Diputación se lava las manos, trasladando toda la responsabilidad del conflicto y posibilidad de acuerdo a las patronales y a las trabajadoras de las residencias, cuando en definitiva es la Diputación la que paga y sostiene a las patronales a través de los acuerdos de lo que se denominan residencias concertadas y tiene la capacidad y responsabilidad de desbloquear el conflicto.

El miércoles, fue el personal de los centros de salud (ambulatorios) quién se concentró a las puertas de éstos en las tres provincias de la Comunidad Autónoma Vasca, convocado por los sindicatos de Osakidetza. Las razones de esta protesta general de los y las trabajadoras de la atención primaria, fueron los problemas de fondo que vienen de lejos, a los que Osakidetza y el Gobierno de Lakua no dan solución. Problemas tales como la falta de inversión en medios, aumento de plantillas y mejora de sus condiciones laborales, que están provocando que los y las trabajadoras se vean obligadas a soportar una sobrecarga y saturación de trabajo, para atender lo mejor que pueden a los y las pacientes y que están generando entre muchos profesionales estrés, problemas emocionales y bajas Es tal el agravamiento del problema, con la nueva ola de la pandemia, que diversos estamentos profesionales del sector califican de colapso la situación de la atención primaria.
Fue una movilización importante, que contó con el apoyo y participación del movimiento de pensionistas, tanto por solidaridad como por el interés para toda la ciudadanía, en especial para las personas mayores, pues contar con una buena atención primaria y sanitaria es garantía de una vida más sana y de más calidad.
3.- Múltiples iniciativas de cara al 15 de enero
En las capitales y en numerosos pueblos y comarcas de Hego Euskal Herria, el movimiento de pensionistas se está afanando en explicar a la gente pensionista y a toda la ciudadanía la importancia de llenar el 15 de enero las calles de la cuatro capitales y algunos pueblos cabeceros de comarcas alejadas de las capitales. Se están planteando algunos encierros del 14 al 15 ‒siempre que las condiciones de prevención y seguridad sanitaria lo permitan‒, incluso alguna marcha previa al inicio de la manifestación, como por ejemplo la que está preparando el movimiento de pensionistas de Ezkerraldea (Margen Izquierda) y Meatzaldea (Zona Minera) de Bizkaia, que arrancará de Santurtzi y tras recorrer los pueblos de la margen izquierda culminará en Bilbao.

A lo largo de estos días se han iniciado contactos con sindicatos y otros colectivos sociales para que se sumen a esta movilización. Y el día 30 se reunirán representantes del movimiento de pensionistas de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa para coordinar los esfuerzos en la preparación del 15 de enero, precisando y concretando recorridos y horarios de las manifestaciones en las capitales y en aquellas cabeceras de comarcas que prevean hacerlo así para movilizar más gente,
4.- La pandemia amplía la brecha de género
Las instituciones no han ofrecido datos concretos de los efectos de la pandemia entre hombres y mujeres, manteniendo la tradicional invisibilidad sobre las consecuencias padecidas por éstas y, en consecuencia, no tomando medidas ni siquiera para paliar la desigualdad de género existente.
En un foro organizado hace unos días por la propia Diputación de Bizkaia y El Correo, bajo el título “Mujer y Visibilidad”, la catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, Cecilia Castaño, aportaba el dato de que en el año 2019 se calculaba que con el ritmo de “avance” existente, la igualdad real entre mujeres y hombres tardaría cerca de un siglo (99,5 años) en alcanzarse, añadiendo que con el preocupante panorama que se ha agudizado estos dos últimos años, lograr ahora ese objetivo se prolongaría hasta algo más de 135 años.
Durante la pandemia ‒que no sabemos hasta cuándo se va a prolongar‒ las mujeres han perdido muchos puestos de trabajo en la hostelería, comercio, alimentación y otros sectores donde la ocupación femenina es muy mayoritaria. Situación que ha sido incluso más dramática en el sector de mujeres emigrantes sin papeles, empleadas en el cuidado de personas mayores y trabajos domésticos, que, sobre todo, en el periodo del confinamiento fueron despedidas en masa sin indemnización ni cobertura social alguna.
La pérdida de puestos de trabajo, la precarización, las jornadas a tiempo parcial, la dedicación a los cuidados ha traído consigo que la desigualdad aumente en los salarios y condiciones laborales entre hombres y mujeres, habiendo sido éstas, por otra parte, las que mayoritariamente han ocupado puestos y servicios esenciales durante la pandemia.

Y no podemos dejar de resaltar que, como consecuencia de este deterioro, cuando lleguen a la jubilación sus pensiones serán más bajas y la brecha actual no solo se puede mantener sino aumentar. Si algo muy importante ha puesto sobre la mesa el movimiento de pensionistas de Euskal Herria, es la exigencia de una pensión mínima a día de hoy de 1.080 euros, imprescindible para una vida mínimamente digna y que palíe la brecha de pensiones entre hombres y mujeres.
5.- Interés en converger pensionistas, trabajadores/as, sindicatos y otros sectores y colectivos sociales el 15 de enero
Al igual que para el mundo pensionista, la aplicación del nuevo IPC que se nos va a imponer, previsiblemente de un 2,5% frente al 5,5% que nos corresponde, va a constituir la referencia para la actualización de los salarios. Y según estimaciones de Tomás Arrieta, presidente del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) de la CAV, el 85% de los convenios en este territorio están relacionados con el IPC habitual, es decir, el acumulado a finales del año. Estima, asimismo, que en torno a un 80% de las y los trabajadores con convenio, les toca renovar éstos a partir del próximo 1 de enero. En términos relativos esta situación es bastante similar en Nafarroa.
Las patronales vascas, Adegi y Cebek, ya han manifestado sus límites de subida salarial para la actualización de los convenios en el 2021 y para la renovación de los del 2022. Los sindicatos que conforman la mayoría sindical vasca ya han manifestado su voluntad de impulsar huelgas y movilizaciones para que los y las trabajadoras no pierdan poder adquisitivo ante el 5,5% de la inflación o IPC de este año. Pero dejar las negociaciones o la pelea empresa a empresa ‒sin dejar de reconocer su interés e importancia‒ tiene muchas limitaciones si no van a acompañadas de movilizaciones más amplias. unitarias y coordinadas, tanto en las fábricas como en la calle, lo que de no hacerse puede conllevar que buena parte ‒incluso la mayoría‒ de las y los trabajadores no vean actualizados sus convenios con el 5,5%, ni siquiera con porcentajes menores.

El 15 de enero es una ocasión de sumo interés para que pensionistas, trabajadores/as con sus sindicatos, la juventud que sufre de un modo generalizado precariedad y salarios de miseria y otros sectores populares converjamos y nos apoyemos mutuamente, llenemos las calles de la cuatro capitales y de algunos pueblos cabeceras de comarcas, de Hego Euskal Herria, para hacer llegar a las instituciones políticas de Madrid, Gasteiz e Iruña y a la patronal y demás poderes económicos, de que no estamos dispuestos a tragar los recortes en pensiones, salarios y otros derechos sociales.
6.- Convocatoria pensionista unitaria a escala estatal para el 12 de febrero
En una rueda de prensa presencial celebrada el 17 de diciembre en Madrid en la que tomó parte una representación del Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria junto a representantes de plataformas de pensionistas del resto de los Pueblos del Estado, se presentó un manifiesto titulado “En defensa de las Pensiones Públicas, contra los recortes y la privatización: la lucha sigue”.

En él se recoge una valoración conjunta de la ley “Escrivá” de la reforma de pensiones, donde se critica y denuncia los recortes y plan de privatización que contempla y se plantean las reivindicaciones unitarias que defendemos y exigimos el conjunto de los movimientos y plataformas de pensionistas de los Pueblos y Comunidades del Estado. Y como respuesta ante esta situación se hizo un llamamiento a una movilización coordinada y coincidente el 12 de febrero. El movimiento de pensionistas de Euskal Herria hizo saber al resto de plataformas la importancia de movilizarse también el 15 de enero, tal como lo tenemos previsto en Hego Euskal Herria. Pero ante las dificultades que tenían para hacerlo no se comprometieron a impulsar esa convocatoria.
