Noticias e informaciones de interés 27-abril-2024

1.- 1 de Mayo: Día Internacional de la Clase Obrera
Desde la huelga obrera de Chicago (Estados Unidos) en 1886, el 1 de Mayo es el día internacional de clase y lucha obrera. Luchar mereció la pena y se consiguió la jornada de 8 horas. Pero el precio a pagar por aquella huelga fue brutal: 5 huelguistas fueron llevados a la horca bajo la única acusación de haber participado en aquellas movilizaciones en defensa de esa reivindicación.
Desde entonces, el 1 de Mayo se ha convertido en una fecha referencial y simbólica de la clase obrera y de todas las clases populares y oprimidas a nivel internacional en defensa de los derechos laborales, sociales y de las libertades democráticas. Y al igual que en Chicago hace 138 años, las élites conservadoras y capitalistas han tratado siempre de oponerse a esas reivindicaciones sociales utilizado el miedo y la represión para frenar y neutralizar cualquier tipo de resistencia y lucha que ponga en cuestión su poder dominante y sus intereses.
En épocas de crisis y mayor confrontación social no han dudado en imponer dictaduras para frenar cualquier atisbo de resistencia popular o democrática. Buena parte de quienes hoy somos pensionistas conocimos de primera mano lo que tuvimos que sufrir bajo la dictadura franquista.
Y aunque las elites conservadoras y capitalistas tratan de decirnos que el sistema neoliberal capitalista es el mejor o “el menos malo” de los sistemas sociales posibles, las cosas en esencia no han cambiado mucho, quienes explotaban la fuerza del trabajo ayer y se apropiaban de la plusvalía generada con el trabajo de las personas lo siguen haciendo hoy sin tener en cuenta los efectos que dicha explotación genera en la explotación de la naturaleza y la vida, y la brecha de género y la creciente exclusión social alcanza a cada vez más amplias capas sociales. Y no solo eso, sino que para mantener su poder y sus intereses provocan guerras, siendo los sectores populares quienes pagan las consecuencias brutales de las mismas.

En todo el mundo, y también en Europa, el Estado español y Euskal Herria nuestros salarios y pensiones están perdiendo capacidad adquisitiva; aumenta la precariedad, la desigualdad social y de género; los cierres de empresas y despidos son el pan de cada día; los servicios públicos esenciales se recortan o se privatizan. Y toda esta pérdida de condiciones laborales, sociales y de calidad de vida están propiciadas por las elites económicas para preservar y aumentan sus beneficios.
Un año más tenemos que salir a la calle para impedir que las crisis económicas y las guerras no las paguemos los trabajadores/as, pensionistas y clases populares. El movimiento de pensionistas llevamos más de seis años movilizándonos de manera permanente en calles y plazas luchando por unas pensiones públicas y dignas, en especial por una pensión mínima de 1.080 euros; también por una sanidad pública y por unos servicios sociosanitarios públicos y universales. Asimismo, hemos mostrado nuestro apoyo y solidaridad activa a diversas luchas obreras contra los despidos.
Y este 1 de Mayo de 2024, el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria reiteramos nuestra voluntad de seguir en la calle hasta conseguir nuestros objetivos y llamamos a las trabajadoras y trabajadores y a las personas pensionistas en particular a participar en las movilizaciones sindicales organizadas con estos objetivos en las ciudades y pueblos de Euskal Herria.
Los retos a que nos enfrentamos son complicados y difíciles. Las elites económicas y las instituciones políticas que les apoyan saben muy bien qué intereses defienden y actúan de un modo coordinado. Oponerse de un modo eficaz a sus planes regresivos exige actuar del modo más unitario posible, recuperando la confianza de la clase obrera y de los sectores populares en sus fuerzas y capacidad de avanzar hacia un mundo más humanitario y mejor.
2.- Todo parece indicar que tras elecciones del 21-A, el próximo gobierno volverá a estar formado por el PNV y el PSE
La suma de los/las parlamentarias/os obtenida en las elecciones del pasado domingo por el PNV y PSE alcanza la cifra de 39, que supone la mayoría absoluta del nuevo Parlamento de Gasteiz. Y por las declaraciones de los dirigentes de ambos partidos, caben pocas dudas de que acordarán la formación de un nuevo gobierno de coalición, repitiendo el que hemos conocido en la última y en algunas otras legislaturas.
Su peso parlamentario ha disminuido en relación a la anterior legislatura ‒han pasado de 41 a 39‒ y hay otro partido, EH Bildu, que no formará parte de ese gobierno y que ha logrado 27 parlamentarios/as, igualando los obtenidos por el PNV.
Desde que el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH) iniciamos hace más de seis años nuestras movilizaciones en defensa de unas pensiones públicas y dignas, en especial de una pensión mínima de 1.080 euros, ambos partidos se han negado a que en la CAV se complementen las pensiones mínimas hasta esa cifra. Y así se han manifestado, más allá de sus respuestas formales y conciliadoras en los diversos contactos y comparecencias que hemos llevado a cabo el movimiento de pensionistas ante los partidos y diversas comisiones del parlamento de Gasteiz. Una actitud de rechazo que se ha repetido en los ayuntamientos de las capitales y de pueblos importantes ‒con alguna excepción‒ ante la moción presentada por el MPEH con esa petición.

Siempre cabe alguna esperanza que ambos partidos y el nuevo gobierno que van a formar tomen en consideración esa petición que afecta a unas 165.000 personas pensionistas en la CAV con pensiones inferiores ‒o muy inferiores‒ a 1.080 euros, entre las cuales una mayoría son mujeres, expresión de la brecha de género en pensiones al igual que en los salarios.
Pero más bien, siendo un mínimo de realistas, pensamos que no va a ser así, y que va a ser imprescindible continuar con nuestras movilizaciones e iniciativas de diversa índole. La semana pasada el MPEH promovió dos exitosas movilizaciones en Gasteiz. El miércoles las compañeras pensionistas, junto a trabajadoras del sector de cuidados, llevaron a cabo una Deriva, o kalejira reivindicativa, con la participación de 150 personas poniendo el acento en el problema social de los cuidados y la exigencia de complementar las pensiones mínimas a 1.080 euros. Y el jueves, el conjunto del movimiento de pensionistas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa llevó a cabo una manifestación que reunió, según los compañeros/as organizadoras de Araba, a cerca de 3.000 personas.
Al término de esa manifestación el Movimiento de Pensionistas puso de manifiesto que continuará con sus movilizaciones e hizo público que tiene preparado un proyecto de Iniciativa Legislativa Popular, que presentará cuando se forme el nuevo parlamento. Una Iniciativa Legislativa Popular donde se propone: que el complemento a las pensiones mínimas alcance hasta la cantidad del SMI (1.134 euros al mes en 14 pagas); que tanga un carácter individual, es decir no subordinado a la unidad familiar o de convivencia, y que tenga carácter indefinido, actualizándose según el IPC o el alza del coste de la vida. Una vez admitida a trámite se iniciará una amplia campaña de recogida de firmas en los tres territorios de la CAV, que aspiramos que alcance a varias decenas de miles.
Pero el MPEH no limitará su plan de trabajo a esa campaña de recogida masiva de firmas que avalen la ILP, que sin duda exigirá un trabajo muy importante y socialmente de mucho interés, para que el máximo de gente la apoye, sino que continuaremos con las concentraciones semanales y otras iniciativas. Aún a falta de definir y concretar otras iniciativas de movilización, nuestra disposición es que nada más constituirse el nuevo parlamento y el nuevo Gobierno, los partidos que conformen ambas instituciones sientan la opinión y presión social en la calle para que acepten y apliquen en el plazo más breve posible el complemento a las pensiones mínimas a 1.080 euros. Ello sin menoscabo del emplazamiento a la discusión, debate y resolución sobre la ILP que previsiblemente exigirá algo más tiempo.
3.- Bruselas se suma al FMI para recortar las pensiones en el Estado español
La semana pasada en este boletín destacábamos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) aboga por recortar los derechos laborales y las pensiones en el Estado español. Y que en referencia a las pensiones “instaba” al Gobierno a tomar medidas para “garantizar la sostenibilidad del sistema”, proponiendo para ello aumentar la edad de jubilación y que el cálculo de la prestación de jubilación se haga tomando en cuenta toda la vida laboral.
Esta semana le ha tocado el turno a Bruselas, que critica la reforma de las pensiones de Escrivá y exige un “ajuste” de 11.700 millones de euros, para lo que plantea recortes entre 2026 y 2030. En un documento publicado hace unos días destacaba que el Estado español debe llevar a cabo un ajuste del 0,8% de su producto Interior Bruto (PIB) anual en las pensiones entre 2026 y 2030, lo que supone un ajuste de 11.700 millones de euros al año. Señalaba, además, que la reforma de las pensiones no ha cumplido con las previsiones de sostenibilidad de la caja de la seguridad social, ha habido un desfase de casi 12.000 millones de euros y esto exige un ajuste duro.

Para elaborar sus cálculos Bruselas ha tenido en cuenta, entre otras referencias, las previsiones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIRef), que, junto a otros organismos como el FMI, el Banco de España y la OCDE han venido “advirtiendo” que la última reforma de las pensiones era insuficiente para asegurar la sostenibilidad del sistema. Aunque el gobierno ha criticado en diversas ocasiones los cálculos de la AIRef y sostiene que no habrá que hacer ajustes en 2025 debido a las medidas tomadas para aumentar los ingresos.
Pero el Gobierno de Pedro Sánchez y Bruselas acordaron en la última reforma de las pensiones que el sistema se revisaría el próximo año (con una periodicidad trianual) para comprobar su viabilidad. Y no cabe la menor duda de que Bruselas va a apretar al gobierno del Estado para que recorte las pensiones y así reducir esos “desajustes”.
Una y otra vez, esos organismos que están al servicio de los intereses del sistema capitalista neoliberal en que estamos inmersos, vienen presionado con fuerza para que el Gobierno recorte las pensiones. Y para ello utilizan el manido argumento de que mientras la población va envejeciendo y los gastos en pensiones aumentan, por el contrario, las cotizaciones a la Seguridad Social no crecen en la misma proporción porque la población activa se reduce. Y se permiten hacer estimaciones, sin ningún rigor, sobre la población envejecida y la que estará activa no solo en el 2050 sino en el 2070. Todo ello para intentar meter miedo sobre la viabilidad del sistema público de pensiones en los términos actuales y justificar recortes en las mismas.
No hablan para nada del aumento de la productividad y de la creación de riqueza, que bien repartida podría permitir una mejora de las pensiones y del bienestar social de la gente. Tampoco quieren saber nada de aumentar los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social mediante la mejora de salarios y la creación de empleos de calidad, eliminando la precariedad, eventualidad o los trabajos a tiempo parcial que afectan sobre todo a las mujeres; ni de que el Estado devuelva a la caja de la Seguridad Social gastos que no le corresponden y son derivados a otros gastos. Todo lo contrario, quieren que se debilite el sistema público de pensiones y que cada vez más gente se apunte a los sistemas de pensiones privados.
El panorama al que nos enfrentamos no es nada optimista, ni en el Estado español ni en todo Europa. Las últimas reformas de pensiones han sido han sido muy limitadas e insuficientes, siendo su ejemplo más lesivo el de las pensiones mínimas ‒incluso las contributivas‒ que son una miseria. Defender un sistema público de pensiones y de calidad que mejore las condiciones actuales va a suponer un esfuerzo permanente de pelea y resistencia social, lo más amplia y masiva posible.
4.- Encuentro de pensionistas de Pueblos de Europa
Los días 23 y 24 de mayo se celebrará en la Facultad de Económicas de Sarriko (Bilbao) un encuentro de pensionistas de diversos Pueblos de Europa. Ha sido organizado por el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria conjuntamente con plataformas y movimientos de pensionistas de diferentes Pueblos y Comunidades del Estado español. Los objetivos que se plantean son:
. Compartir un diagnóstico respecto a los persistentes ataques contra los sistemas públicos de pensiones.
. Proponer posibles objetivos compartidos para acabar con las políticas de recortes y coordinar dinámicas puntuales reivindicativas y de movilización. Considerando de especial relevancia dar una respuesta compartida a nivel europeo ante los continuos ataques contra los salarios, pensiones, sistemas públicos y condiciones de vida y trabajo.
. Poner de manifiesto la importancia de este encuentro ante la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo el 9 de junio.
Asistimos en todo Europa a una política de recortes y derechos sociales, entre ellos el derecho a unas pensiones públicas dignas, mientras las grandes empresas multinacionales, fondos de inversión especulativos y bancos multiplican descaradamente sus beneficios. Asimismo, se destinan enormes cantidades de dinero a gastos militares. mientras se recortan las inversiones y gastos en necesidades sociales. Un encuentro de esta naturaleza tiene sin duda un gran interés social.

El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria no cuenta con ningún tipo de subvenciones y los modestos ingresos que aportan voluntariamente los compañeros y compañeras pensionistas se destinan a cubrir limitadamente los gastos en las movilizaciones e iniciativas que impulsamos. Por ello nos hemos visto en la necesidad de impulsar una pequeña campaña de aportaciones para financiar este encuentro, que consiste en la distribución de 5.000 bonos al precio de 2 euros, con el aliciente de dos buenos premios para el disfrute de dos personas por cada uno de los premios, durante un fin se semana en unos lugares de Euskal Herria muy atractivos y agradables.
5.- Un encierro denuncia la “cornada” del Gobierno y la patronal a las trabajadoras de residencias privadas de Navarra
Llevan cuatro años luchando por un convenio en las residencias privadas de Navarra, con el objetivo de establecer unas bases que mejoren la situación de una plantilla de unas 5.000 trabajadoras que realizan 1.792 horas anuales y entre las que se da la paradoja de que “no pueden atender los cuidados de su propia casa”.
El día 24, dentro de la jornada de huelga convocada en las residencias, tuvo lugar un peculiar encierro sanferminero en Iruñea, en el que se denunció las “cornadas” del Gobierno navarro y de la patronal a la plantilla de estos centros y se reclamó el fin del bloqueo a la negociación del primer convenio del sector. Fue promovido por el sindicato LAB y entre los improvisados corredores también figuraban algunos pensionistas que se sumaron a la carrera, algunos de los cuales fueron llevados por el recorrido en sillas de ruedas, mientras también se veían otros con andadores y muletas.
No faltó el canto de rigor ante el santo en euskara y castellano, aunque con una variante en la letra. En euskara se cantó: “Entzun CEN eta Gobernu, zaituztegu patroi, hitzarmena sinatu hobekuntzekin, otoi”. En castellano: “Al Gobierno y CEN pedimos, por ser nuestro patrón, nos firme un buen convenio mejorando mogollón”. El encierro finalizó en el callejón de la plaza de toros con una pancarta que hacía referencia a que en las residencias de Navarra se negocie el convenio ya, ahora, y coreando diversos eslóganes relacionados con esa reivindicación.
