Noticias e informaciones de interés 3-septiembre-2022

1.- Tras el disfrute del verano y sus fiestas ahora toca la dura realidad de la vida cotidiana
Más allá de los calores, sequías, incendios… de este verano, las fiestas en las capitales y en la mayoría de los pueblos de Euskal Herria han contado con una amplia participación y disfrute, muy demandado tras los dos años de limitaciones impuestas por la pandemia.
Pero no podemos dejar de constatar el grave problema social que constituyen los pinchazos y las agresiones sexuales a las mujeres, expresión de un sistema machista y patriarcal que aún impera con fuerza en nuestra sociedad y que margina, reprime y niega los mismos derechos y libertades a las mujeres que a los hombres. Aunque las fuertes y masivas respuestas del movimiento feminista a todo tipo de agresiones y por la defensa de todos sus derechos, tanto durante las fiestas como en la vida cotidiana, abren la esperanza a un camino hacia la igualdad de mujeres y hombres.
Como pensionistas, tampoco podemos dejar de citar a los compañeros y compañeras que durante las fiestas han estado recogiendo firmas y promoviendo otras iniciativas de popularización en defensa de unas pensiones públicas y dignas para hoy y para el futuro. En particular, a los compañeros y compañeras que organizaron o tomaron parte en la exitosa manifestación del lunes de la Aste Nagusia de Bilbao.

Pero ahora toca volver al tajo, a seguir defendiendo en la calle pensiones y salarios dignos y unos servicios públicos y de calidad, sobre todo habida cuenta del difícil panorama al que nos enfrentamos en el que los ricos y las clases “altas” quieren mantener sus intereses y privilegios a cuenta de las/los trabajadores, las/los pensionistas y demás sectores populares.
El próximo lunes día 5, en las capitales y numerosos pueblos ‒algunos lo harán el día 12‒ de Hego Euskal Herria reiniciaremos nuestras concentraciones. El calendario de trabajo y de movilizaciones que tenemos previsto para los próximos meses en muy denso. Entre otras iniciativas, tenemos dos citas de gran importancia: el 1 de Octubre (Día Internacional de las Personas Mayores) a impulsar en Hego Euskal Herria y el 15 de Octubre en que llevaremos a cabo en Madrid, junto con movimientos y plataformas de pensionistas del resto de Comunidades y Pueblos del Estado español, una movilización unitaria amplia y plural que reivindicará unas pensiones públicas y dignas y un sistema público que las garantice. Asimismo, se hará entrega de las decenas de miles de firmas recogidas proponiendo que todos los grupos parlamentarios asuman sus responsabilidades y vehiculicen las medidas, leyes o mecanismos legales necesarios que protejan y garanticen nuestras demandas.
2.- Voceros y editorialistas al servicio de la banca, CEOE y de la derecha cargan contra la revalorizacion de las pensiones con el IPC
No hay día que pase sin que voceros y medios de comunicación al servicio de la Banca, CEOE y la derecha política, traten de justificar el recorte de pensiones, salarios y gastos sociales con el argumento de frenar la inflación.
En especial dirigen sus baterías para que las pensiones no se revaloricen no ya con el IPC real, sino tampoco con el IPC medio establecido en la reforma de las pensiones aprobada en diciembre, con el acuerdo previo del Gobierno, CEOE, y los sindicatos CCOO y UGT.
Les vale todo. Con el mayor cinismo y desparpajo comparan datos distorsionadores, que no tienen la menor lógica, entre pensiones y salarios. Pretenden que las pensiones no se revaloricen ni siquiera con el IPC, ni acercar significativamente a la pensión mínima a 1.080 euros. Para ello buscan deslegitimar la justeza de esas demandas y la vialidad económica de su aplicación. Al mismo tiempo tratan de generar división y desconfianza entre el movimiento pensionista, las y los trabajadores, y en especial con las y los jóvenes que sufren la precariedad del empleo y de los salarios que ellos les imponen.

Comparan las pensiones de las personas recién jubiladas, que cifran de media en 1.400 euros, con los salarios medios a escala estatal que sitúan en 1.320,20 euros mensuales. No les interesa comparar ese salario medio ‒lo que sería lógico‒ con la pensión mensual media que es de 1.090,20 euros. Otro tanto ocurre, cuando comparan la pensión media con el salario de las y los jóvenes que cobran entre 700 y 1.000 euros. Se trata simplemente con el mayor cinismo de generar confusión, desconfianza y división entre pensionistas, trabajadores/as y jóvenes.
Con los medios de comunicación que disponemos, y el boicot informativo a que estamos sometidos para poder defender libre y razonablemente nuestras demandas, es difícil contrarrestar esos mensajes. Cada día se hace más imprescindible desmontar esas mentiras y distorsiones y tejer alianzas de relación y movilización entre pensionistas, trabajadores/as, jóvenes y demás sectores populares. Desde luego no es ninguna solución ni alternativa el Pacto de Rentas que nos vuelven a proponer el secretario general de la UGT de Euskadi, Raúl Arza, y el lehendakari Urkullu.
3.- Sánchez Galán y Josu Jon Imaz adalides contra el impuesto del Gobierno
El presidente y consejero delegado de Iberdrola, Sánchez Galán, tuvo unos ingresos en el año 2021 de 13,2 millones de euros. Josu Jon Imaz, típico ejemplo de las puertas giratorias, pues antes de ser consejero delegado de Repsol fue presidente del PNV y consejero de Industria del gobierno de Gasteiz, el año pasado tuvo unos ingresos de 4,24 millones de euros. Ambos, junto a los máximos responsables de la Banca, vienen protestando y chantajeando día tras día por el limitado impuesto sobre sus ingresos y beneficios ‒solo para los dos próximos años‒ que ha establecido el Gobierno de coalición, presidido por Pedro Sánchez.
Desde que conocieron las intenciones del Gobierno, Josu Jon Imaz se destacó por sus críticas y rechazo rotundo a ese limitado impuesto, evitando y ocultando cualquier referencia a los escandalosos beneficios que están teniendo, incluso durante la pandemia, la banca y las grandes empresas, auténticos oligopolios eléctricos y gasísticos, en los últimos años. Según sus propias declaraciones públicas, se están confirmando y consolidando también este año 2022.
Hace uno días, en el diario El País, de nuevo salía a la palestra Jon Imaz resaltando su protagonismo en el rechazo a ese impuesto, manifestando que “dañará la capacidad de inversión de las empresas y del empleo industrial, repercutiendo en último término en la competitividad del país y de su modernización”. Y ahondando en su actitud de chantaje y rechazo activo, adelantaba que “el caso podría llevarse a los tribunales donde esperaba que ese impuesto fuera declarado ilegal”.

Buscando confundir a la gente, quitar hierro a su postura y que algunos interesados trataran de rescatar algo positivo de sus declaraciones, se permitió pedir a los gobernantes “que sean valientes, que suban el IRPF y graven a las rentas del capital y a los que tienen dinero”. No se lo cree nadie. Es una cortina de humo y lo único que Josu Jon Imaz, Sánchez Galán y compañía buscan es acrecentar los beneficios de sus negocios para sus accionistas y para ellos personalmente, pues parte de sus ingresos dependen de los beneficios que obtengan sus negocios.
Resulta llamativo que, ante los enormes beneficios en buena parte de los países europeos de las grandes empresas eléctricas y gasísticas, obtenidos del alto precio de la electricidad y el gas que ellas mismas establecen sin ningún control, la presidenta de la Comisión Europea, nada sospechosa de ser progresista y enfrentarse a los grandes poderes empresariales y financieros, se haya visto obligada a plantear unas medidas de emergencia para limitar esos precios descontrolados y poder frenar la espiral creciente de la inflación. No lo hace para proteger los intereses sociales de la mayoría de la población, sino para tratar de salvar la economía capitalista europea, que se encuentra ante un riesgo inmediato de recesión y también va a afectar a la economía de Euskal Herria.
4.- En agosto la inflación se sitúa en un 10,4%, ligeramente inferior a la de julio
Las medidas parciales que se están tomando para paliar la inflación, tanto en el Estado español como en todo Europa, en el mejor de los casos solo consiguen atenuar muy poco o mantener las altas tasas de subida de los precios, que se repiten o aumentan mes a mes desde mediados del 2021.
En el Estado español ha pasado del 10,8% en julio a un 10,4% en agosto, producto ‒en parte‒ de una ligera disminución del precio de algunos carburantes, que han vuelto a remontar en las dos últimas semanas. A pesar de esta ligera desaceleración nadie se atreve a pronosticar un retroceso significativo de la inflación, incluso para el 2023. Los “sesudos” economistas del Banco de España y de otras instituciones, que en los últimos tiempos no han acertado casi nunca, avanzan que a finales de año en el Estado español puede situarse en un 7,8%.
Sin poner control y veto a los grandes poderes financieros, corporaciones económicas o multinacionales, que fijan y especulan con los precios de la energía, materias primas, alimentación, transportes…, no hay manera de poner coto a la inflación. Solo desde los poderes políticos e institucionales y con la movilización y protestas sociales amplias, masivas y transversales se puede lograr ese objetivo.
Saben muy bien que la subida de las pensiones y los salarios no son los causantes de la inflación, solo pretenden que seamos las y los paganos de las crisis que ellos generan y de las que se benefician. No cabe otra alternativa que las y los pensionistas continuemos con nuestras movilizaciones ininterrumpidas con la exigencia irrenunciable de la actualización de las pensiones con el IPC real y una pensión mínima de 1.080 euros. Y lo mismo toca a las y los trabajadores, o defienden con huelgas, manifestaciones y otras iniciativas sus salarios y derechos laborales o el presente y futuro que les espera cada día va a ser peor y más precario.
5.- Continúan las protestas contra el derribo de la Nagusien Etxea de Romo
El viernes de la semana pasada las personas mayores de la Nagusien Etxea hicieron una pegada masiva de carteles por el barrio. En ellos aparecía la alcaldesa de Getxo, Amaia Agirre, y su forma de actuar, valiéndose de las fuerzas policiales para imponer el derribo.
El sábado correspondió a un grupo de jóvenes del barrio llevar la denuncia hasta el centro de Bilbao. Surcaron las aguas de la ría del Ibaizabal hasta la capital vizcaína, en plena Aste Nagusia, en una embarcación con un muñeco en representación de “Amaia Jaia”. A su llegada al embarcadero, situado en la plaza Pio Baroja, frente al Ayuntamiento, les esperaban decenas de personas mayores del barrio. Allí el grupo de jóvenes y representantes de Ibar Nagusien Etxea Elkartea denunciaron el derribo del histórico edificio de Romo y exigieron que les quieten la valla que rodea el edificio y puedan entrar.
A su vuelta al barrio se hizo una concentración con una amplia participación, que se ha vuelto a repetir el lunes y miércoles de esta semana. Concentraciones que están acompañadas de pintadas con eslóganes críticos referidos al PNV y PSE (que forman el equipo de gobierno de Getxo, responsable del derribo), así como de numerosas pancartas de tela hechas por la juventud del barrio.

La iniciativa más destacada de esta semana fue la manifestación llevada a cabo ayer, que recorrió las calles de Romo, con una importante participaron de personas de todas las edades, en la que también estuvieron presentes compañeros/as del movimiento de pensionistas de otros pueblos cercanos de la comarca de Uribe Kosta. Desde hace años el movimiento de pensionistas de esa comarca y de Bizkaia ha estado comprometido en el apoyo a ese centro de gran simbolismo para las personas mayores y pensionistas del barrio de Romo, así como para otras muchas más de los pueblos del entorno.
Desde Nagusien Etxea nos confirman que son más de 6.000 las personas mayores que son socias o usuarias de este centro. Algunos medios de comunicación y redes sociales, haciéndose eco de las declaraciones de una joven al término del recorrido de un grupo de jóvenes en Bilbao en una embarcación por la ría –que se cita líneas arriba- cifraban en 1.600 las personas afectadas. Consideran de interés esta rectificación porque la dimensión social del número de personas mayores afectadas es mucho mayor.
6.- Nadie puede negar el cambio climático que estamos sufriendo
Este verano, que aún no ha concluido, el cambio climático nos ha sacudido la cara. Tres olas de calor, sequías, incendios, desertificación… nos han dejado muestras amargas de los riesgos del cambio climático a los que nos enfrentamos.
Estos últimos años cuando nos mostraban el derretimiento de los cascotes árticos o glaciares, parecía que quedaban lejos y que sus consecuencias no llegarían a nuestras tierras. Estas olas de calor que hemos tenido este verano están afectando de un modo preocupante no solo a la tierra, los pastos, la agricultura, los ríos…, sino a las personas en general y sobre todo a las personas mayores que tienen o arrastran enfermedades crónicas.

Diversas organizaciones ecologistas y un amplio y creciente número de científicos, llevan décadas advirtiendo del problema y reclamando a los gobiernos que tomen medidas serias y responsables que realmente hagan frente a las consecuencias del cambio de clima y a las causas que las provocan. Pero poco o nada se hace por parte de la mayoría de los gobiernos, más allá de declaraciones pomposas. Desde Kioto a Glasgow, sedes de grandes eventos internacionales de la mayoría de los estados del mundo, los acuerdos adoptados han sido más bien formales y retóricos sin ir a las causas que están provocando el cambio climático que estamos sufriendo y que, todo hace prever, irá “in crescendo” en los años venideros.
Este sistema capitalista de producción y distribución emite tal cantidad de CO2 sin interrupción a la atmósfera, que está provocando un calentamiento de la Tierra que, si no hay cambios, puede llegar a ser irreversible. Las medidas tomadas hasta la fecha por las instituciones han sido meros parches e irrisorias. Es imprescindible que obliguemos a los grandes grupos corporativos a renunciar a sus métodos de explotación y a respetar el medio ambiente. Asimismo, tienen que promover planes públicos para proteger el agua, la energía, los bosques, la agricultura, las especies animales y, sobre todo, a todas las personas que habitamos este planeta. Si no paramos este deterioro, no solo vamos a seguir pagándolo quienes ahora vivimos, sino que van a sufrirlo aún mucho más nuestros hijos/as, nietos/nietas y siguientes generaciones.

Gobiernos ,Políticos, ¿ que salarios tenéis, pensiones os queda? Ejemplo. Trabajadores, Pensionistas, IPC sin engaños . Vida Digna para todas las personas. Memoricenos quién nos defiende. Las elecciones están próximas. Kotuz con el Voto.