Noticias e informaciones de interés 31 de agosto-2024

1.- Inicio del nuevo curso social y político
Mañana entramos en el mes de septiembre y en un nuevo curso social y político con unas urgencias sociales que exigen respuestas sin dilación, entre otras las que nos afectan a las personas pensionistas, como son las pensiones, la salud y los cuidados.
Los retos a que nos enfrentamos son muy importantes y lejos de bajar la guardia al Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria nos toca analizar y precisar los problemas a que nos enfrentamos, las reivindicaciones y demandas a plantear y, sobre todo, preparar las respuestas y movilizaciones a llevar cabo para conseguirlas.

Retos y demandas específicas en Euskal Herria
Llevamos años demandando ante los Parlamentos y Gobiernos de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y Nafarroa el complemento a las pensiones mínimas a 1.080 euros, cantidad ya muy limitada después de más de 6 años en que iniciamos su petición y que ha visto muy mermada su capacidad para poder vivir de un modo mínimamente digno por el elevado alza del coste de la vida en estos años.
La respuesta a esta demanda ha sido hasta ahora de rechazo total por la mayoría del Parlamento y del Gobierno de Gasteiz. Y por parte del Gobierno de Iruñea y de las fuerzas que lo componen no ha habido, hasta el momento, más que un cierto compromiso con el grupo parlamentario de EH Bildu de crear un grupo de trabajo para estudiar una serie de medidas legislativas y modificaciones normativas para que, mediante deducciones en la declaración del IRPF, se garantice a las pensiones mínimas una renta de 15.120 euros anuales (1.080 x 14) para el 2025. Pero no se puede afirmar con claridad que ese “cierto compromiso” se vaya a convertir en realidad.

Las condiciones económicas en la CAV y Nafarroa permiten complementar las pensiones mínimas a 1.080 euros, más aún cuando en los últimos años han crecido los presupuestos debido a la mejora significativa de los ingresos fiscales. El problema es la falta de voluntad política para acometer esa medida cuando más de 160.000 personas pensionistas en la CAV y más de 50.000 en Nafarroa, en su mayoría mujeres, malviven con una pensión por debajo ‒o muy por debajo‒ de esa cantidad. Habrá que pelear con firmeza para que el complemento a la pensión mínima a 1.080 euros sea una realidad este curso.
Otro problema o reto fundamental para el movimiento de pensionistas es el de Osakidetza y el de las residencias, atención domiciliaria y otros servicios de cuidados. Este verano, aun más que en los anteriores, hemos venido conociendo recortes de horarios y cierres de ambulatorios, PACs y limitaciones en las urgencias de los hospitales; a lo que hay que sumar los problemas derivados de la incapacidad y mala gestión de los servicios de emergencias sanitarias. Y las medidas que se han propuesto para cubrir parte de esas deficiencias y problemas por falta de médicos y demás profesionales han sido, entre otras, aumentar las horas extras y el abono de éstas. Esto, sin olvidar el desvío de algunas intervenciones médicas urgentes a la sanidad privada.
Los problemas de Osakidetza no son coyunturales sino estructurales. Y aunque el nuevo gobierno de Gasteiz viene proponiendo un “pacto de país por la salud” ya veremos en que se concreta éste, pero no puede convertirse en una excusa o coartada para dilatar o no tomar medidas urgentes para paliar las graves deficiencias de Osakidetza.
Por otro lado, los problemas de las residencias, atención domiciliaria, etc., están fuera del circuito de las preocupaciones de las instituciones, pues más allá de sus declaraciones en defensa de las necesidades de atención y unos cuidados de calidad para las personas mayores, asistimos a una situación en la que no se toma ninguna medida concreta posibilitando, eso sí, que, a través de las concertaciones con empresas gestoras de residencias, éstas obtengan unos jugosos beneficios. Otro tanto ocurre con los acuerdos con las empresas gestoras de los Servicios de Ayuda a Domicilio (SAD), empresas gestoras que solo sirven para que las instituciones se desentiendan de esta responsabilidad social, posibilitando de igual modo beneficios privados a éstas
Tomar iniciativas amplias y plurales para recuperar Osakidetza como un servicio de salud público y de calidad, con unas condiciones laborales dignas para sus profesionales, va a ser muy necesario. De igual modo, frente a las concertaciones y privatizaciones de los servicios de atención a las personas mayores, continuar exigiendo que sean de carácter público, universal y gratuito, constituye una tarea de sumo interés y necesidad social.

Exigencias al Congreso y al Gobierno del Estado de las demandas pensionistas pendientes
El último acuerdo sobre pensiones entre el Gobierno, CEOE, Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT ha traído algunas pequeñas mejoras parciales, pero no ha puesto freno al deterioro y recortes de los últimos años y su objetivo fundamental es prolongar la edad media de jubilación y reducir los costos en las pensiones.
Para las plataformas y movimientos de pensionistas ‒entre quienes se encuentra el MPEH‒ que participan en la unidad de acción estatal, continúan siendo reivindicaciones básicas pendientes: recuperar lo perdido desde 2011 y garantizar la subida del IPC; mejora sustancial de las pensiones mínimas hasta el nivel del Salario Mínimo Interprofesional (SMI); recuperar la tasa de reemplazo salario y pensión, que se está reduciendo por los recortes de las pensiones; acabar con la brecha de género que se sitúa en el 37%; realización de la Auditoria de las Cuentas de la Seguridad Social; eliminación de los coeficientes reductores de la jubilación anticipada con 40 o más años cotizados; garantizar el sistema público de pensiones mediante la creación de empleos de calidad y la mejora sustancial de los salarios y cotizaciones; derogación de la ley 12/2022 de fomento de los planes de pensiones de empleo.
Nada de esto ha formado parte de las negociaciones y acuerdos pactados el 31 de julio entre el Gobierno, CEOE, Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT. Y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones Elma Saiz Salgado ni siquiera se ha dignado todavía dar respuesta a la solicitud de encuentro que se le hizo en mayo por las plataformas y movimientos de pensionistas de la unidad de acción a nivel estatal.
Por ello no cabe otra alternativa que continuar movilizándose para que esas demandas básicas sean atendidas. Entre otras iniciativas compartidas y previstas está la convocatoria descentralizada que se llevará a cabo el lunes 30 de septiembre en torno al Día Internacional de las Personas Mayores y la realización de una manifestación unitaria en Madrid el 26 de octubre.
2.- El MPEH reinicia en las próximas semanas sus concentraciones con nuevas iniciativas
A lo largo del verano el movimiento de pensionistas en algunos pueblos ha continuado haciendo concentraciones y mostrando en las fiestas de sus localidades sus reivindicaciones. El ejemplo más destacado, la manifestación del día 19, lunes de la Aste Nagusia de Bilbao, convocada por el Movimiento de Pensionistas de Bizkaia (MPB) y que reunió a 2.000 personas

En las próximas dos semanas en las capitales y en el grueso de los pueblos (unos 75) de Hego Euskal Herria, en que está presente y con cierta implantación el MPEH, se reiniciarán las concentraciones habituales en las plazas. En concreto, en Iruñea comenzarán pasado mañana, 2 de septiembre. En Gasteiz y Bilbao el día 9. Y en Donostia el día 16.
Por otro lado, el 3 de septiembre se reunirá la Coordinadora del Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH) con asistencia de representaciones de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. En ella se analizarán los problemas y retos que tenemos por delante y se establecerá un plan de trabajo e iniciativas para los próximos meses. Plan de trabajo que se ha venido esbozando en los últimos meses, en el que se incluyen algunas iniciativas de calado, que serán debatidas y concretadas en las bases del movimiento para ser presentadas y compartidas a continuación en las concentraciones de las plazas de todos los pueblos. En sucesivos números de este Boletín de Noticias iremos informando de las iniciativas que vayamos acordando.
El ánimo y disposición a continuar con las protestas y movilizaciones es generalizado en el seno del MPEH. Por encima de las dificultades hay una convicción plena de que solo luchando se han conseguido algunas mejoras parciales y de que lograr las demandas que tenemos pendientes exige continuar en la pelea, buscando ampliar espacios en el mundo pensionista y marcos de alianzas y de unidad de acción con otros sectores sociales y populares, por objetivos reivindicativos básicos que a la mayoría de la sociedad nos importan e interesan.
Esto es lo que tenemos por delante para este nuevo curso y estamos convencidos de que el MPEH pondrá todos sus esfuerzos para el logro de esos objetivos.
3.- Manifestación en Laudio para denunciar la muerte de un vecino por falta de médico en la ambulancia medicalizada de la localidad
El pasado jueves 29 de agosto una importante manifestación recorrió las calles de Laudio para denunciar un nuevo fallecimiento de una persona de esa localidad por no recibir la atención médica adecuada y necesaria, y para exigir soluciones urgentes a los graves problemas estructurales que padece Osakidetza y, en especial, la Atención Primaria.

En la noche del jueves al viernes de la semana pasada un vecino de Laudio falleció tras sufrir un paro cardíaco, como consecuencia de la demora en la asistencia sanitaria. El problema fue que la unidad móvil de Laudio no tenía personal médico por lo que tuvieron que recurrir a la UVI móvil de Bilbao para su traslado que finalmente se produjo demasiado tarde. Además, esa misma noche, otra persona sufrió un infarto y, también, tuvo que esperar a la unidad móvil de Bilbao para ser trasladado al hospital con el consiguiente riesgo para su salud.
Llueve sobre mojado
En enero otro vecino de Laudio sufrió un infarto y finalmente falleció en el PAC porque en ese turno no se disponía de personal médico. Y a lo largo de este verano en más de 100 ocasiones necesidades de emergencia sanitaria no han sido debidamente atendidas por la pésima gestión de este servicio por el Equipo de Gestión por el Equipo de Emergencias de Osakidetza. Ello viene dado por no dotar con médico las ambulancias medicalizadas y dejar bajo mínimos el personal de los centros coordinadores del 112-Osakidetza.
Todos los sindicatos de Osakidetza, en especial los que operan en el servicio de emergencias, han denunciado con firmeza esta situación. El nuevo consejero de Salud viene declarando su “compromiso con una Osakidetza cercana y de calidad”. Si quiere que sus declaraciones sean creíbles debe tomar medidas inmediatas para solucionar este problema, pues continuar del mismo modo ya vemos qué consecuencias trágicas está provocando.
Desde el movimiento de pensionistas mostramos todo nuestro apoyo y solidaridad a los familiares y allegados de las personas fallecidas por estas negligencias e incapacidades del Equipo de Gestión de Emergencias de Osakidetza. Asimismo, a todos los actos de protesta social y popular que se están llevando a cabo.
