Noticias e informaciones de interés 4-marzo-2023

1.- 8 de marzo: Día Internacional de las Mujeres
El próximo miércoles, 8 de Marzo, se celebrará en todo el mundo el Día Internacional de las Mujeres. Se esperan grandes movilizaciones, más necesarias que nunca, pues la discriminación y la violencia sobre las mujeres no remiten y las derechas tratan de desvirtuarlas, no reconocerlas, incluso de retroceder y recortar nuestros derechos. En Euskal Herria se han organizado múltiples iniciativas en los días previos que culminarán el día 8 con manifestaciones en las capitales y en numerosos pueblos y comarcas. En las capitales las manifestaciones serán: en Bilbao (19:30 Sagrado Corazón), Donostia (18:30 túnel del Antiguo), Gasteiz (19:00 plaza San Antón), Iruñea (20:00 Antoniutti) y Bayona (15:00 plaza del Mercado). Para las mujeres y el conjunto del MPEH (Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria) constituye una fecha de reivindicación sumamente importante en la que tomar parte de un modo unitario y activo. Con ese motivo, pasado mañana, lunes día 6, en todas las concentraciones pensionistas en las plazas se dará lectura al comunicado que recogemos íntegramente a continuación.

El 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, es una jornada reivindicativa y una fecha histórica en la lucha contra la desigualdad, la brecha en los salarios y las pensiones, la discriminación y las violencias de género. Y que este año, en unión con el movimiento feminista queremos enfocarla especialmente para reivindicar que todas las personas tenemos el derecho a ser cuidadas, y aún más en nuestra vejez. Y que la tarea de cuidados debe ser compartida. Es por ello que desde el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria nos unimos y solidarizamos con la celebración de un mundo sin discriminación.
Las mujeres que hoy somos pensionistas tenemos una larga lista de reivindicaciones por las que estamos luchando junto a vosotros y vosotras en todas las plazas de nuestros pueblos. Luchamos por la igualdad salarial. Por el reconocimiento de que, a igual trabajo, o a trabajos equivalentes, los salarios tienen que ser iguales. Debemos acabar con la infravaloración de los trabajos feminizados. La brecha salarial crea mujeres trabajadoras pobres y mujeres mayores con ingresos precarios en su jubilación.
Luchamos, también, por una pensión de dignidad, que como mínimo sea de 1.080 euros, cantidad que creemos que hay que revisar y acercar más a la realidad del coste de la vida. En Euskal Herria son más de 200.000 las mujeres con pensiones por debajo de los mil euros, y miles y miles las que no llegan a los 700 euros de pensión. No podemos olvidar a todas las personas mayores que no tienen derecho a ninguna pensión.
Y especialmente este 8 de Marzo reivindicamos un sistema de cuidados compartidos entre hombres y mujeres, cuando así se precise y se desee. Y un Sistema Público, Universal y de Calidad y de Cuidados para todas las personas. Pero también que el trabajo de cuidados debe ser reconocido como trabajo con todos los derechos que ello conlleva. Un sistema en el que todas las personas tengan derecho a ser cuidadas con dignidad, y en el cual mujeres y hombres puedan tener la oportunidad de cuidar. Los cuidados no se pueden seguir invisibilizando ni infravalorarlo y deben ser tomados en cuenta y atendidos con dignidad por las instituciones, ya que sin cuidados a las personas no hay vida.
Las generaciones de mujeres que hoy somos pensionistas, seguimos dedicando una parte muy importante de nuestro tiempo al mantenimiento de la vida, ocupándonos de cuidar de hijas/os, de nietos/nietas, o de otros familiares en nuestro entorno familiar. Un trabajo silencioso e invisible que ni siquiera es considerado como tal.

Pero además nos encontramos en una edad en la que nuestras propias necesidades de cuidados van cambiando y vamos necesitando cada vez de mayor atención. Y de la misma manera en que hemos cuidado, queremos ser cuidados y cuidadas, y queremos decidir cómo. La esperanza de vida se ha alargado, lo que es un logro de la humanidad, pero no dejemos que nos lo echen en cara de forma permanente, ni culpabilicen aquellos que cobran 400.000 euros al año.
Por todo ello, y en el marco de la lucha por la igualdad real, las mujeres pensionistas participaremos en las manifestaciones del 8 de Marzo, con nuestras reivindicaciones propias y con nuestro pañuelo al cuello.
2.- Un aldabonazo a la consejera Sagardui y al gobierno de Urkullu
Las manifestaciones del pasado sábado 25 en Bilbao, Donostia y Gasteiz, convocadas por Satse, ELA, LAB, SME , CCOO y UGT, a las que sumaron otros sindicatos como ESK, CNT, CGT, el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, plataformas ciudadanas en defensa de la sanidad pública, asociaciones de familiares de residentes, etc., constituyeron un fuerte aldabonazo, una advertencia, a la consejera Sagardui y al gobierno de Urkullu por su política de “desmantelamiento” de Osakidetza y apoyo a las privatizaciones frente a la sanidad pública.
Reunieron a unas 25.000 personas entre las manifestaciones de las tres capitales, a las que acudieron numerosos ciudadanos y ciudadanas del resto de los pueblos de Bizkaia, Araba y Gipuzkoa. La presencia y participación del movimiento de pensionistas fue muy notable, con cortejos propios que sumaron a miles de personas, unas 2.000 en el caso de Bilbao. La solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de Osakidetza y la defensa de sus condiciones salariales y laborales ocuparon un lugar de primer orden en las reivindicaciones del movimiento de pensionistas, pero al mismo tiempo se quiso resaltar la importancia y la necesidad de defender y exigir medidas de fondo que pongan freno al deterioro al sistema público de salud ‒en especial a la atención primaria‒ y a todos los servicios sociosanitarios de atención y cuidados (residencias, atención domiciliaria…) de suma importancia para todas las personas mayores. Medidas que exigen mantener y reforzar por encima de todo una sanidad y unos servicios sociosanitarios públicos, con carácter universal y de calidad, rechazando, al mismo tiempo, cualquier medida, por parcial que parezca, de privatización de servicios que corresponden al sistema público.

Los intentos llevados a cabo esta semana por los sindicatos de Osakidetza con la consejería de Salud para llevar a cabo una negociación sobre los problemas reales que afectan a los trabajadores y trabajadoras del sector no han dado sus frutos. Una vez más, la consejería de Salud y el Gobierno de Urkullu “eluden” dar respuestas a las propuestas y demandas planteadas, dejando pasar el tiempo como si no hubiera pasado nada y no habría problemas.
Por otro lado, en no pocos pueblos continúan dándose protestas por los problemas concretos que padecen en sus centros de salud. Asimismo, proliferan iniciativas ciudadanas en defensa de la sanidad pública. Todas esas protestas e iniciativas son positivas, pero la urgencia social y generalizada a la que estamos asistiendo exige tejer relaciones y coordinar esfuerzos entre sindicatos, plataformas ciudadanas en defensa de la sanidad pública, movimiento de pensionistas, asociaciones de familiares de residentes y otros agentes sociales, para dar respuestas más contundentes. Sigamos y mejoremos el ejemplo de las movilizaciones del día 25.
3.- “Coro” pensionista en Bilbao acompañando a la canción y música del V. Aniversario
La concentración pensionista del lunes en Bilbao, bajo el frio y algunos copos de nieve, culminó con la formación de un “coro” que acompañó la canción y la música del V. Aniversario. Más de 400 pensionistas asistentes ocuparon las escaleras y balaustradas del Ayuntamiento, tomando parte en el acto. Fue muy emotivo y caluroso. Se trata de una iniciativa más calentando motores de cara a la campaña centrada en la exigencia de una pensión mínima de 1.080 euros y que tendrá su epicentro en la semana de ayuno-encierro que se llevará a cabo en Bilbao del 13 al 18 de marzo, con compañeros/as de Bizkaia, Araba, Gipuzkoa y Nafarroa. Será una semana plagada de múltiples charlas y mesas redondas en el local del encierro, así como de iniciativas en la calle y que culminará con una manifestación masiva el sábado 18, arrancando desde la plaza Elíptica a las 12:00 horas y culminando ante el Ayuntamiento.
4.- Comida popular organizada por el Movimiento de Pensionistas de Trapagaran
El sábado 25, tras la participación en la manifestación en Bilbao en defensa de Osakidetza y contra el desmantelamiento del sector público, se llevó a cabo una comida popular en Trapagaran (Zona Minera de Bizkaia) organizada por el movimiento pensionista de la localidad.
Asistieron 120 personas, pero lo más llamativo es que, junto al grueso de pensionistas, participaron en la misma una decena de parejas jóvenes con sus hijos e hijas, parte eran familiares descendientes de estos/estas, dando a la comida una dimensión intergeneracional y popular de mucho interés, generándose, por otra parte, un ambiente muy caluroso y combativo. Es una muestra más del enraizamiento del movimiento de pensionistas en el pueblo de Trapagaran, lo que se repite en numerosas localidades de Hego Euskal Herria.
5.- Tensión en el Ayuntamiento de Getxo y en el barrio de Romo a cuenta de Nagusien Etxea
El jueves día 23, en el Pleno del Ayuntamiento, se puso de manifiesto la tensión con motivo de la propuesta de EH Bildu y Elkarrekin-Podemos de que el ayuntamiento se posicionara o criticara la actuación violenta de la Ertzaintza ante las acciones pacíficas llevadas por personas mayores, jóvenes y vecinos en general del barrio de Romo en defensa de Nagusien Extxea. Se calentaron tanto los ánimos, que la alcaldesa mandó desalojar a las más de 40 personas vecinas del barrio de Romo, en general personas mayores, que habían acudido al Pleno para mostrar su rechazo a la violencia de la Ertzaintza. El cruce de acusaciones y las mentiras por parte del equipo de gobierno llegaron a tal extremo que “insinuaron” que el recurso ante el tribunal de casación del Supremo por parte de la Junta Directiva de Nagusien Etxea no se había presentado. Sin embargo, ese recurso estaba sellado estaba en manos del presidente de la Junta Directiva allí presente, pero no pudo presentarlo porque fue desalojado.

El pasado domingo 26, se repitió otra nutrida manifestación de protesta por las calles de Areeta (Las Arenas) y Romo. Las protestas continúan. El derribo o demolición del edificio de Nagusien Etxea se está llevando por partes. Pero nadie, en el barrio, tiene la menor duda de que lo demolerán por completo. El próximo 6 de marzo la asociación de Nagusien Etxea celebrará una asamblea para analizar cómo están las cosas y qué hacer en adelante. La experiencia durante varias décadas de la actividad autogestionada y activa de la asociación ha sido muy positiva y referencial para todo el barrio. Desde el movimiento de pensionistas no podemos más que animar a los y las compañeras de Nagusien Etxea a que no renuncien a continuar su trabajo social y comunitario, especialmente importante para las personas mayores y pensionistas.
6.- Situación complicada en Osasunbidea y en el Sector Público en Navarra
En las últimas semanas Osasunbidea y el Sector Público en Navarra se han visto cruzados por tres convocatorias de huelga. La primera, de carácter indefinido, convocada por el SMN (Sindicato Médico de Navarra) que culminó con un preacuerdo con el Gobierno. La segunda, celebrada el 15 de febrero, impulsada por la mayoría sindical (ELA, CCOO, LAB, UGT y Steilas) para el conjunto del Sector Público. La tercera, la llevada cabo por el sindicato de enfermería Satse, el pasado martes. Los sindicatos corporativos SME y Satse han llevado a cabo sus convocatorias y las negociaciones unilateralmente por sus reivindicaciones específicas. La mayoría sindical de la Función Pública ha tratado de que se negocien conjuntamente todas las demandas del sector.

El gobierno ha entrado a negociar y llegar a acuerdos a tres bandas. Estos últimos días el consejero de la Función Pública, Remírez, ha señalado estar dispuesto a desbloquear la carrera profesional para funcionarios no sanitarios, incluso se muestra favorable a implementar algunas medidas de acuerdos anteriores que no se han llegado a desarrollar. El panorama para llegar a un acuerdo con la mayoría sindical de la Mesa General no está del todo desbrozado. Habrá que esperar a las negociaciones de los próximos días. Pero, por el momento, se mantiene la convocatoria de huelga en Osasunbidea ‒sector donde el conflicto es mayor‒ para el día 23 de marzo. Al mismo tiempo, hay otro llamamiento con diversas iniciativas para el día 15 y una manifestación ‒que se prevé multitudinaria‒ para el día 18 en favor de la Sanidad Pública y para reforzar la Atención Primaria.
7.- Movilización contra los recortes de las pensiones en el Estado Francés: la tensión aumenta
Tras un paréntesis de casi tres semanas (en parte debido también a las vacaciones escolares), la movilización contra la reforma de las pensiones retoma el pulso el martes día 7. Una jornada de movilización que no será como las precedentes, porque como anunció la coordinadora de todos los sindicatos convocantes, si el gobierno no daba marcha atrás, a partir del día 7 el reto es paralizar el país.
Y no es para menos. Tras cinco jornadas de movilización y con un 90% de los trabajadores y trabajadoras contra la reforma (el 70% en el conjunto de la sociedad), el gobierno y sus apoyos mediáticos son muy conscientes de que se abre una nueva etapa. Macron ya no intenta convencer, sino debilitar e incluso dividir el movimiento para doblarle el espinazo. Lo hace dirigiéndose esencialmente a los sindicatos tradicionalmente más conciliadores, CFDT, CGE y UNSA, con el objetivo de desvincularles de cualquier llamamiento a la huelga renovable (comenzar la huelga sin fecha para concluirla), aunque sin mucho éxito: en un sector tan referencial como la SNCF ‒el ferrocarril francés‒ todos los sindicatos, sin fisura, llaman a la huelga renovable a partir del día 7.
La jornada del día tendrá su continuidad el día 8 de Marzo, en el que el movimiento sindical convergerá con el llamamiento a la huelga general del movimiento feminista y el día 9 a la movilización de la juventud en los centros de estudio.
Así pues, el Estado francés se encuentra, quizás, en vísperas de un punto de inflexión. Hay una apuesta política en curso: derrotar a Macron para mejorar la relación de fuerzas de las clases populares y poder hacer frente a los ataques del capitalismo neoliberal. En ese camino, cualquier iniciativa en solidaridad con estas movilizaciones, sin duda, supondrá no solo una desautorización aun mayor de esta reforma, sino también un aviso al gobierno de Pedro Sánchez y a toda la Unión Europea. Porque todas y todos estamos interesados en que esta reforma no salga adelante. De lograrlo será una buena referencia para poner límites o freno a la segunda parte de la reforma de las pensiones que se nos quiere imponer en el Estado español.
8.- 3 de marzo de 1976: cinco jóvenes obreros asesinados por la policía armada en Gasteiz
Hace 47 años, el 3 de marzo, cinco jóvenes obreros fueron asesinados por la policía armada en Gasteiz, bajo las órdenes del entonces ministro del Interior, Martín Villa. Junto a ellos fueron varios cientos más los tiroteados y apaleados. Fueron masacrados en el curso de una asamblea celebrada en la iglesia San Francisco en el barrio obrero de Zaramaga y su posterior salida. Asamblea llevada a cabo durante una huelga de solidaridad con los y las trabajadoras de varias empresas que llevaban en huelga dos meses, luchando por unas condiciones de trabajo dignas y por la libertad de reunión y expresión.

En respuesta a la brutal agresión se llevó a cabo una de las mayores huelgas generales realizadas en Euskal Herria. Asimismo, las denuncias y protestas se extendieron a todo lo ancho del estado español, incluso a nivel internacional, Pero a día de hoy aún no se han esclarecido aquellos hechos ni exigido responsabilidades a los responsables de aquella masacre. Solo ha sido reconocida muchos años más tarde y de forma distorsionada.
Ayer día 3, se llevaron a cabo en Gasteiz diversas iniciativas de recuerdo y denuncia. La más multitudinaria fue la manifestación convocada a las 6 de la tarde por ELA, LAB, ESK, Steilas y Martxoak 3. El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria tuvo una presencia importante, lo cual no era para menos, pues muchos de los y las pensionistas de hoy en día de Gasteiz, eran entonces jóvenes obreras y obreras que vivieron y sufrieron directamente aquella tragedia.
