Noticias e informaciones de interés 5-agosto-2023

1.- El BCE eleva los tipos de interés al 4,25 y la Banca multiplica sus beneficios
La subida de los tipos de interés al 4,25 por el Banco Central Europea (BCE), “justificada” para contener la inflación, está permitiendo a la gran banca multiplicar los beneficios. Según datos “oficiales” en el primer semestre de este año en el Estado español ha ganado 12.386 millones de euros, un 20,2 % más que el mismo periodo del año pasado, y eso después del pago del impuesto –del cual se quejan y protestan– de 1.400 millones establecido por el gobierno.
El Santander, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Sabadell y Unicaja Banco se llevaron esa tajada de más de 12.000 millones de euros. En cuanto a Kutxabank obtuvo un beneficio de neto de 250,2 millones de euros, un 53,4% más que en el primer semestre del 2022; y Laboral Kutxa tuvo 109,7 millones de beneficio, un 68,8% más también con respecto a enero-junio del año pasado.
Las grandes empresas energéticas e industriales tampoco han andado a la zaga
Tomando también como referencia los datos del primer trimestre de este año con respecto al mismo periodo del 2022, Iberdrola ha tenido unos beneficios de 2.521 millones de euros, con un incremento del 21%; Naturgy 1.045 millones de euros, un 87,5% más; Repsol 1.420 millones de euros. Este aumento de beneficios se repite también en numerosas grandes empresas industriales y cadenas de alimentación.
Los altos tipos de interés establecidos por BCE han permitido a la banca aumentar de un modo escandaloso sus beneficios, mediante la elevación de los costos de las hipotecas y de todo tipo de créditos, manteniendo muy bajos por el contrario el pago de los intereses a los ahorradores que tienen sus depósitos en los bancos.

En cuanto a las grandes empresas energéticas, manufactureras y alimenticias, han aumentado el precio de su facturas y productos por encima de la inflación, mejorando así su tasa de beneficios.
Los altos tipos de interés del BCE solo han conseguido reducir moderadamente la inflación
La media de inflación europea continúa en torno a un 5,3%. En el Estado español –según el dato adelantado se ha situado en julio en un 2,3%, cuatro décimas por encima del 1,9% de junio– situándose por debajo de la media europea. Pero lo que se conoce como inflación subyacente –la que no contabiliza los precios de la energía y de los productos alimenticios frescos– está por encima del 6% y, sobre todo, el incremento de los precios de la cesta de la compra se sigue manteniendo por encima del 10%.
Quienes estamos pagando el precio de la inflación y de las medidas que se siguen adoptando, es decir, los/las que más sufrimos, somos los trabajadores y trabajadoras, los/las pensionistas y demás sectores populares. Y todo ello, cuando desde diversas instancias como en BCE o el FMI empiezan a reconocer que la inflación no deviene tanto del aumento de los salarios, sino de los grandes beneficios de la banca y de las grandes empresas que se aprovechan de la misma para establecer tasas de interés o precios a los productos por encima de la inflación. Pero, claro, frente a la actuación de éstos no toman medidas, porque son de los suyos a quienes hay que proteger.
Aumentan las desigualdades
En todo el mundo y también en Euskal Herria, El propio Consejo Económico y Social de la Comunidad Autónoma Vasca, en la memoria correspondiente al año pasado, presentada el día 26 en Bilbao, señala que la inflación ha ocasionado una mayor desigualdad en la distribución de la renta en 2022, considerando que el riesgo de pobreza alcanza a un 16% de la población de la CAV, algo más de 340.000 personas. Entre ellas se encuentra una buena parte de pensionistas, sobre todo mujeres, con pensiones de miseria, muy por debajo incluso de los 1.080 euros.

Defender la subida de las pensiones con el IPC, conseguir la pensión mínima de 1.080 euros, actualizar los salarios al menos con la inflación y defender otras medidas sociales, entre otras poner límites a la carestía de las viviendas o de su alquiler, son necesidades imperiosas que exigen respuestas inmediatas y para lograrlas solo cabe movilizarse y protestar con el apoyo social lo más amplio posible.
2.- El movimiento pensionista en las fiestas de Zornotza
En un buen número de las fiestas de los pueblos de Euskal Herria, los compañeros y compañeras del movimiento de pensionistas participan, animan y se hacen presentes con los petos verdes demandando la pensión mínima de 1.080 euros. El 27 de julio, último día de las fiestas de Zornotza, se celebró Aniztasunaren Kalejira. Fue multitudinaria con la participación de gentes de todos los colectivos populares y reivindicativos del pueblo, donde no podían faltar, cómo no, los compañeros y compañeras pensionistas de la localidad zornotzarra.

Con sus petos verdes con el 1.080 y globos de diversos colores alegraron la kalejira, recibiendo múltiples saludos por su presencia y participación. La kalejira terminó con diversas intervenciones populares y reivindicativas. Entre ellas, la compañera Itziar del movimiento de pensionistas del pueblo lanzó un bertso y a continuación se coreó una canción, ambos cantos relacionados con la lucha del movimiento de pensionistas y la demanda de una pensión mínima de 1.080 euros sin más dilación.
Bertso de Itziar
Bost urte borrokan
pentsio duinen alde
Gutxiengo 1.080 euroen alde
Alarguntzaren ehuneko ehunaren alde
Gobierne quien Gobierne
las pensiones se defienden
Pentsionistak aurrera!
Abestia
Gutxiengo baldintzen
mille aldarri ta dei (bis)
Pentsio duinen alde
Pentsio duinen alde
Pentsio duinen alde
Bai
Mille eta laurogei
3.- Crecen las listas de espera en Osasunbidea (Servicio Navarro de Salud)
Las listas de espera vuelven a aumentar por segundo mes consecutivo en Navarra, donde 61.105 personas aguardan a una primera consulta en las diferentes especialidades del Servicio Navarro de Salud (SNS) Osasunbidea. Los datos de agosto revelan un incremento de 5.141 pacientes en las listas de espera con respecto a julio, mes en el que también aumentaron tras varios meses en los que se había logrado reducir su número.

Sin embargo, la llegada del verano ha provocado un repunte en el número de pacientes que aguardan una consulta en las diferentes especialidades superando la barrera de los 60.000, cuando dos meses atrás, en junio, la cifra era de 55.964 personas. En lo que respecta a las listas de espera para una intervención quirúrgica, hay 7.734 personas pendientes de una operación, 386 más que en julio. En la Red de Salud Mental, en agosto se ha registrado un aumento de las listas de espera, con 1.192 personas aguardando una primera consulta, aunque la tendencia de los últimos meses es a la baja teniendo en cuenta que en abril había 1.557 pacientes pendientes de consulta.
Por especialidades, Traumatología es la especialidad con mayor lista de espera (9.474 personas), seguida de Oftalmología (6.837), Dermatología (6.088), Otorrinolaringología (5.848), Rehabilitación (5.794) y Raquis (5.528). Al aumentar el número de personas que esperan una consulta, también se incrementa el tiempo de espera para que se dé esa cita, siendo la demora media de todas las especialidades de 72 días naturales (más de dos meses).
Chivite ha señalado en una entrevista, que “lo que hay que hacer es ponerse a trabajar como ya se viene haciendo para reducir estas listas de espera”. “No niego las cifras que son, pero es verdad que también tienen un carácter estacional, siempre en verano suelen subir las listas de espera, bien sea por las vacaciones de los/las profesionales, porque a las personas que se les llama para hacer una prueba, una consulta, o una intervención en verano no son unas buenas fechas, pero es una tarea que tenemos pendiente”, ha afirmado.
En definitiva, la presidenta del Ejecutivo ha asegurado “que son unas cifras que nunca se habían dado, pero es que nunca habíamos sufrido una pandemia como la que hemos sufrido durante dos años”. “Es un problema que tenemos que atajar”, ha añadido.
El Movimiento de Pensionistas de Navarra cree necesario que se adopten medidas que afronten la garantía de un Sistema Público de Salud universal y de calidad, basado en la Atención Primaria como eje del sistema y que repercuta también en la reducción en las listas de espera. Un sistema público que esté sustentado en unas condiciones de empleo y trabajo dignas para todo el personal.
