Nuestro buen año en lo organizativo contrasta con la desidia de la administración para defender lo público

Como en el mundo de la educación, cuando se acerca el verano, es hora de hacer balances y evaluaciones; algo totalmente necesario para saber dónde llegamos, qué se ha hecho bien y qué se puede hacer mejor.

Muchos son los aspectos a evaluar, a la hora de hacer balance, pero me voy a fijar hoy, en dos de ellos.

El primero es la consolidación de nuestra organización. Está lejos aquel día en que aplicaron a nuestras pensiones la subida anual del 0, 25 %, … (Quizá no esté tan lejos, dependiendo de lo que pase el mes de julio y siguientes). En cualquier caso, no son pocas las cosas que hemos aprendido en estos años: nos dimos cuenta de que la defensa de las pensiones no es sólo cosa de los y las pensionistas, que los trabajadores y trabajadoras tienen mucho que decir y hacer en este asunto; igualmente el problema atañe también a quienes están fuera del mercado del trabajo por distintas razones. Hemos aprendido a tejer complicidades con todos esos colectivos.

También sabemos que no podemos quedarnos en una mera reivindicación de la cuantía de nuestras pensiones: necesitamos, además, un trato humano y cuidados, bien sea detrás de una ventanilla, cuando vamos al médico o en una residencia; por ello hemos colaborado con colectivos, asociaciones o sindicatos que trabajan en esos campos. Todo ello desde la más profunda convicción de que seguimos perteneciendo a la clase trabajadora, y desde ella nos hemos lanzado decididamente a la defensa de todo lo que es público, como públicas son las plazas desde las que lo reivindicamos cada lunes: Hemos hecho de las plazas nuestro espacio.

Esa es la primera conclusión del balance: HOY DISPONEMOS DE UNA ORGANIZACIÓN bien estructurada en hego Euskal Herria, que recoge el trabajo de cinco años, y que es capaz de organizar encierros, vueltas ciclistas, marchas a pie, exposiciones, expediciones a Madrid y Vitoria, multitud de manifestaciones, incluso huelgas de hambre y huelgas generales; además, nuestro Movimiento Pensionista está bien relacionado con otros agentes de la sociedad vasca así como del resto del estado español y yo aún diría más: del resto de Europa, ya que Bilbao, será la sede de una conferencia de distintos movimientos pensionistas europeos, a finales de julio, lo cual nos va a exigir un trabajo organizativo superior.

Como segundo punto en el balance, citaré nuestro trabajo en la línea de denunciar la falta de voluntad política e institucional para proteger lo público, en vez de favorecer lo privado. Frecuentemente, cuando reivindicamos algo en este sentido, obtenemos como respuesta institucional un “es que no tenemos competencias”. O “Es que nosotros no podemos hacer nada”. Nuestro Periko Solabarria, solía tener una respuesta para estas situaciones; solía decir “¿Qué no se puede? Vamos a probar.” y después de hecho: “¿No veis como sí que se podía?”. Os pondré algunos ejemplos adaptados a nuestro caso.

Processed with MOLDIV

Cuando nos contestan que “no se puede” establecer un complemento de pensiones hasta los 1080 € (o simplemente no nos contestan), nos están engañando, porque, los gobiernos locales y autonómicos, pueden establecer un complemento, vía RGI u otras vías para complementar las pensiones más bajas hasta dicha cantidad. Dinero, hay, y si no hay vía administrativa, se puede crear. Eso sí que entra dentro de sus competencias. ¡Se puede! ¡Claro que se puede! ¿Por qué no lo hacen? Falta de voluntad política.

Otro ejemplo. Ante la espectacular subida de la inflación, el BCE aplica la receta clásica de la derecha: subir los tipos de interés, para retraer las grandes inversiones y enfriar algún tiempo después, la economía doméstica, y así bajar la cesta de la compra…. Lo que no nos dicen es que mientras eso llega, miles de economías familiares ven incrementada su hipoteca mensual, y miles de pequeñas empresas que estaban ya con el agua al cuello han bajado la persiana etc…Los gobiernos locales dicen “no poder hacer nada porque eso viene de Europa”. Pero los gobiernos locales, estatales, sí que podían haber intervenido los márgenes comerciales y topado los precios de la cesta de la compra. Directamente. Aún están a tiempo. ¿Por qué no lo hacen? Evidente falta de voluntad política.

Qué decir de lo que ha sido una constante los últimos años: la descapitalización de Osakidetza en favor de la medicina privada Ahora quieren delegar en las mutuas patronales también la gestión de las enfermedades comunes (gripe, por ejemplo). Dos consecuencias si esto se lleva a cabo: UNA que lo prioritario va a ser la reincorporación del trabajador a su puesto de trabajo, no su restablecimiento total. DOS: esa asistencia a través de las mutuas privadas y empresariales, se pagará con fondos públicos en vez de ir al mantenimiento de los actuales sistemas públicos de salud. En este caso estamos hablando de Osakidetza, que no depende de un gobierno lejano, frente al que “no se puede hacer nada”. Esta competencia sí que está transferida al GV. ¿Por qué se gestiona ese dinero para engordar la medicina privada y descapitalizar la pública? Palmaria falta de voluntad política

Los ERTEs y los EREs han sido otra vía de descapitalización de las arcas públicas, ya que crean un espacio donde el empresario (cuya empresa está supuestamente en peligro, por el cierre obligado por la pandemia o por otras razones) se desentiende por completo de sus obligaciones salariales y ¿fiscales? El estado (Paro) puede pagar los salarios, pero el empresario debería haber cumplido con sus obligaciones fiscales, ya que la relación laboral no se ha extinguido. Estamos hablando de fiscalidad. En Euskal Herria es algo que depende de nuestra Diputación Tenemos la competencia. Tenemos fiscalidad propia ¿Cuántas pensiones se habrían podido pagar con esas cotizaciones no efectuadas? Una vez más falta de voluntad Política.

Un último ejemplo: En la crisis bancaria de 2007, la banca amenazaba con quebrar, y M. Rajoy decide inyectar liquidez en los bancos con el dinero de los y las pensiones, que, si no público, al menos es comunitario, de los y las trabajadoras. Dijeron que “no se podía hacer de otra manera porque proteger la banca era prioritario para el resto del sistema económico”. Al parecer no fue suficiente ya que, siguieron desahuciando a familias que no pudieron pagar la hipoteca. Visto desde hoy, cuando la caja de pensiones todavía no ha recuperado ese dinero ¿Acaso no habría sido más inteligente, PRIMERO pedir permiso y opinión a los y las pensionistas, o a sus representantes sobre el uso de ese recurso? Y SEGUNDO canalizarlo a través de las instituciones locales hacia esas familias para que éstas pudieran pagar su hipoteca y conservar la vivienda; el dinero habría ido a parar igualmente a la banca. Y TERCERO Establecer vías y plazos de devolución.

Siempre hay dos maneras, o más, de hacer las cosas: depende a quien se quiera beneficiar. ¡Se puede! ¡Claro que se puede! Hace falta lo que algunos llaman voluntad política. Periko lo llamaba falta de soberanía, aunque en algunos casos no es más que miedo a ejercer la soberanía que ya tenemos. 

Juan M. GARCÍA

(Movimiento de Pensionistas de Barakaldo)

Views: 3
Spread the love

Similar Posts

2 Comments

  1. Un resumen con ejemplos cercanos. Podemos poner muchos más. Nuestra administración PNV PSOE, siempre con los más fuertes, para que después ellos puedan entrar en sus negocios

  2. kaixo Pensionistas ,Trabajadores, Unidos Ganaremos . Brecha en el Salario , brecha en la Pension . Vida Digna para Todas las Personas . Servicios Sociales Publicos Gratuitos . En Nafarroa y el resto de Euskal herria ,una vez mas se reparten los sillones , menos preciando la lista mas Votada , Impresentables. El 23 de Julio Tendremos una Nueva Oportunidad , Con Nuestro Voto de clase ,progresista , Comprometido con los que mas lo Necesitan . Ni un Paso Atras.

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude