Proyecto “Radares”: Conectando a las Personas Mayores con su Comunidad

Permanente de Duintasuna 30/08/2024

El Proyecto Radares, impulsado por el Instituto Municipal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, se ha convertido en una referencia en la lucha contra la soledad no deseada de las personas mayores. Esta iniciativa comunitaria busca establecer vínculos entre los mayores y su entorno, promoviendo un barrio más seguro y atento a sus necesidades (lo que aquí se llamaría Lagunkoia, promovido por el Gobierno Vasco).

El proyecto, que se inició en el año 2008, se articula mediante la creación de una red de barrio que cuenta con varios espacios de participación. La base de esta red la forman los radares: vecinas y vecinos, comercios y farmacias del barrio que, con una mirada sensible y respetuosa, están atentos a la dinámica diaria de las personas mayores de su entorno y actúan de forma preventiva para evitar su aislamiento. El colectivo prioritario son las personas mayores de 75 años que viven solas o con otra persona mayor de 65 y con autonomía limitada y/o sin una red de apoyo, de manera que pueden resultar invisibles en el territorio.

El objetivo es doble: reducir el riesgo de aislamiento y de exclusión social, desarrollando acciones preventivas para que las personas vulnerables que gozan de autonomía puedan seguir disfrutando de ella y paliar la soledad no deseada, garantizando las necesidades sociales de afecto y amistad.

Con el objetivo de paliar el sentimiento de soledad de estas personas, se creó la Plataforma de Seguimiento Telefónico, en la que participan personas voluntarias del barrio que llaman de forma periódica a las personas mayores, con quienes establecen una relación de confianza, que es un primer paso para promover su vinculación (lo mismo que se hizo en Errenteria con motivo de la pandemia).

La comunidad tiene un papel protagonista en el proceso de transformación del barrio, para convertirse en un territorio amigable y seguro para las personas mayores que viven en él. Por eso, todas las acciones que se llevan a cabo en el marco de Radars combinan el liderazgo y papel activo de los servicios sociales con la participación activa de los agentes sociales. Los Radars se diseñan y configuran en cada barrio y, por tanto, lo definen las personas, entidades y servicios que forman parte de él.

En el ámbito territorial, el proyecto tiene un enfoque local, abarcando 60 de los 73 barrios de Barcelona, y ha sido puesto en práctica en otros municipios de Cataluña. El objetivo general es reintegrar a las personas mayores en su entorno, mientras que los objetivos específicos incluyen la detección de la soledad y la sensibilización de la comunidad.

Es importante diferenciar el sentimiento de soledad de otros términos relacionados que, en ocasiones, pueden haber sido considerados sinónimos, ya que, por ejemplo, vivir solo no es necesariamente indicativo de soledad, al mantenerse igualmente en contacto social frecuente y tener una participación social activa en las organizaciones comunitarias. 

Por otro lado, es importante también diferenciar el sentimiento de soledad de la experiencia de “estar sola”. Esta última refleja un estado de aislamiento social que implica un distanciamiento voluntario de la propia red social, mientras que la soledad es involuntaria y se asocia estrechamente con los déficits en la calidad percibida de las interacciones sociales que se poseen. También es necesario diferenciar las ideas relacionadas con el aislamiento social del sentimiento de soledad en sí mismo.

Las causas de la creciente soledad no deseada vienen derivadas principalmente del aumento de hogares unipersonales y nuevos tipos de familia, el descenso de la natalidad, el paro y la precariedad en el empleo, la desnaturalización del trabajo como fuente de encuentros, la frenética vida en las grandes ciudades y la tendencia a relaciones personales menos duraderas, factores que pueden llegar a intervenir en el aumento imparable de la soledad, siendo el grupo de mayor prevalencia el de los mayores que, en muchos casos, viven y mueren solos al final de sus días.

 La soledad no deseada y el sentimiento de vacío existencial son un problema real y alarmante en toda la población, que poco a poco se va convirtiendo en una epidemia y que se trata de disfrazar para convertirla en un tema “tabú” y ajeno a nosotros/as, cuando, paradójicamente, es la concienciación de dichos valores la que enriquece una sociedad motivada, resiliente y empática.

En la actualidad, la soledad se ha convertido en un problema de salud pública, no solo por ser fuente de sufrimiento y por su influencia en la salud de las personas mayores, sino también por sus importantes repercusiones en los sistemas sanitarios. En este sentido, la soledad ha sido identificada como un factor social que pronostica un mayor número de visitas al médico, rehospitalizaciones y un aumento de la estancia hospitalaria.

Los espacios habituales de participación en el proyecto radares vecinales, comerciales y farmacias en caso de detectar algún cambio en la rutina diaria de las personas mayores, en su comportamiento o en su aspecto, se ponen en contacto con el proyecto.

Tabla Radars: es el espacio de encuentro e intercambio entre vecinas, personas voluntarias, servicios y entidades del barrio donde se planifican las estrategias y acciones que se llevarán a cabo en el marco del proyecto.

Plataforma de Seguimiento Telefónico: planteada anteriormente y formada por grupos de voluntarios que realizan llamadas a las personas atendidas por Radars, con el objetivo de hacer un seguimiento de su situación y facilitar la vinculación en la red comunitaria del barrio.

Detección puerta a puerta: “el puerta a puerta” es una tarea realizada por personal voluntario de Cruz Roja. Consiste en visitar los domicilios de zonas del barrio que presentan mayores indicadores de envejecimiento y personas que viven solas, con el fin de conocer la situación de las personas mayores e invitarles a participar, promoviendo al mismo tiempo la implicación de los vecinos y las vecinas en la red de Radars.

Sensibilización y difusión: para motivar un proceso de transformación en el barrio, es importante dar a conocer el proyecto, y con esta finalidad, miembros del proyecto y voluntarios realizan acciones de difusión y sensibilización en el territorio.

Acogidas y acompañamientos: con el objetivo de facilitar la participación de las personas mayores en las actividades y eventos del barrio, personas voluntarias realizan acogidas y acompañamientos puntuales.

Nota: Por último, hay que decir que Radares ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos, destacando su impacto social y su modelo innovador en la atención a la soledad.

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2 Comments

  1. Oso idea txalogarria, merezimendu Osoa dutelako eta askotan ez ditugulako atzo-agureak kontuan hartzen.

  2. una iniciativa muy interesante.Creo que se podría poner en marcha a través de los servicios sociales de todos los Ayuntamientos solicitando voluntariado con una formula simple de inscripción.

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